Madrid, 18 jun (EFE).- Dellafuente, el artista español que presume de ser el que más entradas vendió por concierto en 2025, el de los dos conciertos en el estadio Metropolitano de Madrid, protagoniza una semana de novedades discográficas que trae a otro rey de la música urbana nacional, Kase.O.
El granadino expande su identidad sonora en temas como 'La vida te da sorpr3sas', medio salsa, medio rumba, mientras sigue fluyendo "con naturalidad entre códigos urbanos y raíz flamenca" y aspirando a convertir "lo cotidiano en himno, lo popular en símbolo y la experiencia personal en verdad compartida".
El zaragozano, uno de los padres del rap español, quiere demostrar que sigue al pie del cañón y, diez años después de su último disco en solitario, 'El círculo' (2016), lanza 16 temas en los que clama contra las sociedades dóciles y a favor del pensamiento crítico, con colaboraciones de Violadores del Verso y Nach, entre otros.
Con la experiencia que dan los años y el crecimiento natural de estos temas en directo, llega esta reinterpretación "desde una perspectiva fresca y actual" del trabajo que dio a conocer a los británicos con su estilo oscuro y ambiguo, hablando de temas como la sexualidad o la adicción en plena euforia del "brit pop".
El nuevo álbum de los españoles es un mapa de encuentros para retratar el amor cuando se termina o se transforma, porque combina miradas de los dos lados del Atlántico y de la escena urbana y la alternativa, dando cabida así al bolero, el trap argentino, el "dream-pop" o el rock mexicano.
Casi como un juego, el canario se propuso revisar algunas de las grandes composiciones en español de los años 2000, sobre todo baladas, y llevárselas al terreno de la salsa desde una perspectiva contemporánea, con curiosas mutaciones como la de 'Sin miedo a nada' que popularizaran Álex Ubago y Amaia Montero.
Definido por ellos mismos como algo más que música, este trabajo armado de "rock combativo absolutamente contemporáneo" busca dar voz "a los que callan, a los que mueren en el silencio y a las víctimas de una sociedad arruinada", de ahí sus alusiones a "genocidios injustificables" o denuncias de tortura animal.
Esta joven formación española debuta en el formato largo con un trabajo producido por Igor Paskual. En él siguen su gusto por la inmediatez, con tempos rápidos y las guitarras al frente, en la búsqueda de estribillos inapelables que hablan, por ejemplo, de encuentros fortuitos e impulsos irrefrenables.
Parece increíble que un intérprete y compositor con miles de reproducciones en su haber en temas como 'Stargazing' no hubiese publicado hasta ahora su debut en el formato LP, en el que desde su óptica de pop y folk explora en el caos emocional, la vulnerabilidad y el crecimiento.
Desde la salida del previo 'Killer Sounds', hacía quince años que esta banda venerada por los amantes del rock alternativo no entregaba un LP con temas nuevos, el cual, siguiendo la misma tónica social de su debut, 'Stars of CCTV' (2005), reflexiona sobre las contradicciones de la vida moderna.
El undécimo disco de estudio de la banda australiana llega con varios límites autoimpuestos de partida (nada de pedales de distorsión ni baladas, principalmente) y un compromiso ético que les lleva a denunciar en su tema 'Two Hands' la destrucción de los refugios rocosos de Juukan Gorge por una empresa minera a pesar de haber sido preservados durante siglos por la comunidad indígena.
EFE
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