
El 59% de los casos de cáncer de cuello uterino en la República Dominicana se diagnostican en fase avanzada, específicamente en los estadios tres y cuatro, según los últimos datos presentados por Andrea Manzano, una investigadora perteneciente del Instituto Sueco de Economía de la Salud.
La citada cifra refleja una problemática que incide directamente en las tasas de supervivencia y en los costos de tratamiento, que resultan considerablemente más elevados cuando la enfermedad ha progresado a fases tardías.
De acuerdo con Manzano, el cáncer de cuello uterino se posiciona como el segundo tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres en la isla y también como el segundo más letal. Esta situación se agrava porque se trata de un tipo de cáncer que es prevenible mediante estrategias de salud pública probadas internacionalmente.
La vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), el tamizaje regular y el tratamiento oportuno de lesiones precancerosas conforman el conjunto de herramientas clave para reducir la incidencia y la mortalidad por esta enfermedad.

El acceso a terapias innovadoras constituye otro desafío central. Por muchos años, las mujeres diagnosticadas con cáncer de cuello uterino en estadios avanzados contaron con opciones terapéuticas limitadas.
No obstante, desde el año 2018 existen nuevos tratamientos que ofrecen mejores perspectivas de calidad de vida y supervivencia para las pacientes.
Según Andrea Manzano, la llegada de estos medicamentos representa un avance importante, aunque el acceso sigue siendo restringido para una gran parte de la población femenina. El costo elevado de los fármacos más recientes dificulta la inclusión de estas terapias en los esquemas de salud pública nacionales.
La combinación de diagnósticos tardíos, falta de acceso a tratamientos innovadores y ausencia de un registro nacional ha creado un entorno donde la prevención adquiere un valor bastante estratégico. Manzano afirma que l cáncer de cuello uterino es prevenible, afirman los especialistas, si se implementan políticas sostenidas de vacunación y tamizaje, junto con la capacitación de profesionales sanitarios para la detección y atención temprana de lesiones precancerosas.
Hasta la fecha, las estimaciones globales continúan siendo la principal fuente de información para dimensionar el impacto de este cáncer en la República Dominicana. Según los datos de 2022, más de 900 mujeres reciben cada año un diagnóstico de cáncer de cuello uterino y más de 600 fallecen por esta causa. Las autoridades sanitarias y organizaciones dedicadas a la investigación insisten en la necesidad de fortalecer los sistemas de información y ampliar la cobertura de intervenciones preventivas y terapéuticas.

La situación del cáncer de cuello uterino en la isla sintetiza una serie de retos estructurales en materia de salud pública, desde el acceso a la innovación terapéutica hasta la consolidación de registros confiables.
De igual manera, Andrea Manzano, del Instituto Sueco de Economía de la Salud, destaca que la combinación de prevención, diagnóstico temprano y acceso a tratamientos efectivos constituye la única vía para revertir las cifras actuales y reducir el impacto de esta enfermedad en la población femenina dominicana.
