El exdeportista cubano Bernardo Comas, campeón mundial amateur de boxeo en 1982, vive hoy en condiciones de precariedad en Camagüey, según denuncia su propia familia, que reclama atención para quien un día llevó el nombre de Cuba a lo más alto del podio.
De acuerdo con información divulgada por el periodista José L. Tan Estrada en sus redes sociales, el exboxeador reside en una vivienda del reparto Camilo Cienfuegos, en las inmediaciones de la Feria Agropecuaria ubicada detrás del Parque Japonés, en esa ciudad.
Comas presenta demencia senil y requiere atención constante. Su familia considera que el deterioro cognitivo podría guardar relación con los numerosos golpes recibidos a lo largo de su extensa carrera, aunque esa posible vinculación no ha sido establecida médicamente según la información disponible.
Quien carga con el peso de su cuidado es su madre, una mujer de avanzada edad que también enfrenta problemas de salud propios.
La familia denuncia además que la pensión que percibe el exdeportista resulta insuficiente para cubrir sus necesidades básicas, y que ha acudido a diversas instancias en busca de ayuda sin obtener respuesta.
A eso se suma otro reclamo: según la madre de Comas, aún estaría pendiente un pago correspondiente a la medalla de oro que conquistó el exboxeador, una afirmación que no ha podido verificarse de manera independiente.
El contraste con su trayectoria deportiva es brutal. Nacido en Las Tunas en 1960, Comas compitió en la división de 75 kg y acumuló 203 victorias en 234 combates durante su carrera amateur. Fue campeón mundial en Múnich en 1982, se coronó en los Juegos Panamericanos de Caracas en 1983, ganó títulos en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, y fue cuatro veces campeón nacional de Cuba. Se retiró en 1987 y trabajó posteriormente como entrenador en Camagüey.
Una de las grandes frustraciones de su carrera fue no haber podido competir en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, torneo al que Cuba no asistió por el boicot impuesto por el régimen.
El caso de Comas no es aislado. En los últimos años, medios independientes han documentado una cadena de situaciones similares: el exboxeador Gaspar Casamayor fue denunciado en marzo de 2026 por vivir en las calles de Santiago de Cuba pese a ser reconocido como «Gloria Deportiva» por el INDER; la exatleta Aleida Palomo fue reportada en octubre de 2025 enferma y mendigando en esa misma ciudad; y el exvoleibolista Abel Sarmientos falleció en La Habana sumido en la pobreza.
Frente a estas denuncias, el comisionado nacional de Atención a los Atletas, Wilmer Lewis Calvo, negó en febrero de 2025 ante la Mesa Redonda que las glorias deportivas estuvieran abandonadas, asegurando que existen estructuras de apoyo para ellas.
La realidad documentada por medios independientes contradice esa versión oficial.
La familia de Comas pide que su trayectoria no quede únicamente en los libros de historia y exige mayor atención para quien dedicó su vida a representar a Cuba en los escenarios internacionales más exigentes del boxeo amateur.
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