Aunque República Dominicana registra una reducción de las muertes maternas y neonatales en comparación con años anteriores, los especialistas advierten que estos indicadores continúan representando un importante desafío para el sistema sanitario nacional. En lo que va de año se han reportado 42 muertes maternas y 541 muertes infantiles.
Ante este panorama, expertos en salud plantearon que la experiencia acumulada por el país en la reducción de la transmisión vertical del VIH podría servir de modelo para fortalecer la salud materno-infantil y contribuir a disminuir la mortalidad materna.
La propuesta fue planteada durante el webinar “Transmisión vertical del VIH: ¿El Robin Hood de los índices materno e infantil en la República Dominicana?”, organizado por la Fundación Two Oceans, Two Oceans in Health y DiarioSalud, como parte del espacio de análisis “Coloquio Alternativo para la Salud”.
El panel estuvo integrado por el doctor Eddy Pérez-Then, presidente de Two Oceans in Health; la doctora Marija Miric, presidenta de la Fundación Two Oceans; el doctor Eladio Pérez, viceministro de Salud Colectiva; la doctora Rosa Sánchez, coordinadora de Monitoreo y Evaluación de la Respuesta Nacional para el VIH y el Sida; y el doctor Robert Paulino, investigador, microbiólogo de la Universidad Iberoamericana (UNIBE).
Durante la apertura del encuentro, los especialistas analizaron los avances y desafíos del sistema de salud dominicano, resaltando la importancia de abordar la salud materna desde una perspectiva integral que incluya factores biomédicos, sociales y de gestión.
Asimismo, destacaron la necesidad de integrar datos, tecnología, inteligencia artificial y participación comunitaria como herramientas para reducir la mortalidad materna y fortalecer la atención prenatal en el país.
El viceministro de Salud Colectiva, doctor Eladio Pérez, calificó como una “paradoja” que República Dominicana haya logrado avances significativos en la reducción de la transmisión materno-infantil del VIH y, al mismo tiempo, mantenga indicadores de mortalidad materna que continúan elevados, representando un reto para el sistema de salud.
Explicó que la experiencia acumulada en la respuesta al VIH demuestra el valor de la vigilancia epidemiológica, el monitoreo continuo y la identificación temprana de factores de riesgo, elementos que podrían aprovecharse para fortalecer la atención de las embarazadas y prevenir complicaciones asociadas a trastornos hipertensivos, hemorragias y otras causas de mortalidad materna.
Por su parte, la doctora Rosa Sánchez destacó que uno de los principales aportes de la respuesta nacional al VIH ha sido el desarrollo de sistemas de información capaces de dar seguimiento a los pacientes, identificar brechas en la atención y facilitar la toma oportuna de decisiones.
Indicó que la integración de datos, la interoperabilidad entre plataformas y el seguimiento continuo de las usuarias constituyen herramientas que podrían adaptarse al ámbito materno-infantil para mejorar la calidad de la atención y garantizar una respuesta más efectiva.
De su lado, el doctor Robert Paulino consideró que uno de los mayores aprendizajes de más de cuatro décadas de respuesta al VIH ha sido la participación activa de las comunidades y de las poblaciones más vulnerables en la construcción de soluciones de salud pública.
Desde su perspectiva, el abordaje de la salud de la mujer debe trascender la atención clínica e incorporar aspectos relacionados con el acceso a los servicios, la prevención, el estigma y la articulación entre distintos programas de salud.
Mientras, la doctora Marija Miric planteó que las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial representan una oportunidad para modernizar los servicios de salud y acercar la atención a las mujeres durante el embarazo.
La especialista resaltó el potencial de las herramientas digitales para fortalecer la educación en salud, mejorar la comunicación con las embarazadas, identificar factores de riesgo de manera temprana y optimizar los procesos de referencia y contrarreferencia entre los distintos niveles de atención.
Los participantes coincidieron en que la reducción de la mortalidad materna requiere una visión multidisciplinaria que involucre no solo al sector salud, sino también a actores sociales, comunitarios y tecnológicos.
Asimismo, valoraron los avances alcanzados por el país en la prevención de la transmisión vertical del VIH, considerándolos una experiencia capaz de aportar lecciones relevantes para enfrentar otros desafíos de salud pública.
El Coloquio Alternativo para la Salud continuará desarrollándose en próximas entregas con el objetivo de promover el análisis de temas prioritarios para el fortalecimiento del sistema sanitario dominicano.
Le invitamos a ver este primer coloquio accediendo aquí.
