Santo Domingo.- Ante la inminente reducción del financiamiento internacional para la lucha contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), República Dominicana avanza hacia una transición en la que el Estado asumirá de forma plena la sostenibilidad de la respuesta nacional.
En la apertura este lunes del “Diálogo sobre la transición y sostenibilidad de la respuesta al VIH en República Dominicana”, el ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, aseguró que el Gobierno ha asumido como prioridad garantizar la continuidad de la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención integral de las personas que viven con la condición.
Esto así porque el Estado ya financia esas acciones que no solo incluye al VIH sino también a la hepatitis y la tuberculosis, además de suplir en un 100% los medicamentos antirretrovirales.
“No va a haber brechas financieras aquí”, enfatizó el ministro, al tiempo que afirmó que el país no permitirá interrupciones en la atención de aquellos que viven con el virus.
Asimismo, sostuvo que la transición debe desarrollarse de manera inteligente, gradual y planificada para preservar los avances alcanzados durante más de cuatro décadas de respuesta al VIH.
“El problema no es financiero; es de personas. No hablamos de enfermedades, hablamos de pacientes”, expresó Atallah, al resaltar que invertir en enfermedades transmisibles beneficia a toda la sociedad.
Más de 51 mil personas tienen carga viral suprimida
En tanto que, el viceministro de Salud Colectiva, Eladio Pérez, destacó que el país dispone de una red nacional fortalecida de atención integral, acceso gratuito al tratamiento antirretroviral, monitoreo mediante carga viral y protocolos alineados con las recomendaciones internacionales.
Entre los principales indicadores, señaló que más de 57,700 personas reciben tratamiento antirretroviral activo y más de 51,000 han logrado la supresión viral, es decir, que se mantiene bajo el riesgo de transmisión sexual.
Además, subrayó que el país superó la primera meta 95 de ONUSIDA y redujo la transmisión maternoinfantil del VIH a 1.5%, colocándose cerca de su eliminación.
“Hoy niños pueden nacer sanos, crecer sanos y libres del estigma asociado al VIH”, afirmó.
Pérez indicó que la sostenibilidad no depende únicamente del financiamiento, sino también del fortalecimiento institucional y de la capacidad del sistema de salud para mantener estos resultados en el tiempo.

Conavihsida llama a fortalecer el liderazgo del Estado
El director ejecutivo de Consejo Nacional para el VIH y el Sida (Conavihsida), Rafael González, explicó que el diálogo es resultado del trabajo desarrollado por la Mesa Nacional de Sostenibilidad, creada para preparar al país frente al nuevo escenario internacional en el que los fondos podrían cesar tras el periodo 2027-2030.
“Estamos llamando a este diálogo precisamente por los desafíos que se nos presentan en estos tiempos, debido a que posiblemente esta sea la última jornada de financiamiento del Fondo Mundial”, advirtió.
Coincidió en que la disminución de recursos provenientes de programas internacionales obliga a fortalecer el financiamiento nacional para preservar los logros alcanzados.
En ese sentido, resaltó que el Gobierno dominicano ya asumió los recursos necesarios para cubrir el déficit generado por la reducción del apoyo internacional y garantizar la continuidad de los servicios.
González indicó que la transición debe realizarse con una amplia participación del Estado, sin dejar de reconocer el aporte histórico de la cooperación internacional, las organizaciones comunitarias y la sociedad civil.
Diálogo constituye hoja de ruta 2026-2030
La viceministra de Cooperación Internacional del Ministerio de la Presidencia, Olaya Dotel, afirmó que la respuesta al VIH trasciende el ámbito sanitario y constituye un compromiso de Estado que requiere políticas públicas integrales y financiamiento sostenible.
Señaló que el nuevo contexto internacional exige que República Dominicana fortalezca su liderazgo nacional y consolide sus capacidades institucionales para garantizar la continuidad de la respuesta.
Dotel explicó que el objetivo del diálogo es construir una hoja de ruta para el período 2026-2030, con prioridades claras, responsabilidades compartidas y mecanismos de seguimiento que aseguren la sostenibilidad de las intervenciones.
La Mesa de Sostenibilidad, integrada por el Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS), la Dirección General de Control de las Infecciones de Transmisión Sexual y Sida (DIGECITSS), Conavihsida, socios cooperantes y organizaciones de la sociedad civil, lidera este proceso de planificación estratégica.
