Arabia Saudita afirmó haber derribado este martes un dron hutí en las afueras de La Meca, la ciudad más sagrada del islam, lo que provocó una rápida condena regional contra el grupo rebelde yemení respaldado por Irán.
Turki al-Maliki, portavoz de las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudita, acusó al grupo de atacar la ciudad y señaló que era la primera vez en casi una década que los hutíes apuntaban contra La Meca.
Esta afirmación fue rechazada categóricamente por los hutíes, quienes siguen la rama zaidí del islam chiíta y también veneran La Meca como una ciudad sagrada.
El portavoz militar del grupo, Yahya Saree, declaró a primera hora de este miércoles que sus objetivos eran instalaciones petroleras y bases militares sauditas “muy alejadas de los lugares sagrados”.
“Las invenciones y mentiras propagadas por el régimen criminal saudita sobre un ataque a La Meca no pueden engañar a nadie”, dijo Saree, añadiendo que “no existe amenaza alguna desde Yemen hacia los lugares sagrados”.
Arabia Saudita informó que interceptó y destruyó el dron “antes de que entrara” en el espacio aéreo restringido de La Meca, sin especificar a qué distancia se encontraba de la ciudad.
El rápido avance del grupo rebelde en Yemen y los ataques contra la vecina Arabia Saudita en las últimas semanas han colocado al reino árabe del Golfo en una posición cada vez más difícil, ante la perspectiva de verse arrastrado a un conflicto mayor mientras se prolonga la tensión entre Estados Unidos e Irán.
La Meca es el lugar de nacimiento del profeta Mahoma. Todos los musulmanes del mundo están obligados, si tienen los medios, a peregrinar a la ciudad sagrada al menos una vez en la vida; millones de personas realizan este viaje cada año.

“Este intento hostil quedará como una mancha negra en el historial de violaciones cometidas por la milicia terrorista extremista hutí, al tratarse de un acto deliberado destinado a provocar los sentimientos de millones de musulmanes”, declaró Al-Maliki en una publicación en X, prometiendo tomar las “medidas necesarias y disuasorias” contra los militantes.
La Organización para la Cooperación Islámica (OCI), un organismo de 57 miembros que representa a 1.500 millones de musulmanes, también condenó el ataque, afirmando que los intentos de atentado “violan la santidad de los lugares sagrados y las mezquitas” e “infunden miedo en civiles inocentes”.
El primer ministro de Pakistán —país que recientemente firmó un acuerdo de defensa conjunta con Arabia Saudita— calificó el hecho como un acto “cobarde y atroz”. Aunque Shehbaz Sharif no mencionó a los hutíes en su declaración, reafirmó el apoyo de su país a Arabia Saudita.
El ataque se produce en medio de una intensa actividad bélica. A principios de esta semana, los hutíes lanzaron misiles balísticos y drones contra varias ciudades saudíes, entre ellas Khamis Mushait, Abha y Taif, hiriendo a 13 civiles.
El domingo, los hutíes reivindicaron la autoría de un ataque contra una base militar saudí.
En respuesta, los hutíes afirmaron que las fuerzas saudíes habían lanzado ataques aéreos en zonas de Yemen controladas por los hutíes el sábado pasado y este martes.
Recientemente, los hutíes han intensificado su ofensiva contra el gobierno yemení —respaldado por Arabia Saudita— y han ampliado su zona de control. La semana pasada tomaron una ciudad portuaria yemení en el mar Rojo y una isla cercana a una importante vía marítima que, durante meses, ha servido como alternativa al estrecho de Ormuz para la exportación de petróleo y productos refinados saudíes.

CNN accede a misiles y radares que, según las Fuerzas Armadas de Yemen, Irán envió a los hutíes
Durante el fin de semana, Arabia Saudita suspendió la carga de petróleo en Yanbu, su principal terminal de exportación en el mar Rojo, tras sufrir un ataque por parte de grupos militantes desde Iraq.
No se ha fijado fecha para la reanudación de las operaciones, declaró a CNN Ashley Hikmet, responsable de crudo de Axis Limited (una filial comercial de Onyx Capital Group), quien añadió que el seguimiento por satélite indica que ningún cargamento de crudo saudí ha salido de los puertos del mar Rojo desde el sábado.
El martes, Arabia Saudita también interrumpió el suministro a Europa con efecto inmediato, señaló Hikmet, agregando que Aramco notificó a algunos clientes que los envíos quedarían suspendidos hasta mediados de noviembre. La interrupción del suministro a Europa fue reportada inicialmente por Reuters.
CNN se ha puesto en contacto con Aramco para solicitar comentarios al respecto.
El creciente control que ejercen sobre la navegación en el mar Rojo ha avivado el temor de que se cierren de golpe las principales vías de salida para el petróleo de la región, mientras Irán y Estados Unidos siguen pugnando por el control del estrecho de Ormuz.
La semana pasada, los precios del petróleo volvieron a superar los US$ 100 por barril tras nuevos ataques estadounidenses contra petroleros iraníes en el Golfo y los combates en Yemen, lo que desencadenó protestas en todo el mundo a medida que la población exige medidas gubernamentales y alivio económico.
