domingo, junio 14, 2026

Pete Docter, director de Pixar y productor de 'Toy Story 5': "Con la IA sucede lo que pasa con todo lo nuevo: la gente siempre asume lo peor"

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Los juguetes tal y como los entiende la sociedad de consumo que nos consume no existieron siempre. Como recuerda Walter Benjamin en el libro que recoge sus viejas intervenciones en la radio y que atiende al nombre de, precisamente, Juguetes, hasta el siglo XIX no existi una industria especializada en tal cosa. Lo habitual hasta entonces era comprar muecas de cera al fabricante de velas, animales de madera al tornero y soldados de plomo al calderero. Toy Story 5, la ltima entrega de la saga ms celebre, revolucionaria y divertida que ha dado la animacin, propone un mundo en el que el juguete, en el sentido tradicional que menciona el filsofo, se encuentra en peligro de extincin. Es decir, regresa al lugar no tan lejano de su improbable existencia. Dirigida por Andrew Stanton, y con el propio jefe de Pixar Pete Docter en la produccin ejecutiva secundado por Lindsey Collins, la pelcula no propone tanto una locura distpica, como la constatacin de la ms evidente realidad tecnolgica. Las pantallas lo pueden todo.

Digamos que la saga inagotable lo ha vuelto a hacer. Hasta la fecha, habamos visto a los juguetes manejarse como siervos de unos amos tirnicos y caprichosos, pero garantes de vida: los juguetes slo tenan sentido si eran jugados. No si eran sustituidos por otro (la 1) o coleccionados (la 2). Su verdadero drama era la llegada a la edad adulta de sus dueos (la 3). Toy Story 4, un paso ms all, propona su casi total independencia de los seres humanos. Y ahora? Como si se tratara de torpes dinosaurios incapaces de adaptarse al meteorito digital, llega la ms triste de las extinciones. O no.

Realmente la malvada tecnologa acabar con todo, incluida la imaginacin infantil, como dicen los boomers agoreros? "Bueno", arranca a la vez que se agita en la silla Docter, "no tratamos de demonizar la tecnologa. Preferimos pensar que la tecnologa es como el fuego. Puedes usarlo para calentarte y sobrevivir al invierno ms fro o, en efecto, puedes quemarte. Como todo depende de su uso". A su lado, Collins sube la apuesta: "Sera un contrasentido que precisamente Pixar, una empresa tan creativa como tecnolgica, mantuviera ahora que la tecnologa es el mal. Pienso, por ejemplo, en el papel que jug durante la pandemia. Ella fue la que nos salv, gracias a ella pudimos mantenernos conectados. En Pixar estamos convencidos de que simplificar es el camino ms directo para el aburrimiento. El personaje que en la nueva entrega toma el papel de villana, una tablet que atiende al nombre de Lilly, en verdad, no es tan mala. Ella hace todo con las mejores intenciones, igual que cualquier otro juguete. Lo que ocurre es que quiz tiene alguna que otra idea equivocada".

Para situarnos, lo que propone la nueva entrega de la saga iniciada hace ahora 31 aos de la mano de John Lasseter es un nuevo regreso al borde del abismo. Siempre ha sido as. En cada una de las entregas un nuevo peligro emerga en el plcido mundo de la infancia sin tiempo para amenazarlo todo. Ahora, ya se ha dicho, es una pantalla (Lillypad), con su encanto adictivo y ligeramente alienante, la que aparece en el mundo de Bonnie para amenazar el reinado indiscutible de Jessie, Buzz Lightyear, Rex y el resto de la banda. Woody, recurdese, ya est casi retirado. Todo sucede tres dcadas despus de que, en efecto, todo ocurriera por primera vez. Entonces, en 1995, un joven Docter ya estaba all en calidad de guionista al lado del propio Lasseter y de Stanton. "La verdad es que todo ha cambiado mucho", recuerda el que hoy luce el cargo de director artstico de Pixar.

Y sigue: "Entonces, me acababa de casar y jams tuve la impresin de estar trabajando. ramos un grupo de amigos que nos comportbamos como si an siguiramos en la escuela. De hecho, por las maanas, cuando sala de casa, era eso lo que deca: 'Nos vemos luego, me voy al colegio'. Cuando se estren la pelcula, no daba crdito a que alguien se hubiera molestado en hacer vallas publicitarias con nuestra pelcula. Y cuando le las crticas en las revistas de cine, la impresin que tena es que estaba soando. Tena 25 aos y cuando alguien dice que el mundo de la animacin se revolucion con Toy Story, mi impresin es que me estn gastando una broma". Collins, por su parte, desembarc en Pixar desde Disney con el tiempo justo para incorporarse al equipo de la segunda entrega de Woody. Con algo ms de perspectiva, su diagnstico es menos modesto: "Ciertas pelculas son un cataclismo y cambian la historia y la narrativa del cine. Pulp Fiction, por ejemplo, es una. E.T. es otra. Y, sin duda, Toy Story cambi tambin el rumbo de la conversacin y abri un nuevo camino".

La pelcula que ahora nos ocupa y el debate, adems de polmica, a ella asociada llega a la cartelera con el ruido de la Inteligencia Artificial ya en nivel ensordecedor. Pixar parece tenerlo claro para desesperacin de negacionistas. "Lo curioso es que cuando estrenamos Toy Story en 1995, toda la promocin fue perseguida por un miedo similar. La gente preguntaba: cunto tiempo pasar hasta que todos los actores sean reemplazados? Y creo que eso es lo que suele pasar cuando algo es nuevo y no se comprende del todo: la gente asume lo peor. Y quizs con razn. Hay cosas aterradoras con la IA, pero tambin tiene un enorme potencial para expandir las capacidades de los artistas. Y eso es lo que me entusiasma. Parece un juguete genial, y desde luego no lo estamos abordando con los ojos vendados. Intentamos ser lo ms abiertos posible a la realidad y parece que nos permitir producir cosas que no has visto antes, y eso es lo que me entusiasma", comenta Docter. "Nuestra postura se ha mantenido prcticamente inalterada desde el principio: si la tecnologa puede ayudar a los creativos a hacer algo nunca visto o a plasmar en pantalla algo ms de lo que hubiramos podido de otra manera, adelante. Somos una empresa tecnolgica, pero siempre hemos tenido una marcada inclinacin hacia la creatividad", aade Collins para que Docter, de nuevo, concluya: "En general, no hay una directriz sobre el asunto en Pixar. Y no la hay porque hace tiempo que nos hemos prohibido establecer reglas sobre nada. Tenemos unas pautas no oficiales, pero contar historias es fundamentalmente subversivo. La filosofa de Pixar frente a las normas es siempre pensar el modo de romperlas". Queda claro.

Una y otro confiesan que no siempre son tan coherentes para prohibir a sus hijos aquello a lo que ellos no son capaces de renunciar. Hablan de su aficin al mvil. Una y otro se divierten en recordar el momento en que naci el chiste de (spoiler alert) la calva de Woody. "Llega un momento en la vida en que la vergenza disminuye. Cuando llegas a los 40 o 50, ya no te importa si alguien te ve en pijama o si se te caen los pantalones. Esa es la actitud de Woody ahora", razona Docter. Y una y otro se muestran de acuerdo entre s y con Benjamin al mantener que lo importante de un juguete no es el juguete mismo sino lo que el juguete hace imaginar. "El nio quiere arrastrar algo y la escoba se convierte en caballo, quiere jugar con arena y se hace panadero, quiere esconderse y es ladrn…", escribe el filsofo. Y as.


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