
El gobierno de República Dominicana enfrenta un retroceso en el superávit primario (cuando los ingresos superan los gastos) y un aumento en las presiones fiscales debido al impacto de los subsidios a los combustibles, mientras se sostiene el crecimiento económico y aumentan los riesgos inflacionarios.
Así lo señala el último informe de la financiera inglesa Emerging Finance (EMFI) sobre la situación macroeconómica del país.
Durante el primer trimestre de 2026, República Dominicana registró un superávit primario de apenas 0.20% del Producto Interno Bruto (PIB), cifra que representa una caída frente al 0.75% informado en el mismo periodo del año anterior. De acuerdo con el documento, esta disminución no se explica por un deterioro estructural de las cuentas fiscales, sino por una discrepancia estadística, atribuida a la forma en que se registran algunas operaciones financieras estatales.
Según detalla EMFI, el ajuste fiscal implementado por el gobierno se ha enfocado en aplicar restricciones flexibles al gasto. El Ejecutivo optó por recortes en la inversión pública y una reducción de las transferencias netas al Sector Público no Financiero, como método para contener el déficit global. Esta estrategia, indica el reporte, posterga el ajuste frente a la presión ejercida por los subsidios a los combustibles, pero no resuelve el problema si la situación de precios elevados persiste.
El informe de EMFI resalta que los subsidios a los combustibles comenzaron a implementarse a mediados de marzo, como respuesta a la escalada de los precios internacionales del petróleo. El gasto destinado a estos subsidios alcanzó aproximadamente el 0.4% del PIB durante el primer trimestre, aunque el impacto completo se reflejará a partir del segundo trimestre del año. Los analistas advierten que si la crisis de precios se prolonga, el desbalance fiscal por este concepto podría acercarse al 0.5% del PIB, cifra que pondría en tensión la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Por el lado de los ingresos, la recaudación fiscal aumentó. Entre enero y abril de 2026, la recaudación acumulada se ubicó en 4.17% del PIB, superando el objetivo presupuestario. El crecimiento en los ingresos se concentró principalmente en el impuesto sobre la renta y los tributos a la propiedad, mientras que otros rubros fiscales mantuvieron un desempeño estable. EMFI advierte que el aumento resulta insuficiente frente a un posible aumento sostenido en los subsidios a los combustibles, en caso de que los precios internacionales no retrocedan.
En materia de actividad económica, el informe señala el crecimiento del país. El índice mensual de actividad económica creció 5.1% interanual en marzo, lo que ubicó el crecimiento del primer trimestre en 4.1%. Estos datos muestran que la economía dominicana creció, impulsada por sectores como el turismo y los servicios. No obstante, la inflación general subió al 5.11% interanual en abril, superando el rango meta definido por el banco central. La presión inflacionaria, combinada con la persistencia de los subsidios, complica la política fiscal y monetaria en los próximos meses para la política fiscal y monetaria en los próximos meses.
En el ámbito de los mercados, los eurobonos dominicanos reflejaron un rendimiento negativo de 1.4% en el último mes, ubicándose por debajo del promedio regional. El informe atribuye este desempeño a factores como el encarecimiento del petróleo y las expectativas de una menor actividad turística, junto con una posición de liquidez más débil frente a países comparables. EMFI mantiene la recomendación de conservar sobre los títulos soberanos dominicanos, señalando que el país puede absorber choques temporales, aunque la continuidad de los subsidios podría erosionar el margen fiscal.
ECONOMIA
HACIENDA RD
La deuda del sector público no financiero cerró marzo en USD 66,390 millones, lo que equivale al 49.3% del PIB. De ese total, el 72.7% corresponde a deuda externa. El informe de EMFI subraya que la deuda sigue siendo sostenible, pero advierte sobre la importancia de evitar un deterioro prolongado en las cuentas fiscales, especialmente si el contexto internacional continúa afectando los precios de los combustibles y la balanza comercial.