Los sobres de bicarbonatos tienen identidad. En los pequeños sobrecitos de este compuesto sólido de múltiple utilidad en los hogares dominicanos que se venden al detalle en los colmados, a veces se esconde algo más que polvo blanco. También se guarda información personal aleatoria.
En muchos de estos establecimientos, la envoltura de este producto no suele contar con registro sanitario ni con el nombre del fabricante. El empaque está hecho de pequeñas bolsas plásticas sujetas con grapas que unen la hoja de papel que cierra la bolsa.
Al darle la vuelta al papel, evidentemente reutilizado, puede aparecer de manera aleatoria números de cédulas de identidad, fragmentos de carnets de seguridad social y otros documentos personales que, sin explicación evidente, terminan formando parte del empaque que se distribuye en gran parte del territorio nacional.
