martes, octubre 13, 2026

Por qué los miles de millones gastados en defensa no han protegido a Arabia Saudita de los ataques de los hutíes

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CNN — 

Arabia Saudita gasta decenas de miles de millones de dólares en defensa cada año, pero tiene dificultades para proteger activos clave como aeropuertos, refinerías y oleoductos de los misiles y drones lanzados por militantes hutíes desde Yemen.

A pesar de haber adquirido sistemas de armas de última generación de Estados Unidos y Europa y de contar con defensas aéreas de múltiples capas, el reino ha sufrido ataques mortales en el aeropuerto principal que sirve a la capital, Riad, durante la última semana.

Arabia Saudita gastó US$ 83.000 millones en defensa el año pasado, según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, lo que lo sitúa firmemente entre los diez países con mayor gasto militar del mundo. Ha adquirido aviones de combate estadounidenses, así como sistemas de defensa aérea Patriot y THAAD, además de una variedad de armamento avanzado procedente de Francia y el Reino Unido.

Sin embargo, los saudíes tienen mucho que defender: es un país que ocupa aproximadamente una quinta parte de la superficie de Estados Unidos y que enfrenta amenazas por tres flancos.

Desde el este, Irán lanzó cerca de 1.000 misiles y drones contra objetivos saudíes durante la fase más intensa del conflicto este año. Desde el norte, milicias respaldadas por Irán en Iraq han enviado drones para atacar el oleoducto este-oeste del país. Y desde el sur, los rebeldes hutíes apoyados por Irán disparan misiles contra el reino desde refugios y lanzadores móviles en las montañas de Yemen.

Imágenes satelitales muestran los daños sufridos por el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita tras un ataque con drones el 22 de septiembre.

Defender Arabia Saudita implica proteger una vasta red de objetivos, no solo Riad o una única refinería. Sus defensas deben detectar las amenazas entrantes, decidir cuáles interceptar y alertar a la población civil, todo ello en cuestión de instantes, según Vision2030.ai, un sitio web independiente que analiza la transformación económica del reino.

Los saudíes logran interceptar muchos de los misiles y drones lanzados por los hutíes. No obstante, algunos consiguen superar las defensas. El Ministerio de Defensa se enfrenta a decisiones difíciles a la hora de distribuir los sistemas existentes, dada la gran cantidad de instalaciones vulnerables a ataques, según una fuente saudí.

Los hutíes han aprendido a combinar misiles balísticos y de crucero con drones de largo alcance para saturar las defensas saudíes. Esta estrategia se asemeja a la táctica empleada por Rusia: Moscú ha utilizado frecuentemente oleadas masivas de drones junto con misiles de crucero y balísticos en ataques contra Ucrania.

Los misiles de crucero vuelan a menor altitud, lo que dificulta su identificación y seguimiento. Los hutíes también han introducido una nueva generación de misiles balísticos que, según afirman, tienen capacidad de maniobra.

Ningún sistema de defensa aérea por sí solo puede garantizar la interceptación de todas las amenazas entrantes.

Sin embargo, los hutíes no han actuado solos.

Hace ocho años, expertos de la ONU “identificaron restos de misiles, equipos militares relacionados y vehículos aéreos no tripulados de origen iraní que fueron introducidos en Yemen” a pesar del embargo internacional de armas.

Ese mismo panel señaló hace dos años que “la magnitud, naturaleza y alcance de las transferencias de diverso material y tecnología militar suministrados a los hutíes desde fuentes externas —incluyendo apoyo financiero y capacitación de sus combatientes— no tienen precedentes”.

El grupo hutí de Yemen celebra un desfile militar en Saná, Yemen, el 21 de septiembre de 2023.

Los expertos señalan que los misiles más recientes de los hutíes, como el Hatem-2 y el Palestine-2, tienen un diseño muy similar al de las armas iraníes. Son rápidos y precisos.

El año pasado, un misil hutí eludió las aclamadas defensas aéreas de Israel e impactó cerca del aeropuerto Ben Gurión. El analista Amir Bar Shalom declaró entonces a CNN: “Fueron muy precisos; lograr tal precisión al lanzar desde una distancia de 2.000 kilómetros es algo impresionante”.

Los hutíes también han modificado armas de defensa aérea iraníes para atacar aeronaves y misiles de crucero, según el brigadier general Majed al-Nazili, portavoz de las fuerzas gubernamentales yemeníes.

“Estos misiles se desplazan durante un periodo de hasta 25 minutos por unidad y operan mediante un sistema de seguimiento térmico”, afirmó el mes pasado.

Los hutíes han formado parte durante mucho tiempo del “eje de resistencia” de Irán. Mientras que otros grupos aliados como Hezbollah, Hamas y ciertas milicias en Iraq se han visto considerablemente debilitados, los hutíes no han hecho más que fortalecerse.

Mantienen una estrecha relación con Teherán —incluso enviaron una delegación al funeral del líder supremo Alí Jamenei—, pero también tienen su propia agenda.

Los siete años de conflicto con Arabia Saudita, entre 2015 y 2022, provocaron un sufrimiento inmenso en las zonas de Yemen controladas por los hutíes, situación agravada por el embargo económico y de transporte que se ha mantenido desde entonces.

En última instancia, esto llevó a los hutíes a anunciar en julio que atacarían buques saudíes en el mar Rojo. Poco después comenzó una campaña de ataques con misiles, dirigida inicialmente contra una refinería de petróleo de Aramco en la costa del mar Rojo y contra bases aéreas saudíes.

Los hutíes exigen el cese de los ataques aéreos saudíes en apoyo a las fuerzas gubernamentales de Yemen, así como miles de millones de dólares en concepto de indemnización por parte de Arabia Saudita.

Las fuerzas saudíes refuerzan su protección del espacio aéreo sobre La Meca el 15 de marzo.

Ya sea de buena fe o no, Irán se ha ofrecido a mediar entre Riad y los hutíes. El lunes, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró que Teherán estaba dispuesto a brindar “toda la ayuda necesaria para facilitar el inicio de conversaciones entre Arabia Saudita y Yemen”, refiriéndose a los hutíes.

Mohammed al-Bukhaiti, miembro del buró político de los hutíes, afirmó el lunes que Riad había aceptado la mediación, pero que el grupo había rechazado las propuestas de tregua de dos semanas y de un mes.

“La batalla de esta vez no es como las anteriores, el escenario ya no es el mismo”, declaró Al-Bukhaiti. “Cada día que pasa en esta batalla se ampliará el alcance y se agravarán las pérdidas; el acuerdo que hoy es posible podría volverse difícil o imposible mañana”.

Arabia Saudita ha intentado proyectar una imagen de normalidad, incluso mientras se intensificaba el conflicto con los hutíes. Su autoridad de defensa civil dejó de emitir alertas públicas por teléfono sobre la llegada de misiles y drones la semana pasada, antes de la serie de ataques mortales contra el aeropuerto de Riad.

Desde entonces se han reanudado las alertas, según varios residentes de Riad que hablaron con CNN. Las autoridades saudíes afirman que el lunes se interceptaron tres misiles balísticos.

Un residente expatriado en Riad declaró a CNN que sus hijos estaban recibiendo clases en casa esta semana. El residente se mostró molesto el sábado por la falta de alertas automáticas sobre la llegada de misiles en los días anteriores, pero señaló que el lunes las alertas telefónicas funcionaban correctamente. También expresó su frustración por el silencio de las autoridades saudíes durante el fin de semana respecto a los ataques al aeropuerto de Riad.

CNN ha solicitado a las autoridades saudíes una respuesta sobre la ausencia de alertas.

De cara al futuro, el reino se enfrenta a decisiones difíciles. Llegar a un acuerdo con los hutíes después de que más de una docena de civiles murieran en los ataques al aeropuerto resultaría inaceptable.

Una escalada, mediante ataques aéreos aún más intensos, conllevaría el riesgo de nuevos ataques con misiles que socavarían el objetivo del príncipe heredero Mohammed bin Salman de convertir a Arabia Saudita en un destino de primer nivel para la inversión, la tecnología y el turismo.

Lo que está en juego va más allá de la industria petrolera. Los centros de datos, las plantas desalinizadoras y los aeropuertos sustentan las ambiciones tecnológicas, el suministro de agua y la economía turística del reino. El importante evento de inversión que el príncipe heredero celebrará en Riad a finales de este mes pondrá en el punto de mira su propuesta ante los inversores internacionales.

Sin embargo, esta semana las grandes empresas se mantuvieron al margen del Congreso Mundial del Petróleo en Riad.

Derrotar a los rebeldes hutíes mediante una ofensiva terrestre que involucre a las fuerzas gubernamentales yemeníes parece muy poco probable. Los hutíes están atrincherados, curtidos en batalla y conocen bien el terreno montañoso. En el último mes han infligido graves bajas a las fuerzas gubernamentales.

El año pasado, Estados Unidos gastó más de US$ 1.000 millones en una campaña de siete semanas de ataques aéreos contra los hutíes. Finalmente, los hutíes aceptaron no atacar buques estadounidenses en el mar Rojo, pero permanecieron firmes en sus posiciones; mientras tanto, derribaron varios drones estadounidenses Reaper de alta tecnología. Ni los ataques estadounidenses ni los israelíes lograron eliminar a miembros de la cúpula hutí, aunque sí murieron comandantes y tecnócratas.

Más bien al contrario, los hutíes —que podrían contar con hasta 350.000 hombres en armas— llevan la iniciativa. Según informó el lunes el Instituto para el Estudio de la Guerra, han cercado la ciudad de Taiz, controlada por el gobierno, la tercera ciudad más grande de Yemen y de un nodo logístico vital.

El ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudita, el príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, y el ministro de Defensa, el príncipe Khalid bin Salman, así como ministros y mandos militares de Turquía y Pakistán, asisten a la reunión del pacto de defensa de La Meca entre los tres países, celebrada en Riad el 5 de octubre.

Las autoridades saudíes buscan movilizar una coalición internacional contra los hutíes. Aliados regionales han ofrecido ayuda en forma de sistemas defensivos. Pakistán ha enviado miles de soldados para ayudar a defender el reino. Egipto ha ofrecido cualquier apoyo que se le solicite.

Es posible que los saudíes también logren adquirir más sistemas de defensa aérea de Europa y Estados Unidos tras haber agotado las existencias de los envíos recibidos al inicio del conflicto con Irán.

Sin embargo, el propio Estados Unidos carece de suficientes sistemas de este tipo. Un informe del Inspector General del Departamento de Defensa de EE.UU. señaló que la campaña contra Irán había “provocado déficits estratégicos en el inventario y revelado cuellos de botella en la base industrial para el reabastecimiento de municiones”.

Además, a tres semanas de las elecciones de mitad de mandato, el presidente Donald Trump se muestra reticente a involucrarse en otro conflicto en Medio Oriente. No se ha comprometido a realizar ataques directos de EE.UU. contra los hutíes, aunque tampoco los ha descartado.

“La reticencia de Estados Unidos a intervenir alimenta la percepción de que el país ha abandonado a un aliado en su momento de mayor necesidad”, afirma Michael Ratney, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) en Washington.

En un análisis escrito antes de los ataques al aeropuerto, Ratney, exembajador de EE.UU. en Riad, añadía: “El reino está bajo ataque y, por razones políticas, debe responder. Pero, en última instancia, cabe esperar una vuelta a la diplomacia: una diplomacia imperfecta e insatisfactoria que, no obstante, permita reducir la tensión del conflicto”.

Esto podría fortalecer la situación interna de los hutíes en Yemen.

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