Despierta Quisqueya

Las primeras víctimas de la IA: software, consultoras y ciberseguridad

La inteligencia artificial (IA) se empieza a cobrar las primeras víctimas en bolsa. Y no son empresas nostálgicas del pasado. Al contrario. Desde hace meses, los líderes mundiales de la industria del software, la ciberseguridad y la consultoría están viviendo una debacle inaudita desde hace años. Los más alarmistas han bautizado la situación con el nombre SaaS-pocalypse , algo parecido a un apocalipsis del software.

¿Hay motivos para encender las alarmas? El índice S&P Software & Services Select en Estados Unidos se ha dejado más de un 20% en lo que llevamos de año (véase gráfico). Adobe, Salesforce, SAP, Oracle, Palo Alto Networks, CrowdStrike, IBM, Accenture, Capgemini, Gartner… son algunos ejemplos de multinacionales que están sufriendo el impacto de la IA y, concretamente, de los impactantes avances de Anthropic. El último, llamado Mythos, ha supuesto un descalabro en el mundo de la ciberseguridad. Su algoritmo es tan inteligente que ha sido capaz de detectar brechas de seguridad informática que existían desde hace décadas y que los grupos de ciberseguridad habían pasado por alto. El potencial es de tal magnitud que Anthropic se ha visto obligada a restringir sus capacidades para evitar el colapso de infraestructuras críticas.

El índice S&P Software & Services Select en Estados Unidos, se ha dejado más de un 20% este año

La industria tecnológica tradicional –en el sentido que lleva dos décadas dominando la escena– es incapaz de alcanzar el vertiginoso ritmo de avance de los grupos nativos de IA. Y los inversores bursátiles se lo empiezan a hacer pagar a las empresas más especializadas (no tanto a las big tech , con negocios más diversificados).

“Lo curioso es como no ha sucedido antes. La industria tecnológica lleva años subiendo como la espuma auspiciada por la pandemia de coronavirus y, por eso, se ha producido una sobrevaloración generalizada del sector digital. Al fin, el mercado empieza a discernir los negocios que tienen menos perspectivas de crecimiento”, sostiene el analista Jaume Puig, director general de la firma de inversión GVC Gaesco.

El impacto de la IA

Lo sorprendente del fenómeno es que esta caída de valoraciones está ocurriendo mientras la gran mayoría de grupos afectados presentan resultados al alza. “Claramente hay una desconexión entre el valor en bolsa y el crecimiento que registran los ingresos y márgenes de estas compañías”, afirma Jaume Clotet, director general de la consultora Infini, recientemente integrada bajo el paraguas del grupo Forvis Mazars.

En bolsa, ya se sabe, todo es cuestión de expectativas. En esta ocasión, expectativas en el medio plazo. “El resultado anual no interesa a los inversores. La clave está en las perspectivas empresariales de tres a cinco años vista. Es ahí donde hay dudas acerca del crecimiento de negocio de estos sectores”, sostiene Puig.

En el caso de los grupos de ciberseguridad, la preocupación es evidente: “La IA es mucho más rápida que los grupos tradicionales de ciberseguridad a la hora de detectar brechas de seguridad y crear defensas ante los posibles ataques. Sin embargo, todavía está por definir el modelo de negocio en este nuevo paradigma, ya que estos grupos ya están tejiendo alianzas con las propias empresas de IA”, sostiene José Luis Rojo, socio de ciberseguridad de la consultora EY. De hecho, esta semana Anthropic ha brindado el acceso de la poderosa aplicación Mythos a un grupo reducido de 40 compañías, entre las cuales referentes del sector ciber, como Palo Alto Networks o Crowdstrike.

En el mundo de las empresas de software, que esta semana se han recuperado ligeramente en bolsa, domina la incertidumbre desde hace meses. “La preocupación se explica porque los clientes empezarán a ir hacia modelo do it yourself , es decir, hágalo usted mismo”, apunta Josep Salvatella, consejero delegado de la firma RocaSavatella. Según el consultor, los modelos de IA de empresas como Anthropic, OpenAI, Google o Microsoft permiten a “las empresas diseñar su propio CRM, es decir, su software empresarial, a un coste bajísimo y sin comprar licencias de terceros, una realidad que amenaza las perspectivas de negocio de los grupos tecnológicos”. Sin embargo, Clotet señala que no todo es así de simple, porque todavía no están claros los costes de mantenimiento de los CRM elaborados con IA ni el sistema de protección de todos los datos empresariales.

Además, hay otro aspecto que preocupa al mercado: el cambio de modelo de negocio. Clotet explica que ya no vale únicamente el sistema de fijación de precios por asientos – seat pricing – a través del cual los clientes pagan en función de la cifra de profesionales que utilizan software, es decir, cuantos más asientos (o usuarios), más pagos recibe el grupo de software. “Con la IA, este modelo de cobro se rompe porque las tareas son más eficientes y no exigen la implicación de tantas personas”, comenta el consultor, quien apunta que todavía está por definir el nuevo modelo de negocio.

La IA rompe el modelo tradicional de negocio basado en personas de las consultoras y firmas de software

En el caso de las consultoras tecnológicas y firmas de servicios profesionales, está sucediendo algo parecido. Hasta la fecha, el modelo de negocio se ha basado en el cobro de servicios en función de los trabajadores junior dedicados a cada proyecto. Sin embargo con “la IA esto deja de tener sentido porque se necesita menos personal. Las consultoras pueden tener menos costes laborales y su negocio puede quedar reducido porque la IA puede reemplazar una parte de este”, razona. Además, sostiene Clotet, la IA ha hecho más accesibles estudios de mercado que hasta la fecha estaban en manos de unos pocos. Lo razonable, comenta, será transicionar hacia un modelo de cobro por objetivos o resultados.

En el caso de EY, una de las consultoras big four , estos cambios se empiezan a notar a pesar de no tener la presión de los mercados bursátiles porque sus acciones no cotizan en bolsa. “El modelo de negocio está evolucionando, queremos hacer más cosas y en esta evolución de negocio ya se paga por valor añadido y no solo por persona dedicada al proyecto”, comenta José Luis Risco, socio responsable de talento. En cambio, en el caso de PwC, fuentes de la consultora aseguran “que su modelo no ha cambiado a raíz de la IA, aunque están aplicando esta tecnología en los servicios que prestan a sus clientes”. Deloitte y KPMG –que junto a EY y PwC son las cuatro grandes consultoras big four – prefieren no hacer comentarios acerca del impacto de la IA en su negocio.

En todo caso, las bolsas están advirtiendo a las grandes corporaciones que su hegemonía puede estar en riesgo si nada cambian en su operativa. “La caída generalizada de la acción puede forzar su reinvención”, sostiene Jaume Puig. De momento, el SaaS-pocalypse –y su extensión en el mundo de la ciberseguridad y las consultoras– no ha provocado un fuerte perjuicio en el empleo aunque se han producido algunos despidos relevantes. Por ejemplo, la consultora Mckinsey prescindió el año pasado del 10% de su plantilla a nivel global mientras que Capgemini anunció un ERE en España a causa del impacto de la IA.

El ‘SaaS-pocalypse’ en bolsa no tiene de momento un efecto masivo en el recorte de empleo

En el mundo tecnológico y, más concretamente del software, no se vive una ola masiva de despidos como la que tuvo lugar hace tres años a raíz del fin de la burbuja de la pandemia. Sin embargo, la IA está provocando una serie de recortes de plantilla que se van sucediendo uno tras otro. De acuerdo con la agencia Trading Platforms, la IA ha tenido un impacto directo en un total de 39.088 despidos de empresas digitales de todo el mundo. El recorte más significativo ha sido protagonizado por el grupo Oracle, especializado en software, que ha prescindido del 18% de su fuerza laboral, con 25.254 recortes. Otras compañías que han seguido los mismos pasos son Block, con 4.000 despidos, WiseTech (2.000) Atlassian (1.600), Snap (1.000), Meta (900), eBay (800) o Pinterest (675).

Puig sostiene que “los despidos masivos no se producirán de inmediato, sino cuando llegue el momento decisivo dentro de tres o cinco años, cuando la IA se implemente de forma generalizada”. El analista añade que, en la actualidad, los despidos atribuidos a la IA pueden servir en muchos casos como una fantástica excusa para justificar recortes por motivos ajenos a esta tecnología”.

Los programadores, en peligro

Anthropic es la gran empresa del momento en la industria de la inteligencia artificial (IA) y sus predicciones más recientes confirman algo que desde hace meses genera inquietud: los programadores perderán protagonismo en el sector tecnológico. Según este grupo estadounidense, la IA puede cubrir el 75% de su actividad, que principalmente consiste en picar código y mantener su correcto funcionamiento. Otras profesiones muy afectadas son las vinculadas a la atención al cliente –con el 70% de automatización– y los trabajos especializados en la recopilación de datos médicos (67%) y análisis de datos de mercado (65%). La IA también puede comprometer a los equipos de ventas, excepto aquellos especializados en productos técnicos, así como a los analistas financieros, de inversiones y de pruebas vinculadas al software. Tal y como refleja el gráfico superior, elaborado por Anthropic, buena parte de los sectores de la economía están fuertemente expuestos a los avances de la IA: tecnología, salud, finanzas, legal, administración, educación…

Redactora en la sección de Economía desde el 2015. También estuvo en la sección de Internacional. Graduada en Periodismo y Derecho por la UPF. Hoy escribe de economía digital y empresas en crisis

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