El fútbol, ya sabemos, llega a todos los rincones del mundo. Incluido a la meca de la tecnología mundial: Silicon Valley, en la bahía de San Francisco y sede mundialista con el Levi’s Stadium. A pocos kilómetros del estadio encontramos las sedes de Google, Apple, Adobe, Ebay, Meta, Nvidia, Netflix… la lista es interminable.
En estos centros tecnológicos mundiales, entre inabarcables horas de trabajo, el fútbol penetra también entre la sociedad más tecnológica del planeta: aquella donde los salarios junior arrancan por 140.000 dólares anuales. Pero cuando el reloj marca el final de la jornada laboral, empieza a rodar el balón.
El final de una Liga amateur de la zona
Las ligas amateurs también afloran en la cuna tecnológica mundial. No podía ser de otra manera. Desde el rico Palo Alto hasta las ligas centradas en las comunidades latinas, las diferencias de estatus social y económico se hacen inexistentes en los partidos entre ingenieros de Apple y jardineros… hasta que el dinero entra en juego.
"El carácter competitivo de los grandes salarios de las compañías tecnológicas también lo trasladan al terreno de juego. Cuando tienen un partido importante de su liga amateur, no les importa traerse un exfutbolista colombiano o mexicano para que juegue con ellos", afirma Jorge Fernández, organizador de varias ligas en la zona y entrenador del Silicon Valley FC.
Es habitual que fichen exjugadores para los grandes partidos, les pagan el vuelo, el alojamiento y hasta 200 dólares por partido
"Yo he visto cómo han llegado a pagar hasta 200 dólares por partido, así que si es un torneo y juegan varios partidos en el mismo día pueden llegar a ganar 1.000 dólares en una jornada, sin contar el vuelo y el alojamiento", explica Jorge, recordando a cada momento que "estamos hablando de una liga de nivel amateur, como la que puedes tener tú con tus amigos, nada profesional…".
"Lógicamente, para el estatus y nivel de salarios que manejan en esta zona, no les importa hacerse cargo de este tipo de gastos con tal de salir campeones del torneo", añade. En la zona precisamente son muy populares los llamados "torneos relámpago", de un día de duración, con un coste de inscripción de 1000 dólares por equipo… y un premio para el conjunto campeón de 4000 dólares.
Trofeos de campeón de Liga
Jorge también señala que las conexiones que tienen estas personas con gente de otros países "es determinante": "Para los partidos donde se pueden jugar el título se llegan a traer futbolistas que han jugado en primeras divisiones sudamericanas, incluso en la Copa Libertadores, como Herbert Soto, Andrés Chitiva, Miguel León o Cristian Valencia".
Lo que según Jorge nunca se pierde es el carácter competitivo: "Se nota enseguida que es gente ganadora, que está acostumbrada a conseguir sus metas. Son exitosos laboralmente, trabajan en una de las zonas más ricas del mundo, en algunas de las empresas más envidiadas del planeta, algunos tienen muchos trabajadores a su cargo… y eso es algo que no se olvida. Si vieras las peleas que han llegado a tener en los partidos… Además tienen mucho pique entre trabajadores de diferentes empresas".
Se nota que es gente acostumbrada al éxito, a la competitividad y eso lo trasladan al terreno de juego. Hay muchos 'piques
En definitiva, en el lugar más rico del mundo, el fútbol entre amigos sigue siendo fútbol entre amigos. Aunque algunos paguen 200 dólares por refuerzo.
