La tercera misión del New Glenn, uno de los tres cohetes más potentes del mundo en servicio, nos ha dejado un regusto agridulce. Por un lado, el lanzamiento fue el primero del New Glenn con una etapa recuperada, etapa que, además, luego aterrizó perfectamente en el buque LPV1 Jacklyn. Por otro lado, la carga útil, el satélite BlueBird 7 de la empresa AST SpaceMobile, quedó en una órbita más baja de lo previsto y se da por perdido. El lanzamiento de la misión NG-3 (New Glenn 3), con un New Glenn 7×2, tuvo lugar el 19 de abril de 2020 a las 11:25 UTC desde la rampa LC-36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral (CCSFS) en Florida. La primera etapa GS1-SN002, bautizada Never Tell Me the Odds, realizaba su segundo vuelo tras haber sido recuperada en la segunda misión del pasado 13 de noviembre.

Blue Origin se convierte así en la segunda empresa tras SpaceX en reutilizar una primera etapa de un lanzador orbital. Recordemos que SpaceX recuperó la primera etapa de un Falcon 9 en el 20º vuelo de este lanzador (etapa F9-021), en la misión ORBCOMM-2 de diciembre de 2015, pero no reutilizó por primera vez una etapa hasta el 33º vuelo, la misión SES-10 de marzo de 2017 (la etapa era la B1021). El New Glenn 7×2, de 98 metros de longitud, efectuó un despegue extremadamente lento bajo el empuje de los siete motores BE-4 de metano, algo que ya se ha convertido en la seña de identidad de este lanzador, y la primera etapa se separó a los 3 minutos y 12 segundos, según la telemetría, a una altitud de 82 kilómetros y una velocidad de 7 400 km/h, cifras comparables a las del anterior vuelo. Para esta segunda misión de la etapa SN002 se sustituyeron todos los motores BE-4 del anterior vuelo.



A los 7 minutos y 6 segundos efectuó el encendido de reentrada con los tres motores BE-4 centrales y a los 8 minutos y 50 segundos estos mismos motores volvieron a hacer ignición para el encendido de aterrizaje. Luego se apagaron los motores laterales para quedar solo el BE-4 central. La etapa siguió, como en la anterior ocasión, una aproximación lateral hacia la barcaza, pero esta vez la trayectoria fue más directa y la etapa no se quedó flotando unos segundos, señal de que Blue Origin ha depurado la secuencia de aterrizaje con el fin de ahorrar propelentes.



Por su parte, la segunda etapa apagó (SECO-1) sus dos motores de hidrógeno BE-3U a los 13 minutos 8 segundos, más tarde de lo previsto (todos los tiempos de esta misión han estado unos segundos por detrás de lo anunciado, aunque todavía es pronto para asegurar que se trata de una anomalía). En ese momento se alcanzó una órbita de 154 x 494 kilómetros y 36,1º de inclinación, una órbita claramente inválida para un satélite destinado a la órbita baja como el Blue Bird 7, que carece de un motor propio lo suficientemente potente para elevar la órbita (la órbita prevista era de 460 kilómetros y 49,4º; la diferencia de inclinación indica que Blue Origin intentaba hacer una maniobra de cambio de inclinación —doglegging— durante el lanzamiento). Aunque estaba planeado un segundo encendido de la segunda etapa de 1 minuto y 8 segundos de duración, Blue Origin no dio información alguna en directo de cómo había transcurrido esta ignición. A las 13:20 UTC la empresa publicó un escueto comunicado en redes anunciando que el satélite se había separado correctamente, pero en una órbita errónea. Horas después, la empresa AST SpaceMobile confirmó la pérdida del satélite, que reentrará próximamente debido a su bajo perigeo.



A la espera de que Blue Origin haga pública la causa del fallo, todo apunta a una falta de rendimiento de la segunda etapa. Aunque técnicamente la misión no ha sido un fallo total porque la carga útil alcanzó la órbita, es un premio de consolación amargo para Blue Origin. El fallo es en ese sentido más doloroso teniendo en cuenta que estas primeras misiones del New Glenn en la versión 7×2 cuentan con un margen de capacidad enorme, pues no olvidemos que este cohete puede colocar 45 toneladas en órbita baja (LEO), mientras que el Blue Bird 7 ([BlueBird Block-2 FM2) apenas tenía 6,1 toneladas de masa. Sea como sea, este es solo el tercer vuelo de este lanzador, así que no debemos ser extremadamente duros con Blue Origin. Lo importante es que este incidente no vuelva a repetirse.
Actualización 20 de abril: Blue Origin confirma que uno de los dos motores BE-3U de la segunda etapa no funcionó correctamente, pero no ha dado más detalles. El Blue Bird 7 reentró el 20 de abril.









