Willy Chirino recibió un doctorado honorario en música de la Universidad Internacional de Florida (FIU) durante las ceremonias de graduación de la institución, y cerró su discurso de agradecimiento con un rotundo «¡Viva Cuba libre!» que arrancó una ovación entre los asistentes.
El reconocimiento, entregado por la presidenta de FIU, Jeanette Nuñez, responde a los más de 50 años de carrera artística del cantautor cubanoamericano y a su papel como voz de quienes no la tienen, según explicó la propia rectora al anunciar el doctorado honorario al músico del exilio.
Visiblemente emocionado al subir al podio, Chirino no dejó pasar la ocasión sin hablar de Cuba: «Tengo un sueño muy cercano a mi corazón: que Cuba sea libre este año», declaró ante miles de graduados y sus familias.
En inglés, dirigió un mensaje directo a la nueva generación de profesionales: «Sueña y sucederá. Pero no sueñes pequeño. Sueña tan grande como puedas, sin límites. Estoy aquí ante ustedes como prueba viviente de que puede ocurrir».
También recordó las enseñanzas que marcaron su vida: «Si podía soñarlo, podía alcanzarlo», citando las palabras de sus padres y su madrina. Y cerró con una frase que resume su historia de exilio y triunfo: «Ustedes son de lo que está hecho Miami. Para adelante».
Nuñez subrayó que el galardón va más allá de la música: «No solo por todo lo que ha hecho en la música, pero también por la causa de la libertad. Nuestros estudiantes comprenden muy bien la importancia de estos valores».
Chirino, quien celebró en febrero sus 50 años de carrera musical, es considerado uno de los íconos más importantes de la música cubana en el exilio y uno de los creadores del llamado «Sonido de Miami».
Llegó a la ciudad a los 14 años como parte de la Operación Pedro Pan y construyó desde entonces una carrera de más de 20 discos que lo convirtió en símbolo de resistencia cultural.
Su canción «Ya viene llegando» (1991) es considerada un himno del exilio cubano, y su obra ha estado prohibida en los medios estatales de la isla durante décadas.
En 2014 recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical, que dedicó a los «oprimidos por escuchar su música».
Más recientemente, revivió «La Habana DC (después de Castro)» en enero de este año, reafirmando su vigencia como voz crítica del régimen.
Antes de la ceremonia, el artista confesó con humor que la confirmación del doctorado llegó apenas una semana antes del evento. Sus padres —su padre abogado y su madre farmacéutica— siempre quisieron que obtuviera ese título. «La música se metió en el camino. Hoy estarían muy felices», dijo.
Su esposa, la cantante cubana Lissette Álvarez, quien estuvo presente en la ceremonia, expresó su orgullo: «Él ha puesto tanto empeño y tanto amor en su carrera que este reconocimiento es un gran premio. El doctor Willy».
El propio Chirino, entre bromas, ya asumió el nuevo título: «¡Doctor, por favor!», dijo al ser consultado sobre cómo quiere que lo llamen de ahora en adelante.
Las ceremonias de graduación de FIU se extienden hasta el 30 de abril, con cerca de seis mil estudiantes que se unen al exilio cubano en la música como generación que este año recibe su diploma en la institución.
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