El precio de las divisas, como el dólar, el euro, en Cuba continúa siendo un indicador clave para entender la situación económica del país, marcada por la inflación, la escasez de efectivo y la alta demanda de monedas extranjeras. Para este 20 de abril de 2026, las tasas de cambio oficiales y del mercado informal reflejan una fuerte depreciación del peso cubano (CUP), lo que impacta directamente en el costo del cubano.
Según los valores oficiales vigentes, el dólar estadounidense (USD) se sitúa en 488.00 CUP, mientras que el euro (EUR) alcanza los 576.52 CUP.
Otras monedas también muestran cifras relevantes, como la libra esterlina (GBP) en 662.36 CUP, el dólar canadiense (CAD) en 357.14 CUP, el yuan chino (CNY) en 71.58 CUP, el peso mexicano (MXN) en 28.39 CUP, el rublo ruso (RUB) en 6.42 CUP y el yen japonés (JPY) en 0.32 CUP.
Sin embargo, el mercado informal de divisas, que funciona como referencia real para muchas transacciones en la isla, presenta valores significativamente más altos.
LEA TAMBIÉN:
El euro alcanza los 600 pesos cubanos y marca un récord absoluto. La tasa de cambio del dólar le sigue los pasos
De acuerdo con datos en tiempo real, el dólar estadounidense se cotiza en 525.00 CUP, evidenciando una brecha notable respecto al tipo de cambio oficial. El euro asciende a 600.00 CUP, mientras que el MLC se ubica en 394.40 CUP.
En este mismo mercado, el dólar canadiense se cotiza en 343.64 CUP, el peso mexicano en 28.55 CUP y plataformas de pago como Zelle alcanzan los 509.17 CUP. Por su parte, el llamado CLA se sitúa en 517.03 CUP, con ligeras variaciones recientes que reflejan la volatilidad del mercado.
Esta diferencia entre el tipo de cambio oficial y el informal pone de manifiesto las tensiones económicas que enfrenta Cuba. La limitada disponibilidad de divisas en canales oficiales ha impulsado a ciudadanos y empresas a recurrir al mercado paralelo, donde los precios responden directamente a la oferta y la demanda.
El encarecimiento de las divisas tiene un impacto directo en el acceso a bienes importados, el envío de remesas y el funcionamiento de pequeños negocios. Además, amplía la brecha entre los ingresos en moneda nacional y los costos reales de productos básicos, agravando el poder adquisitivo de la población.
