Despierta Quisqueya

Entidades económicas observan a República Dominicana con un porvenir favorable

A pesar de las preocupaciones que generan principalmente en el exterior el alto nivel de endeudamiento, las bajas recaudaciones y algunas fallas estructurales importantes, República Dominicana sigue estando a la vista como una de las economías más dinámicas y resilientes de América Latina, brillando con un bajo índice de riesgo político y de alta estabilidad democrática que inspiran confianza en su capacidad de resistir choques externos aunque está por verse hasta dónde llegaría el impacto de la paralización en el país el pasado lunes de la firma minera Gold Quest por decisión del presidente Luis Abinader.

En un tris la hoguera siguiente quemó acciones hasta reducir en ese momento el valor en el mercado de Toronto, Canadá, de la firma metalúrgica en unos 400 millones de dólares por haber colocado a la zona de Romero, en San Juan de la Maguana, como su proyecto insignia junto a otros activos. Una reacción de bolsas de impredecibles consecuencias para inversionistas y el país.

Ajeno a lo que emergería con el consorcio tras 20 años del Estado demorarse en aceptar o rechazar la extracción subterránea del oro, hasta comienzo de este mayo el Fondo Monetario Internacional decía mantener una “vigilancia constructiva” sobre la deuda dominicana y confiando en el “fuerte crecimiento” de esta economía.

Una sombra: le preocupan la falta de una reforma fiscal para aumentar las recaudaciones y reducir la evasión y las intensas presiones que sobre el sector eléctrico nacional provienen de las pérdidas y el alto volumen de subsidios que lo mantiene con vida.

Aún cuando el FMI califica de “sostenible” la deuda dominicana ya situada en torno al 49.3% del PBI, se abstiene todavía de alarmarse en atención al crecimiento favorable de la economía de un 3.7% al comenzar el año. Aunque abriga cierta preocupación por el flujo de caja necesario del Gobierno dominicano para el pago de intereses, ciertas ostensibles estabilidades lo tranquilizan: Datos de la macroeconomía con controles sobre la inflación, una entrada continua de capitales y un clima de seguridad jurídica con todo y que la Gold Quest está siendo empujada a irse del país.

ANTES DEL CASO ROMERO

Con el ojo avizor que caracteriza a los “sabios” de Wall Street y sus ramificaciones venían describiendo a la República Dominicana como “una de las estrellas y/o líder del crecimiento” en América Latina por su resiliencia y dinamismo económico. Su proyección para la economía dominicana había sido de entre 3.7% y 4.5% en este 2026 superando a la mayoría de los países de su vecindario. Veían, como confirmación de sus apreciaciones, el que en ese momento las calificaciones de Moody’s elevaban a RD de la puntuación Ba3 a la Ba2.

Antes de la sacudida accionaria negativa en Canadá para Gold Quest (que se extendió a otros cotizaciones de bolsa) los bancos Interamericano de Desarrollo, BID, y el Banco Mundial habían reafirmado un “firme compromiso” de apoyo financiero y técnico a la República Dominicana para los próximos años. Sus estrategias seguirían siendo las de financiar sectores del país considerados críticos para el desarrollo económico y social.

Para el pasado abril la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) elogiaba a la República Dominicana por haber logrado, con estrategias posicionarse como un hub logístico regional para beneficiarse de las crisis internacionales que obligan a los mercados a reconfigurar rutas navales y comerciales. Antes había dicho que el sector de zonas francas de el país continuaba siendo un pilar fundamental de que contribuia a un aumento de su competitividad.

CAUTELA EMPRESARIAL

En lo fundamental el empresariado dominicano ha dicho, con un dejo de cautela, que confía en el curso favorable de la economía a pesar de los desafíos estructurales…Pero epresentantes del Consejo Nacional de la Empresa Privada, Conep, manifestó más recientemente su desacuerdo con la paralización del proyecto minero de la Gold Quest en San Juan de la Maguana y la Cámara Minera y Petrolera, CAMIPE, hizo lo propio pero con un matiz dramático al considerar alarmante la decisión y abogando por estudios técnicos y procesos institucionales claros.

Ya antes la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) había traído a colación el Índice de Confianza Industrial de la RD que mostraba una tendencia ascendente situándose desde mediado del año 2025 en 57.4 puntos. El empresariado reiteraba a principio de año su satisfacción por la estabilidad macroeconómica con el control de la inflación proyectada para un 3.7% para todo el año.

El matiz que nunca falla a ese optimismo en principio es de que sigue faltando una reforma fiscal que garantice el equilibrio de las cuentas públicas y la sostenibilidad de la deuda a largo plazo y vale decir que el Índice de Clima Empresarial (ICE) experimentó recientemente un ligero, pero elocuente, descenso. Por su lado, el CREES, Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles, ha sostenido que el futuro crecimiento de la economía no debe seguir dependiendo del gasto público.

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