Caer en una estafa online ya implica pérdidas económicas, estrés y preocupación. Pero ahora especialistas en ciberseguridad alertan sobre una modalidad todavía más cruel: delincuentes que vuelven a contactar a las víctimas prometiéndoles recuperar el dinero robado, cuando en realidad buscan sacarles aún más plata.
Este tipo de fraude, conocido como “recovery scam” o estafa de recuperación de fondos, viene creciendo a nivel mundial y aprovecha el estado de desesperación de quienes ya fueron engañados. Los contactos llegan por WhatsApp, redes sociales, llamadas, SMS o correos electrónicos, muchas veces con apariencia profesional y hasta simulando pertenecer a organismos oficiales.
La situación preocupa porque las víctimas suelen estar vulnerables emocionalmente y con urgencia por recuperar sus ahorros. Según advierten desde la empresa de ciberseguridad ESET, los delincuentes utilizan técnicas de presión psicológica, identidades falsas y pedidos de pagos adelantados para concretar un segundo fraude.
¿Por qué estas estafas crecen cada vez más?
El auge de las inversiones online, las criptomonedas y las operaciones digitales multiplicaron también las oportunidades para los ciberdelincuentes. A eso se suma que muchas víctimas sienten vergüenza o desesperación tras haber sido engañadas, lo que facilita que vuelvan a caer cuando alguien aparece ofreciendo una solución rápida.
Los especialistas coinciden en que la mejor defensa sigue siendo la prevención: desconfiar de promesas demasiado buenas, verificar cada contacto y evitar tomar decisiones apresuradas cuando hay dinero involucrado. Porque en internet, después de una estafa, puede venir otra.

“Recovery scam”: qué es y cómo funciona el engaño
Las estafas de recuperación de fondos funcionan como una segunda etapa del engaño original. Después de que una persona cae en una falsa inversión, una estafa bancaria, un fraude con criptomonedas o cualquier otro engaño online, los delincuentes vuelven a contactarla con una nueva promesa: ayudarla a recuperar el dinero perdido.
Los cibercriminales suelen comprar bases de datos de víctimas o directamente reutilizar la información que ellos mismos obtuvieron en la primera estafa, según explica desde ESET.
“A los estafadores solo les importa hacer dinero y aprovechan cada oportunidad para conseguirlo. Si se cayó en un fraude, no se debe bajar la guardia ya que no dudan en explotar la desesperación por recuperar los fondos robados”, advirtió Martina Lopez, investigadora de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.
¿Cómo se presentan los delincuentes? Los estafadores suelen hacerse pasar por:
- Estudios jurídicos especializados
- Empresas de recuperación de activos
- Organismos de defensa del consumidor
- Supuestos agentes policiales
- Bancos o áreas antifraude
- Expertos en criptomonedas
En muchos casos, aseguran que ya localizaron el dinero perdido o que existe un reembolso aprobado y listo para liberarse. Pero para acceder a esos fondos exigen un pago previo.
El truco del pago adelantado: la clave del fraude
La mecánica central de esta modalidad consiste en pedir dinero antes de realizar cualquier gestión. Los delincuentes justifican ese cobro con distintos nombres para aparentar legitimidad. Entre los argumentos más frecuentes aparecen:
- “Gastos administrativos”
- “Cargo de procesamiento”
- “Honorarios iniciales”
- “Impuestos para liberar el dinero”
- “Verificación de identidad”
Según detalló Martina Lopez, “básicamente es una forma de estafa de pago por adelantado”.
Las señales de alerta para detectar una estafa de recuperación de dinero
Los especialistas recomiendan prestar atención a ciertas señales que suelen repetirse en este tipo de engaños.
. Promesas exageradas
Si alguien asegura que puede recuperar el dinero “garantizado” o afirma que ya tiene los fondos listos para transferir, es una alerta importante.
Ninguna empresa seria puede garantizar la recuperación de dinero perdido en fraudes online, especialmente cuando intervienen criptomonedas o transferencias internacionales.
. Contacto inesperado
Otro punto clave es el origen del contacto. Las estafas suelen llegar sin que la víctima haya iniciado una consulta previa. Los delincuentes pueden escribir por:
- Telegram
- SMS
- Llamadas telefónicas
. Presión para actuar rápido
La urgencia es una de las herramientas más usadas por los ciberdelincuentes. Frases como “tenés pocas horas”, “el dinero se libera hoy” o “si no pagás ahora perdés el reembolso” buscan evitar que la víctima piense con calma.
. Pedidos de pagos difíciles de rastrear
Los especialistas alertan especialmente sobre solicitudes de:
- Criptomonedas
- Gift cards
- Transferencias internacionales
- Aplicaciones de pago difíciles de revertir
Esos métodos complican recuperar el dinero una vez concretada la operación.
. Correos sospechosos o poco profesionales
Muchas veces los supuestos “expertos” usan cuentas gratuitas de Gmail, Outlook o Yahoo en lugar de correos corporativos verificables.
También suelen aparecer errores de redacción, logos mal diseñados o documentos falsificados.
Qué hacer para evitar caer nuevamente en una estafa
Los expertos en seguridad informática recomiendan adoptar medidas básicas de verificación antes de responder cualquier contacto relacionado con recuperación de dinero.
. Nunca pagar por adelantado:
Este es el principal consejo. Ninguna entidad oficial seria solicita pagos previos para iniciar una investigación o liberar fondos retenidos.
. Verificar siempre la identidad antes de responder:
- Buscar el nombre de la empresa en sitios oficiales
- Revisar si tiene domicilio real.
- Confirmar teléfonos y canales de contacto.
- Buscar antecedentes o denuncias online.
- Consultar directamente con el banco o entidad involucrada.
. Evitar exponer públicamente la situación:
Desde ESET advierten que muchos delincuentes monitorean redes sociales, foros y grupos donde las personas cuentan que fueron víctimas de fraudes.
Esa información luego se usa para seleccionar nuevos objetivos.
Qué hacer si ya caíste en una recovery scam
Cuando el fraude ya ocurrió, las opciones de recuperar el dinero pueden ser limitadas, pero actuar rápido sigue siendo fundamental.
. Si hubo transferencias, pagos con tarjeta o movimientos bancarios, lo primero es comunicarse con la entidad financiera para:
- Intentar desconocer operaciones
- Frenar transferencias pendientes
- Monitorear movimientos sospechosos
. Cambiar contraseñas y reforzar seguridad Si se compartieron datos personales o bancarios, los especialistas recomiendan:
- Activar doble factor de autenticación
- Revisar accesos a cuentas
- Estar atentos a nuevos intentos de phishing
En Argentina, las víctimas pueden denunciar este tipo de delitos ante:
- Fiscalías especializadas en ciberdelito
- Áreas de delitos informáticos provinciales
- La unidad antifraude del banco.
Las denuncias ayudan a detectar patrones y prevenir nuevas estafas.