Despierta Quisqueya

Así operaba la policía secreta de China en Reino Unido contra los disidentes de Beijing

Un funcionario de fronteras británico y un ex policía de Hong Kong fueron condenados por ayudar a una agencia de espionaje china en Gran Bretaña.

Un ex superintendente de la Policía de Hong Kong y un ex oficial de fronteras británico fueron declarados culpables de espiar para China en el primer caso condenado bajo la nueva Ley de Seguridad Nacional del Reino Unido, tras una operación encubierta de vigilancia sobre disidentes hongkoneses refugiados en territorio británico.

Bill Wen, de 65 años, dirigió la red de espionaje desde su despacho en Londres, donde trabajaba para la Oficina Económica y Comercial de Hong Kong —la representación oficial del gobierno hongkonés en el exterior—. Según los fiscales, Wen reclutó a Peter Wai, de 38 años y exagente de la Policía Metropolitana, y a Matthew Trickett, de 37, ex infante de marina reconvertido en oficial de inmigración. Trickett se quitó la vida antes de que comenzara el juicio.

Wai percibía hasta 2.000 libras al mes por sus servicios. Tanto él como Trickett aprovecharon sus puestos en organismos de fronteras e inmigración para consultar bases de datos del Ministerio del Interior británico y recabar información sobre sus objetivos.

Chi Leung Wai fue condenado en Londres, Gran Bretaña, por colaborar con un servicio de inteligencia extranjero. Policía Metropolitana/vía REUTERS

El caso salió a la luz a raíz de un intento desesperado por sacar a Monica Kwong de su piso en Pontefract, localidad del condado de West Yorkshire. Kwong había huido de Hong Kong y era buscada por las autoridades de la ciudad bajo la acusación de un fraude multimillonario, cargo que ella niega.

Durante días, el grupo la vigiló y tendió trampas para hacerla salir. Enviaron a un falso repartidor —sin ningún amparo legal en el Reino Unido— con la esperanza de que abriera la puerta. Introdujeron una cámara por debajo de la puerta para intentar ver el interior del apartamento y, finalmente, vertieron agua en el umbral en lo que los fiscales describieron como un plan para capturarla.

Chung Biu Yuen fue condenado por colaborar con un servicio de inteligencia extranjero, en Londres, Gran Bretaña. Policía Metropolitana/vía REUTERS

Lo que los espías ignoraban era que, mientras ellos seguían a Kwong, el MI5 los seguía a ellos. La policía irrumpió y detuvo al grupo. Wen fue arrestado en Londres; Wai y otros miembros de la célula, en West Yorkshire.

La red no se limitaba a Kwong. Entre sus blancos figuraban diputados escépticos respecto a China, como el conservador Iain Duncan Smith, copresidente de la Alianza Interparlamentaria sobre China. También vigilaron al activista prodemocracia Nathan Law, a quien grabaron entrando al Oxford Union para pronunciar un discurso en 2023.

Otro objetivo fue el activista de derechos laborales Christopher Mong. Las autoridades de Hong Kong han ofrecido 100.000 libras a quien aporte información que conduzca a su captura, según los fiscales.

Chi Leung Wai. REUTERS/Mina Kim

Los fiscales describieron la operación como una forma de “policía en la sombra”: actuaciones de apariencia policial pero sin ningún respaldo legal en suelo británico. Wai y Trickett se valieron de su acceso a sistemas informáticos del gobierno para investigar a los objetivos fuera de sus horas de servicio.

El jurado del Tribunal Penal Central de Londres declaró a Wen y Wai culpables de haber violado la Ley de Seguridad Nacional al asistir a un servicio de inteligencia extranjero. Wai fue condenado también por abuso de cargo público. Son las primeras personas condenadas por espiar para China bajo esta legislación.

Tras el veredicto, el embajador chino en Londres, Zheng Zeguang, fue convocado al Ministerio de Asuntos Exteriores británico. La embajada de China calificó el proceso de “farsa política” orquestada mediante la manipulación de procedimientos judiciales, y advirtió de que Pekín “tomará las medidas necesarias para salvaguardar sus intereses”.


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