REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Archivo
Estados Unidos y las demás naciones de la alianza de inteligencia Cinco Ojos (Five Eyes) dieron este miércoles un paso poco común al emitir una advertencia conjunta: China está utilizando LinkedIn y otras plataformas de empleo para extraer información secreta de profesionales de la seguridad en todo el mundo.
La alerta refleja la creciente preocupación de que Beijing esté usando inteligencia artificial y otras herramientas emergentes para inundar las redes profesionales con perfiles falsos y ofertas de trabajo dirigidas a oficiales militares, espías y otras personas con acceso a información clasificada o sensible, según informaron funcionarios de seguridad.
Esta inusual advertencia de “salvaguarda” alertó que “los servicios de inteligencia militar de China están utilizando una variedad cada vez más amplia de sitios de redes profesionales y plataformas de empleo en línea para captar a personal militar y gubernamental de los Cinco Ojos”.
Las autoridades señalaron que es la primera vez que los miembros del grupo de intercambio de inteligencia —Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda— se unen para lanzar una advertencia pública sobre la expansión de esta amenaza en las redes profesionales. Anteriormente, el grupo solo había emitido declaraciones conjuntas excepcionales sobre ciberamenazas chinas y el robo de propiedad intelectual.
Los agentes chinos “se hacen pasar por empleados de consultoras privadas, centros de estudios (think tanks) o empresas de recursos humanos y publican ofertas de trabajo en línea” diseñadas para atraer a quienes tienen acceso a secretos de Estado, señala el comunicado.
REUTERS/Tingshu Wang/Foto de archivo
La alerta fue redactada por el FBI, el servicio de inteligencia interior británico (MI5) y sus homólogos de los demás países miembros. Varios de ellos ya habían emitido advertencias similares, pero de forma individual, en los últimos años.
Quienes responden a las ofertas de China quedan bajo una “presión creciente para proporcionar información ‘no pública’ para clientes no especificados”, a menudo con incentivos económicos a cambio de compartir datos que luego se transmiten a los servicios de seguridad chinos, según la declaración de los Cinco Ojos.
En octubre, el MI5 advirtió a los miembros del Parlamento británico que estaban siendo blanco de espías de China, Rusia e Irán a través de contactos en redes sociales, campañas de phishing por correo electrónico e intentos de hackeo destinados a obtener material que pudiera utilizarse para chantajear a los legisladores.
Las acusaciones de espionaje se han convertido en una fuente constante de fricción con Beijing, incluso mientras EEUU, el Reino Unido y otros países buscan la manera de gestionar sus relaciones con la creciente potencia global.
El presidente Donald Trump visitó China el mes pasado acompañado por ejecutivos de empresas tecnológicas estadounidenses y de otras industrias que han sido blanco frecuente del espionaje chino, según fuentes de seguridad. Desde esa visita, funcionarios de la administración Trump, entre ellos el secretario de Defensa, Pete Hegseth, han destacado una mejora en las relaciones con Beijing.
Por su parte, las autoridades británicas aprobaron recientemente los planes de China para construir una nueva “megaembajada” en Londres, a pesar de que la policía y la fiscalía del Reino Unido siguen adelante con investigaciones sobre casos de espionaje de alto perfil.
El mes pasado, un oficial de la fuerza fronteriza del Reino Unido y un funcionario comercial de Hong Kong se convirtieron en los primeros sospechosos condenados por espiar para China bajo una nueva y estricta ley de seguridad nacional británica.
Ambos hombres fueron acusados de vigilar durante años a disidentes y activistas prodemocracia de Hong Kong en el Reino Unido, como parte de una operación de vigilancia en la que también participó un exmiembro de los Royal Marines británicos, quien se suicidó en un parque de Londres tras ser detenido.
El año pasado, la fiscalía británica declaró que ciertas complicaciones legales la obligaron a retirar los cargos contra dos ciudadanos británicos acusados de espiar en el Parlamento.
El colapso del caso causó un fuerte impacto en el aparato de seguridad de Gran Bretaña. El director del MI5, Ken McCallum, cuya agencia lleva advirtiendo sobre el uso que China hace de LinkedIn y otras plataformas desde al menos 2021, expresó públicamente su frustración por el desenlace del proceso.
La declaración de los Cinco Ojos advirtió que los agentes chinos realizan pagos en línea a funcionarios de seguridad que, a menudo sin saberlo, aceptan redactar “informes” bajo la creencia de que son para centros de estudios u otras entidades inofensivas.
Algunos de los implicados que fueron descubiertos han enfrentado “procesamientos penales, despidos y la revocación de sus credenciales de seguridad”, concluye el comunicado.
(c) 2026 , The Washington Post