Con el acompañamiento de las cuerdas, la voz de Styles adquirió una cualidad casi etérea. Además, sin la presión de liderar un estadio repleto de casi cien mil personas, el artista mostró una faceta mucho más vulnerable. Pocas veces se le había visto o, mejor dicho, escuchado, de esta manera.

(Fotografía: Steven Ferdman/Getty Images)
En varias ocasiones, Styles cedió el protagonismo a la orquesta dirigida por Jules Buckley para interpretar algunas de sus composiciones. Entre ellas destacaron 'Matter Red', acompañada por el violín, y ’Hummingbird', guiada por el sonido de un violonchelo.
El espectáculo constituyó la pieza central de su programa Meltdown, festival en el que Styles funge como curador. Además, fue organizado como un evento para recaudar fondos en apoyo a la labor benéfica del Southbank Centre con motivo de su 75 aniversario.
Hubo también momentos en los que el cantante conversó con el público. Fue durante una de estas intervenciones cuando se declaró admirador de la música clásica y reflexionó sobre la experiencia de trabajar junto al director de orquesta Jules Buckley.
El concierto concluyó con una interpretación de ’Bridge Over Troubled Water' de Simon & Garfunkel, reuniendo a Styles, la orquesta y el Coro Gospel de la Casa para la actuación final de la noche.
