El concejal de Educación y el director de la EMMD animan a matricularse Foto: GACETA
Aurelio Maroto
La Escuela Municipal de Música y Danza ‘Ángel Sancho y Lucía’ encara el próximo curso con una oferta formativa que vuelve a combinar docencia reglada y formación por afición, dirigida tanto a niños como a adultos. En rueda de prensa, el concejal de Educación, Antonio Valiente, y el director de la escuela, Ángel Sancho Moraga, han presentado las posibilidades que hay, a la vez que han animado a los interesados a aprovechar unas instalaciones perfectamente equipadas para este tipo de enseñanza. “Nunca es tarde para iniciarse en la música o la danza”. «Cuando hablamos de la escuela siempre pensamos en niños, pero pueden ser adultos también perfectamente», ha recordado el concejal de Educación.
La oferta educativa se adapta a todas las edades y niveles. Los más pequeños, entre 4 y 8 años, pueden iniciarse en la asignatura de Música y Movimiento, mientras que a partir de los 8 años comienzan los estudios de Lenguaje Musical junto con la especialidad instrumental elegida. En el apartado de danza, los niños de 6 a 8 años reciben una formación básica que sirve como introducción antes de acceder a las disciplinas específicas. «Es una especie de pedagogía para empezar luego con danza clásica y danza española, o incluso las dos», ha explicado el director. Desde los ocho años también se abren las especialidades de danza clásica y danza española, siguiendo un itinerario que puede conducir posteriormente a las enseñanzas profesionales para quienes deseen continuar su formación.
Toda la familia de instrumentos
La Escuela de Música ofrece un amplio abanico de instrumentos. En viento metal se imparten trompeta, trombón, tuba, bombardino y fliscorno; en viento madera, clarinete, flauta y saxofón; además de percusión y batería, violín, violonchelo, guitarra y piano. Sancho destaca que el centro mantiene una doble filosofía. Por un lado, prepara a los alumnos que desean acceder posteriormente al grado profesional en un conservatorio. Sin embargo, ha insistido en una segunda vertiente: «Ofrecemos una oportunidad que no existe en los conservatorios para quienes superan determinadas edades”. «Aquí da igual que tengas 70, 80 o 90 años», señaló, defendiendo una enseñanza abierta a cualquier persona interesada en aprender música por puro placer o para participar en un coro, una banda, una orquesta o cualquier otra agrupación.

Ángel Sancho defiende la filosofía de trabajo de la Escuela Foto: GACETA
De cara al nuevo curso, el director adelanta además que el claustro trabajará para adaptar todavía más la enseñanza a las necesidades de cada estudiante adulto. Como ejemplo, a quien quiera aprender guitarra eléctrica sin aspiraciones académicas «el profesor se dedicará más a la enseñanza de acordes que a empezar con la guitarra clásica». Es decir, se orienta la formación a los gustos del alumno, convirtiendo la música en un auténtico hobby.
La misma filosofía se aplica a la danza, donde conviven alumnas que siguen el currículo oficial con otras que simplemente buscan disfrutar de esta disciplina. Eso sí, la inmensa mayoría siguen siendo chicas y animó a ls chicos a probar. “Se los rifan si son capaces de terminar el grado”. En cualquier caso, animó a la participación, entre otras cosas porque “tenemos unas instalaciones que son una envidia para muchos sitios; vamos a aprovecharlas», sentenció. Toda la información la pueden encontrar pinchando aquí.