A sus 56 años, Robi Draco Rosa no parece interesado en repetir fórmulas ni en acomodarse a la nostalgia. Aunque este 2026 coincide con dos fechas decisivas en su carrera, diez años desde su ingreso al Salón de la Fama de los Compositores Latinos y tres décadas del emblemático álbum Vagabundo, el artista insiste en mirar hacia adelante. Lo hace con Olas de luz, un trabajo de 12 canciones que nace desde la experiencia de la enfermedad, la supervivencia y la necesidad de seguir creando.

“Estoy cumpliendo sueños”, Maluma habló con SEMANA sobre su infancia, su nuevo álbum y la llegada de su hijo
Lejos del ruido de la industria, instalado entre las montañas de Puerto Rico y acompañado por la contemplación del mar, Draco construyó un disco profundamente emocional. No es casualidad que canciones como La Costa Brava, Montserrat o Gracias por un día más funcionen como una especie de diario íntimo atravesado por geografías, recuerdos y heridas abiertas. El resultado es un álbum cinematográfico, pero también profundamente humano.“Este álbum nace del caos y del pulso crudo de la vida”, dice Draco en conversación con SEMANA. Y esa frase resume buena parte del espíritu de un trabajo que no intenta esconder las cicatrices, sino convertirlas en música.
Robi Draco Rosa estrenó el álbum ‘Olas de luz’ el 24 de abril de 2026. Foto: Oveck
Un disco escrito desde la sobrevivencia
Hablar de Olas de luz implica hablar inevitablemente de sanación. No solo porque varias de sus canciones atraviesan temas relacionados con el dolor y la memoria, sino porque el propio Draco reconoce que este álbum llega después de años marcados por procesos físicos y emocionales intensos.La experiencia de la enfermedad, un linfoma no Hodgkin cerca del hígado, que tras superarlo inicialmente reapareció en 2013, lo que hizo que requiriera un segundo trasplante de médula ósea con el que logró vencer por completo y que transformó su manera de entender el tiempo.

“Tenemos una responsabilidad ante la sociedad”, Reykon regresa con nuevo álbum y habla de fe, paternidad y la industria musical
También cambió la forma en que entiende la música. En lugar de buscar perfección, Draco parece interesado en encontrar verdad. Por eso insiste en que el disco no pretende “complacer”, sino conectar. “En un mundo saturado de ruido, esto es refugio. Esto es belleza con cicatrices. Una travesía a través de la poesía y el caos, donde el dolor encuentra melodía y la oscuridad aprende a respirar luz”. El tono confesional del álbum se percibe especialmente en canciones como Gracias por un día más o Compás de la sanación, títulos que funcionan casi como manifiestos personales.

Más que un ejercicio conceptual, el disco parece construido desde la gratitud elemental de seguir vivo. Draco ha hablado de momentos difíciles en clínicas y hospitales, de episodios en los que incluso lloró enfrentando la incertidumbre. “Estoy superagradecido porque dejé muchas lágrimas en el hospital. Me puse a pensar y la realidad es que se trata de vivir a tope. Por eso me gusta el tema de las motos y todo lo artesanal. Me gusta la agricultura, la siembra, porque hay gente de verdad, gente linda en el campo”.
Esa experiencia atraviesa las canciones sin convertirlas en un relato oscuro. Por el contrario, hay una sensación permanente de resistencia y celebración de la vida. El músico puertorriqueño entiende hoy el tiempo como algo urgente. Por eso habla de vivir “a tope”, de aprovechar cada instante y de encontrar belleza incluso en medio del caos. Esa visión atraviesa todo el álbum y también explica el tono emocional de varias de sus letras.

Gianluca Vacchi, el extravagante millonario, habló sobre J Balvin: “Son personas que no se pueden definir como amigos”
No es un regreso nostálgico ni un intento por revivir glorias pasadas. Draco parece más interesado en construir un nuevo lenguaje emocional desde la experiencia acumulada de décadas, un lenguaje que le tomó varios años: “Tuve que esperar 56 años para hacer este disco. Para mí es el más importante. Más en estos tiempos que vivimos. Me siento bendecido, honrado”.
Robi Draco Rosa. Foto: Oveck
España, el mar y la memoria
En Olas de luz, los lugares importan. España aparece constantemente como un territorio emocional y creativo. Canciones como La Costa Brava o Montserrat remiten directamente a paisajes mediterráneos, a memorias personales y a una sensibilidad profundamente ligada al mar.Draco habla del mar como un espacio de contemplación y refugio. Trabajar frente al mar, lejos de la velocidad de la industria, se convirtió en una necesidad vital durante la creación del álbum. Esa conexión con la naturaleza termina impregnando las canciones.“Viñedos antiguos, cielos en llamas al atardecer, sombras que seducen como eternas historias nocturnas”, describe el universo visual del disco. Más que una colección de canciones, el álbum es como un viaje entre territorios físicos y recuerdos interiores.

Bad Bunny se une a Toy Story 5: Disney y Pixar revelan el personaje que interpretará
El sencillo Carro de heno, cuyo video fue dirigido por Redamo Rosa y filmado entre el Viejo San Juan de Puerto Rico y las dunas de California, refuerza esa idea de movimiento y tránsito constante entre paisajes. También aparece Madrid como una ciudad emocional dentro de su imaginario creativo. España no funciona únicamente como referencia geográfica, sino como una extensión de una sensibilidad artística marcada por la melancolía, el romanticismo y cierta contemplación poética.
El lanzamiento de Olas de luz coincide además con una coyuntura simbólica para Draco. Foto: Oveck
Treinta años de Vagabundo
El lanzamiento de Olas de luz coincide además con una coyuntura simbólica para Draco: en 2026 se cumplen 30 años de Vagabundo, el disco que redefinió su carrera y que terminó convirtiéndose en una pieza fundamental del rock latinoamericano de los años noventa. También se cumplen diez años desde su entrada al Salón de la Fama de los Compositores Latinos, reconocimiento que consolidó una trayectoria marcada por la experimentación y la autenticidad.Sin embargo, Draco evita instalarse en la celebración permanente de su legado. Aunque reconoce el peso histórico de esos aniversarios, su atención parece puesta en el presente y en la necesidad de seguir creando.

Maluma recordó a Yeison Jiménez y envió conmovedor mensaje a su familia en el lanzamiento de ‘Loco X Volver’
Eso explica por qué este nuevo álbum no suena como un disco de despedida ni como una revisión de épocas anteriores. Hay ecos de distintos momentos de su carrera, pero el álbum mantiene una búsqueda contemporánea y emocionalmente arriesgada. “No busca explicar, sino provocar”, afirma el músico sobre el disco.“El tema de ser compositor me encanta. Me parece lindo, porque imagínate: yo estuve en Menudo, un grupo juvenil, y me acuerdo tanto de la risa como del rechazo detrás de ciertos momentos. Pero esos son los momentos que te activan. El rechazo o te deshace o te apunta, te activa”.
Robi Draco Rosa ha construido una obra difícil de clasificar. Cantautor, productor, compositor y figura clave de la música latina contemporánea. Foto: Oveck
A lo largo de décadas, Draco ha construido una obra difícil de clasificar. Cantautor, productor, compositor y figura clave de la música latina contemporánea, su carrera siempre ha estado marcada por el movimiento constante. Desde sus años iniciales hasta trabajos como Vagabundo, pasando por sus colaboraciones y procesos personales, la sensación es la de un artista que nunca ha dejado de transformarse. Quizás por eso Olas de luz resulta tan coherente dentro de su trayectoria.
Porque, más allá de los reconocimientos, de los aniversarios o de los premios, el disco vuelve a colocar a Draco en el lugar donde mejor se mueve: el de un artista dispuesto a convertir sus heridas en canciones y a celebrar la vida, algo que tiene muy claro. “Cuando me levanto en la mañana, me siento como un campeón. ¿Por qué? Porque estoy vivo. Porque tengo claro que, más allá de la guerra y las batallas que están pasando en el mundo ahora mismo, millones de personas no se levantan. Entonces, yo, que he pasado lo que pasé, siempre cuando me levanto digo: ‘Estoy vivo’”, señala. Y ahí, justamente, parece estar el corazón del álbum: en la posibilidad de encontrar luz incluso después de atravesar la oscuridad.
