Despierta Quisqueya

Cómo aprovechar la inteligencia artificial y la innovación para cerrar las brechas en la salud

Pie de foto: la IA y su aporte al desarrollo de la salud, foto Banco Mundial.

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EL NUEVO DIARIO, WASHINGTON.- Los avances tecnológicos a través de la inteligencia artificial encaminan grandes aportes a los cuidados de la salud humana, sin desplazar a los médicos en ninguna parte del planeta.

Esa apreciación está plasmada en el reciente informe del Banco Mundial, que esta vez aborda el tema de la medicina en el planeta. El documento señala que 4,500 millones de personas en el mundo aún no tienen acceso a servicios de salud esenciales y que la inteligencia artificial (IA) está cambiando esa realidad con herramientas adaptadas a entornos con recursos limitados, desde Brasil y Etiopía hasta la India.

En esta entrega se explora cómo la IA puede ampliar el acceso a la salud sin reemplazar a los profesionales sanitarios. También se aborda el costo oculto de los desastres naturales en el Caribe, un modelo de reducción de la pobreza que Paraguay construyó en dos décadas y ejemplos de cómo transformar la riqueza mineral en crecimiento y cadenas de valor.

En este tema se pone de manifiesto que la buena salud impulsa el potencial humano, ya que apoya la educación, el trabajo y la productividad de las personas. Para los habitantes de los mercados emergentes, es una condición indispensable para participar en una economía en expansión.

Agrega que la magnitud del desafío sanitario mundial sigue siendo abrumadora: se estima que 4,500 millones de personas aún carecen de acceso a servicios de salud esenciales y que, en todo el mundo, los sistemas sanitarios enfrentan escasez de personal, infraestructura deficiente, aumento de la demanda y barreras financieras. En esos entornos, la inteligencia artificial (IA) brinda posibilidades reales.

Reducir la brecha de acceso

El acceso es el desafío más urgente de la salud mundial. Incluso cuando se dispone de atención médica, los sistemas fragmentados a menudo envían a los pacientes al nivel de atención equivocado. Esto provoca hacinamiento en los hospitales, gastos innecesarios y daños que podrían evitarse.

La IA puede servir de ayuda. El triaje virtual, los mecanismos de evaluación, el diagnóstico a distancia y las herramientas de toma de decisiones clínicas asistidas por IA pueden ampliar los servicios de salud para las poblaciones desatendidas y derivar a los pacientes a la atención adecuada con mayor rapidez.

Estas tecnologías pueden fortalecer la atención primaria, mejorar los sistemas de derivación y facilitar la detección temprana de enfermedades que afectan a los seres humanos en todo el mundo.

Se cita el caso de Brasil, donde la firma IFC invirtió en ISA Saúde, una empresa de tecnología sanitaria que utiliza IA para detectar señales tempranas de deterioro en la condición de un paciente en su propio hogar y realizar intervenciones oportunas.

Una experiencia similar también se presentó en Etiopía, donde dispositivos de ultrasonido portátiles asistidos por IA ayudan al personal sanitario rural a detectar embarazos de alto riesgo, lo que permite partos más seguros.

En la India, la IA está aumentando la detección temprana y el tratamiento de la tuberculosis. Estas herramientas pueden funcionar en dispositivos básicos, con conectividad limitada y en idiomas locales, por lo que resultan especialmente útiles en entornos con pocos recursos.

Esto es lo que el Grupo Banco Mundial denomina “IA a pequeña escala”: herramientas de menor costo que generan un impacto real en lugares donde una infraestructura de IA a gran escala aún no es factible.

Potenciar al personal de salud, no reemplazarlo

La inteligencia artificial no ha venido a reemplazar a los trabajadores sanitarios, sino a ampliar su capacidad de acción para fortalecer los servicios y las prácticas médicas que deben aplicarse en una población determinada para atender sus necesidades de salud.

La atención primaria de salud es también uno de los cinco sectores en los que el Grupo Banco Mundial concentra sus esfuerzos para acelerar la creación de empleo, junto con la infraestructura y la energía, la agroindustria, el turismo y las manufacturas con valor agregado.

Un sector de la salud sólido respalda a los trabajadores y genera empleos en las comunidades donde vive la gente. Los enfermeros, los trabajadores comunitarios y los médicos de atención primaria trabajan frecuentemente sin apoyo especializado y con graves limitaciones de recursos, y la IA está cambiando esa situación.

Las herramientas de toma de decisiones clínicas impulsadas por IA pueden ayudarles a realizar diagnósticos más rápidos y precisos, elegir mejores tratamientos y reducir el riesgo de errores médicos. Llevan conocimientos especializados a entornos donde antes no estaban disponibles. Pero, para materializar estos beneficios, se requiere una inversión considerable. El personal sanitario necesita capacitación para utilizar eficazmente las herramientas de IA y comprender tanto su potencial como sus limitaciones.

Las repercusiones para la fuerza laboral se extienden mucho más allá de los hospitales y las clínicas. Los sistemas de salud habilitados por IA dependen de un ecosistema más amplio que incluye laboratorios, científicos de datos, fabricantes de dispositivos médicos, proveedores de logística, plataformas de telesalud y especialistas en infraestructura digital.

A medida que avanza la adopción de la IA, el desarrollo de la fuerza laboral debe seguir el mismo ritmo, generando nuevos empleos en las áreas de diagnóstico, salud digital, manufactura y cadenas de suministro. En numerosos países, estos sectores emergentes abren oportunidades importantes, en particular para las mujeres y los jóvenes.

Enfrentar desafíos reales

La IA no es una solución mágica. Para aprovechar su potencial es necesario abordar directamente los desafíos éticos y prácticos. La conectividad confiable no está garantizada. Los datos de salud se encuentran entre las formas de información personal más confidenciales, lo que genera serias preocupaciones sobre la privacidad, la gestión de datos y la ciberseguridad.

Los sistemas de IA entrenados con datos no representativos pueden incorporar sesgos algorítmicos y, si no se supervisan adecuadamente, profundizar las desigualdades existentes en materia de salud. Los marcos regulatorios también deben adaptarse a los nuevos tiempos.

Los gobiernos y las autoridades sanitarias necesitan normas claras sobre validación, seguridad clínica, rendición de cuentas y transparencia.

La India como modelo

La India ocupa un lugar distintivo en el panorama mundial de la IA. Su infraestructura pública digital, su amplio sistema de salud y su dinámico sector tecnológico constituyen una poderosa plataforma para la innovación. Los sistemas nacionales de identidad digital y los marcos de datos sanitarios interoperables han sentado las bases para aplicar soluciones de salud digital a gran escala.

El creciente ecosistema de innovación de la India desarrolla herramientas de telemedicina, diagnóstico, genómica y análisis de la salud. Empresas como MedGenome —en la que IFC tiene participación y que figura entre las principales firmas de diagnóstico genómico del país— aplican el aprendizaje automático impulsado por IA para identificar variantes genéticas y respaldar diagnósticos y tratamientos más precisos.

De cara al futuro

En abril de 2024, el Grupo Banco Mundial fijó una meta ambiciosa: brindar servicios de salud asequibles y de calidad a 1,500 millones de personas para 2030. Alcanzar este objetivo exigirá inversión pública, innovación del sector privado e implementación responsable de la tecnología.

La IA no es una herramienta pasiva: actúa como un facilitador activo del cambio. Si se integra de forma adecuada en los sistemas sanitarios, puede ampliar el acceso, reforzar la labor de los profesionales de primera línea, mejorar la toma de decisiones y aumentar la eficiencia. Pero la tecnología, por sí sola, no determinará los resultados.

La verdadera promesa de la IA no reside en los algoritmos, sino en personas más saludables, sistemas más sólidos y una atención sanitaria más equitativa. Utilizada de manera deliberada y responsable, la IA puede multiplicar capacidades y ayudar a los países a superar barreras históricas, llevando atención médica de calidad a millones de personas más.


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