Estados Unidos propuso imponer nuevos aranceles a las importaciones de 60 economías, una medida que podría tener repercusiones en el comercio internacional y generar preocupación en países exportadores como República Dominicana, que mantiene una estrecha relación comercial con el mercado estadounidense.
La propuesta fue presentada por la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) en el marco de una investigación sobre la importación de bienes presuntamente vinculados al trabajo forzoso en terceros países. Como resultado, Washington plantea aplicar un arancel adicional de un 10 % a productos provenientes de México y otras 13 economías, entre ellas Canadá, Argentina, Reino Unido y la Unión Europea, mientras que otras 46 naciones enfrentarían gravámenes de hasta un 12.5 %.
República Dominicana figura entre los países señalados en esta propuesta, y expertos advierten que cualquier cambio en las políticas comerciales de Estados Unidos puede tener efectos indirectos sobre la economía dominicana, debido a la alta dependencia del mercado estadounidense como principal destino de las exportaciones nacionales.
La medida aún no es definitiva y se encuentra en una fase de consultas y recepción de comentarios durante los próximos 45 días. México, uno de los países afectados, anunció que trabajará junto a las autoridades estadounidenses para presentar argumentos que eviten la imposición de los nuevos gravámenes.
El anuncio se produce en medio de las discusiones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para julio de 2026, y forma parte de una estrategia comercial de Washington tras recientes decisiones judiciales que limitaron otras herramientas arancelarias utilizadas por la administración estadounidense.
Para República Dominicana, el escenario cobra relevancia debido a que Estados Unidos absorbe una parte significativa de las exportaciones de zonas francas, manufacturas y productos agroindustriales. Además, cualquier encarecimiento de bienes provenientes de socios comerciales de Estados Unidos podría provocar ajustes en las cadenas de suministro regionales y abrir oportunidades para exportadores dominicanos en algunos sectores.
Sin embargo, especialistas consideran que el país debe mantenerse atento a la evolución de estas medidas, ya que una mayor tendencia proteccionista por parte de Estados Unidos podría afectar el dinamismo del comercio internacional y la competitividad de economías abiertas como la dominicana.
