
Más del 82% de los jóvenes salvadoreños utiliza plataformas de pago para escuchar música, según un informe de la Escuela Mónica Herrera y la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y DW Akademi. Este fenómeno responde a una preferencia clara por la personalización, la tecnología y la ausencia de publicidad en el acceso a contenidos musicales.
El informe, denominado “Consumo de medios, desinformación e inteligencia artificial en Guatemala Honduras y El Salvador” señala que el 82.2% de las personas entre 18 y 29 años y el 81.9% de quienes tienen entre 30 y 39 años ya utilizan aplicaciones de pago como Spotify, Deezer o Apple Music para acceder a música.
De acuerdo con el estudio, esta tendencia representa una ruptura con los esquemas tradicionales, ya que los usuarios de estas edades deciden pagar para asegurar una experiencia fluida, sin anuncios y con control total sobre qué escuchar.

Por su parte, solo el 8.9% de los adultos mayores de 60 años recurre a plataformas pagas. Mientras que en ese mismo rango de edad, un 64.4% utiliza YouTube u otra página gratuita y más del 50% escucha música por medio de las radioemisoras.
En el nuevo ecosistema digital destaca la presencia de YouTube, que es utilizado por más de un 50% de los jóvenes de 18 a 29 años. Y en el rango de 30-39 años es del 60%.
Al mismo tiempo, el auge del videopódcast ha sido significativo, ya que el 60.7% de los consumidores de pódcast opta por acceder a estos contenidos a través de YouTube, según el informe.
La digitalización del consumo musical ha tenido consecuencias directas sobre los formatos tradicionales. El uso del smartphone alcanza el 82.2% entre los menores de 40 años, mientras que dispositivos como CD, USB y vinilos han quedado relegados a un papel casi inexistente en las estadísticas actuales.

Mientras que el consumo de música nacional es uno de los aspectos en los que El Salvador difiere de sus vecinos. Mientras que en Guatemala y Honduras más del 56% de los oyentes prefiere artistas locales, en El Salvador solo el 36,1% reconoce esta práctica. Este comportamiento refleja una preferencia por propuestas internacionales y una relativa ausencia de conexión con la producción nacional.
El informe concluye que la juventud conectada de El Salvador ha consolidado la música digital como un servicio esencial, por el cual la mayoría está dispuesta a pagar para evitar interrupciones y mantener el control sobre su experiencia auditiva.

De igual forma, el análisis compara a los países del Triángulo Norte, donde la música forma parte esencial del día a día. Nueve de cada diez centroamericanos escucha música con regularidad, con porcentajes de 90.3% en El Salvador, 89,5% en Guatemala y 89.3% en Honduras.
El estudio muestra que la música cumple una función emocional en la vida de los salvadoreños. A través de grupos focales, los investigadores detectaron que los usuarios eligen géneros específicos para distintos momentos del día, desde el rock al inicio de la jornada hasta la música clásica durante actividades que requieren concentración.
