El Gobierno de Javier Milei anunció este viernes el lanzamiento de un programa que utilizará inteligencia artificial para desarrollar políticas públicas. Bajo el nombre de Gemelo digital social, la medida fue celebrada por el presidente ultra con un mensaje en sus redes sociales: “Argentina se adelanta al futuro, porque el futuro no espera. Por primera vez, nuestro país lidera el futuro social”, apuntó. La falta de precisiones en el anuncio generó inquietud entre expertos en informática y protección de datos personales. La oposición presentó en el Congreso un pedido de informes al Ejecutivo.
Después de varias semanas negativas para su gestión, agobiada por casos de corrupción y problemas económicos, el Gobierno de Milei buscó en las últimas horas recuperar la iniciativa y el dominio de la agenda pública. Entre otras cosas, anunció una reducción de los derechos de exportación para el sector agrario, el envío de diversos proyectos de ley al Congreso y el alumbramiento del Gemelo digital social.
El Ministerio de Capital Humano presentó al programa con la difusión de un video y lo describió como “una herramienta orientada a transformar datos en capacidad de predicción y diseño estratégico de políticas públicas”. Según Milei, supone “un cambio de paradigma en la política social con el uso de inteligencia artificial”.
ARGENTINA SE ADELANTA AL FUTURO, PORQUE EL FUTURO NO ESPERA
Por primera vez, nuestro país lidera el futuro social.
El Ministerio de Capital Humano presenta el Gemelo Digital: un cambio de paradigma en la política social con el uso de Inteligencia Artificial.
MAGA.
VLLC! pic.twitter.com/4DY1Wexziq— Javier Milei (@JMilei) May 22, 2026
De acuerdo con la información oficial, el nuevo programa utilizará IA para procesar grandes volúmenes de datos provenientes de diferentes organismos estatales y del sector privado, con el fin de relacionar variables y detectar problemas, plantear acciones y predecir el impacto de eventuales políticas públicas. De allí proviene el nombre de la iniciativa, ya utilizado en distintos proyectos a nivel global: un gemelo digital sería una representación virtual de un sistema real, diseñado para simular y anticipar escenarios. Según la promoción del Gobierno, así se combatirán los problemas que aquejan al Estado —“información dispersa, decisiones sin predicción, fragmentación institucional”—, se optimizará la toma de decisiones, se desarrollarán “políticas basadas en la evidencia” y se podrá “convertir la experiencia social en inteligencia pública”.
Además de señalar las imprecisiones del programa anunciado, que parece estar aún en una etapa preliminar, diversos expertos alertaron sobre su similitud con algunos de los desarrollos ofrecidos por Palantir Technologies y especularon sobre su posible participación. El dueño de la empresa, Peter Thiel, llegó a Argentina hace un mes, se reunió con Milei, con quien comparte ideología ultraderechista, y anunció que permanecería en el país varias semanas. De hecho, compró una casa en uno de los barrios más exclusivos de Buenos Aires.
Pocas horas después de lanzado el programa, la oposición ya había presentado al menos dos pedidos de informes en el Congreso. “A espaldas de la sociedad y el Congreso”, el Gobierno de Milei “avanza en un plan que vulnera la privacidad y el cuidado de datos personales”, advirtió el diputado socialista Esteban Paulón, autor de uno de los proyectos. La autoría del otro corresponde al legislador peronista Agustín Rossi, quien le requirió al Ejecutivo “información que permita corroborar la transparencia, legalidad y garantía de protección de derechos” y alertó: “El futuro no puede convertirse en vigilancia sobre la ciudadanía”.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, intentó aplacar la inquietud generada y aseguró que no se vulnerará la privacidad de los ciudadanos. “No se van a usar datos personales”, afirmó y planteó que solo tomarán “datos generales y estadísticos”, “anonimizados”. La respuesta no pareció bastar. Una organización especializada, la Fundación Vía Libre, elevó ante su ministerio un pedido de acceso a la información pública. “Queremos saber qué datos van a cruzar, de qué organismos, con qué base legal y con el consentimiento de quién”, comunicó la fundación. También exigió conocer qué tipo de decisiones se proyecta automatizar, cómo se resguardarán los datos privados y, entre otras cuestiones, si ya está definido el proveedor tecnológico del programa.
