Despierta Quisqueya

Entrevista a When Evil Comes: 'Es desalentador saber que en esta era, tener buena música no es suficiente'

When Evil Comes llegó a Reach the Dawn tras atravesar un hiatus en 2023, cambio de vocalista, problemas logísticos y el desgaste propio de sostener un proyecto independiente durante diez años. El disco es la prueba de que siguen en pie: ocho temas sin relleno, producción de Sebastian Sendon (Bleed From Within, Sleep Token) y una banda que no se cierra a explorar.

Pero detrás de esa solidez sonora hay algo más honesto: el cansancio de pelearse por fechas en salas, la incertidumbre de no vender entradas y la certeza de que, en esta era, tener buena música no es suficiente. Hablamos con ellos antes de su visita a La Nau el próximo 13 de junio sobre resiliencia, industria y por qué el hecho de no estar en una ciudad masiva no les ha frenado.

¡Hola, chicos! Muchas gracias por vuestro tiempo. When Evil Comes nace sobre las cenizas de Minerva. ¿Cuánto quedó de aquella banda en el ADN de esta, y cuánto fue una ruptura consciente?

Realmente la esencia de la banda es la misma, ya que desde dentro no llegamos a sentir que se acabase una banda y empezase otra. Si no una especie de evolución transformativa de la identidad del proyecto. El cambio de nombre se hizo tras partir caminos con Ugart (vocalista en el EP “Cursed” de Minerva) ya que, siendo la voz un aspecto tan característico del sonido, sabíamos que la banda no iba a sonar igual. Y vimos eso como una oportunidad para poder hacer cambios.

El salto de Inner War a Reach the Dawn es notable. ¿En qué momento de la composición os disteis cuenta de que este disco iba a ser algo diferente?

Desde las primeras demos tras Inner War, ya nos dimos cuenta de que no nos íbamos a remitir a un solo sonido o subgénero. Incluso dentro de nuestro primer disco los temas difieren bastante entre sí en cuanto a estilo. Y pasa lo mismo en Reach the Dawn. Cada miembro componía sus ideas libremente, y al escuchar todo para valorar qué podíamos seguir trabajando de cara al disco, es muy difícil poner el disco en una sola categoría. Siempre hemos tenido bastante riqueza de influencias.

Quizá me cuele aquí, pero creo que el título viene del proverbio ‘the darkest hour is right before the dawn’. ¿Es así? ¿Hay una experiencia colectiva detrás de ese concepto?

Sin duda. Realmente la resiliencia y la esperanza es algo que colectivamente nos hace avanzar día a día. Y en nuestro caso, la banda ha estado varias veces a punto de quebrarse. El hecho de que hayamos conseguido un segundo disco y hayamos pasado varias tormentas, es algo que refleja ese proverbio.

Trabajar con Sebastian Sendon (que tiene en el currículum discos de Bleed From Within, Sleep Token o Periphery) no es poca cosa para una banda independiente. ¿Cómo llegó esa colaboración y qué aportó a nivel sonoro?

Ha sido un verdadero placer trabajar con él, y ha sido un factor muy determinante y quien ha dado forma al nuevo sonido de la banda. Sabíamos que ya había trabajado con bandas nacionales, y nos gustó mucho la claridad y acabado en sus mezclas. Creemos recordar que solo le mandamos la única demo que teníamos, cuando aún la idea de un disco no estaba sobre la mesa. Ya por entonces le interesó y gustó lo que le enviamos, y la facilidad y profesionalidad de trabajar con él, ayudó a que dejásemos en sus manos la totalidad del disco.

El disco abre con «Eden», que tiene una construcción muy cinematográfica: tensión acumulada, múltiples fases, sin prisa. ¿Fue el primer tema compuesto o llegó después, ya con el concepto del álbum claro?

Pues curiosamente cuando teníamos las demos establecimos que este iba a ser el último tema en terminar de componer y el primero en orden del disco. Creímos que era muy atmosférico y con una intro muy interesante para abrir el disco. Dejándolo para el último en componer, pensamos que estando ya adentrados en el disco y con callo de haber compuesto el resto de canciones, estaríamos en un buen lugar mental para darle forma a «Eden» y hacer una muy sólida introducción al disco.

«Everything That Could Be» rompe bastante con el tono del resto. Balada no sería la palabra exacta, pero va por ahí. ¿Costó encajar ese corte dentro del tracklist, o siempre estuvo claro que tenía que estar?

Pues por esto que comentábamos antes tanto de no cerrarnos en explorar, como de diversidad de influencias, nos atrevimos a trabajarlo más y al final pasó el corte. Tanto esta como «Eden» (entre otras), fueron demos de Mikel que ya estaban bastante confeccionadas para cuando se empezaron a trabajar como banda.

El cierre con «The Agony Circus» incluye esa sorpresa a mitad de tema (el piano, la flauta, ese interludio casi medieval) que funciona mejor que muchos recursos mucho más elaborados. ¿De dónde salió eso?

Esto fue una gran aportación, junto a otras secciones del disco, de nuestro amigo y productor Chick Juarez. Tiene un extenso conocimiento musical y compositivo, y fue muy determinante en la selección de sonidos y arreglos, dándole un matiz más clásico y fantasioso al disco.

La colaboración con Palas de Deimocracy cierra el disco. ¿Cómo surgió esta colaboración y qué aporta al disco?

Andrés, el batería de la banda, ha sido parte de Deimocracy en los últimos 3 años. Con una buena relación musical y personal, seguramente fue una idea que estuvo sobre la mesa durante un buen periodo. Ha sido una adición muy contundente al cierre del disco y nos encanta como suena. Abre con una sección de risas desquiciadas que están muy bien interpretadas y dan un toque muy interpretativo.

En 2024 publicasteis «(No) Hope» y «My Fault» tras varios años de silencio. ¿Cómo aprovechásteis ese periodo? ¿Fue una reorganización real o simplemente el disco tardó lo que tenía que tardar?

En 2023 la banda internamente acordamos tomarnos un descanso del proyecto debido al desgaste. «(No Hope)» iba a ser la última canción de la banda por el momento, y pasó un año desde que tuvimos la mezcla hasta que decidimos publicarla. Los ocho meses hasta que salió «My Fault» fue porque no teníamos nada más en el momento y aún no estaba claro el próximo paso. Y de ahí al lanzamiento de «Deliverance» ha pasado más de un año, debido a dificultades logísticas y productivas. Este disco ha costado mucho que salga al público.

Habéis tocado con Crisix en el Halloween Metal Fest y como teloneros de Chris Slade. ¿Qué os lleváis de esa experiencia?

Es muy enriquecedor cuando compartes escenario con músicos muy pasionales, dedicados, y con mucha más experiencia que nosotros. Intentamos llevarnos aprendizajes de lo que vemos entre bambalinas. Más aún cuando Crisix es de los mayores referentes nacionales del metal con salida internacional, junto a Angelus Apatrida o Ankor (tirando más al metalcore).

Vitoria-Gasteiz no es Madrid ni Barcelona. ¿Eso os ha obligado a ser más autosuficientes, o sentís que la escena vasca os ha dado algo que una ciudad grande no hubiera podido?

Hoy en día con las redes sociales, a nivel nacional quizás es menos determinante que antes el hecho de tu ubicación a nivel de cuántos ojos puedes tener encima. Sí que estar en Madrid sería logísticamente más fácil para llegar a rincones del país, y por otro lado Barcelona es una ciudad con mucho arte, y más cercana al resto de Europa. Hay muchos factores. Y Euskadi también tiene bastante escena musical. Hay muchas bandas y conciertos, y aquí mismo en Vitoria hemos visto tocar a bandas muy míticas para nosotros como While She Sleeps o Miss May I. Aunque igual que en el resto del país, hay que pelearlo cuando hablamos de bolos autogestionados.

El metalcore español tiene cada vez más visibilidad fuera, pero la industria sigue siendo complicada. ¿Cómo sostenéis el proyecto, y hasta dónde queréis llegar con él?

La industria sí que es bastante implacable para bandas emergentes. Pelearse por conseguir fechas en salas, oportunidades, poder pagar cosas, no vender entradas…Un puzzle muy, muy complejo. En este punto ya hemos visto a muchas bandas compañeras dejarlo, y no les faltan motivos. Nosotros aún seguimos en pie por nuestra pasión por la música y porque confiamos en nuestra obra. Pero es desalentador saber que en esta era, tener buena música no es suficiente.

Reach the Dawn tiene una producción que os sitúa claramente por encima del debut. ¿Hubo un momento en que os planteasteis buscar sello, o la independencia es una decisión consciente?

Pues sí que lo planteamos para este disco. Pero por muchos factores logísticos, no hemos visto un buen momento para tocar puerta a sellos que nos pudieran interesar. Por el momento tenemos herramientas para impulsar el disco, y tenemos aspectos que trabajar para tener una propuesta más sólida.

Ocho canciones, cuarenta y un minutos. Nada de relleno. ¿Hubo temas que se quedaron fuera, o este disco tiene exactamente lo que tenía que tener desde el principio?

Ha habido muchos temas que se han quedado fuera, sí. Pero porque durante el hiatus de la banda en 2023, cada uno compuso bastantes ideas, y cuando decidimos hacer el disco había mucho que escoger. Así que de las más de treinta ideas que teníamos, hay más de veinte que se han quedado pendientes. Probablemente empecemos por ahí para el tercer disco.

Volviendo al tema de la escena, ¿cómo veis tocar en directo? Aquí en Barcelona es realmente complicado, e imagino que es aplicable a cualquier otro sitio.

Hemos tenido tanto experiencias agridulces, como experiencias increíbles en el escenario. Como norma general sí que hay que pelear que la gente vaya a verte, o que entren en calor y crear esa conexión artista-oyente. Casualmente a Barcelona iremos por primera vez el 13 de Junio para abrir a We Exist Even Dead y Teksuo. Dos bandas que admiramos y respetamos en la escena, y una noche que promete.

¿Qué planes tenéis para el futuro de la banda? Entiendo que ahora será mover el disco, pero ¿a medio y largo plazo?

Realmente nos hemos movido poco por escenarios nacionales pese a llevar diez años juntos. Hemos repetido en ciudades, pero hay mucho que no hemos pisado. Así que con este disco esperamos llegar a nuevas ciudades donde haya gente que conecte con las canciones. Y sí que está la idea de un tercer disco sobre la mesa, ya que hay muchas ideas que han quedado fuera del segundo disco. Y ahora que parece que tenemos una formación robusta, nos vemos más confiados a ir a por lo siguiente.

¡Muchas gracias! Espero veros muy pronto.

¡A ti por tu tiempo, y por estas preguntas acertadas y con intención! Lo dicho, el 13 de junio estaremos en Barcelona y esa noche promete mucho. ¡Esperamos verte por ahí! Un saludo desde Vitoria.

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