Al menos 15 personas murieron y más de 100 resultaron heridas tras un potente terremoto de magnitud 7,8 que estremeció el sur de Filipinas, donde varios edificios colapsaron. Las autoridades urgieron a los pobladores de zonas costeras a buscar zonas elevadas ante el temor de tsunamis provocados por el sismo, cuyo epicentro se ubicó 24 kilómetros al oeste de la isla sureña de Mindanao.
Para las 14H00 (06H00 GMT), al menos 12 personas murieron en la región de Soccksargen, en Mindanao, indicó el director de la defensa civil regional, Rodrigo Sosmena, quien agregó que 129 personas resultaron heridas en la zona.
Otras tres muertes se registraron en la pronvincia de Davao Occidental, en la misma isla, según la agencia nacional de manejo de desastres.
“Varios edificios colapsaron, algunas casas también colapsaron”, declaró el sargento Robert Dagon, de la policía de Ciudad General Santos.
El organismo de manejo de desastres de Filipinas dijo que “se están verificando” reportes de más víctimas.
El sismo tuvo su epicentro en el mar a 35 kilómetros de profundidad, cerca de Mindanao, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Una serie de poderosas réplicas sacudieron la zona unas dos horas después del primer sismo, la más fuerte de magnitud 6,5, según el USGS.
Videos subidos en Facebook mostraron un centro comercial desmoronándose en Ciudad General Santos, de 720.000 habitantes, mientras en otro video se ve el derrumbe del edificio de una escuela.
“¡Señor, realmente colapsó! El edificio realmente colapsó”, se escucha gritar a una persona en el video.
El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico (CATP) advirtió de posibles olas “en las próximas tres horas” a lo largo de las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwán y Papúa Nueva Guinea.
El CATP anunció horas después el levantamiento de la alerta de tsunami.
Captura de video muestra a los transeúntes reaccionando al derrumbe de un restaurante de comida rápida Jollibee durante un terremoto de magnitud 7.8 en la ciudad de General Santos, en Filipinas. (AFP).
/ QUEENIE ROSE ADAYA
El presidente filipino, Ferdinand Marcos, ordenó la suspensión de clases en las áreas afectadas de Mindanao y llamó a los pobladores a alejarse de las zonas costeras.
“Trasládense ya a zonas altas. No esperen. Su vida es más importante que cualquier cosa que dejen atrás”, declaró Marcos.
Los terremotos son frecuentes en Filipinas, un extenso archipiélago situado en el “Anillo de Fuego” del Pacífico, de intensa actividad sísmica.
