La delegación que representará a Cuba en la XXV edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, con sede en Santo Domingo, República Dominicana, estará conformada por 506 deportistas, cifra que supera los 494 que asistieron a la cita anterior en San Salvador 2023. Este logro se alcanza pese a un contexto de severas limitaciones económicas y logísticas, agravadas por el bloqueo estadounidense, que ha impactado directamente la preparación de los atletas cubanos.
Así lo dio a conocer este miércoles José Antonio Miranda, director general de Alto Rendimiento del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), durante el programa televisivo Mesa Redonda dedicado a informar sobre los preparativos, composición y objetivos de la delegación cubana a la justa regional.
Miranda subrayó que el ciclo olímpico actual, que ya acumula dos años, ha resultado “un reto sin precedentes para el deporte cubano, teniendo en cuenta la complejidad y el contexto en que se ha desarrollado la preparación”. Añadió que las condiciones económicas del país, sumadas al impacto del bloqueo, han afectado áreas vitales como la transportación aérea, la alimentación, la recuperación de los atletas, el suministro energético, la adquisición de recuperantes y de ropa especializada.
“Ha tenido una incidencia muy grande en la preparación durante todo este periodo, que incluye las clasificaciones tanto para los Juegos Centroamericanos como para los Panamericanos”, puntualizó.
Ante este panorama, el INDER ha recurrido a experiencias de ciclos anteriores, como las aplicadas durante la pandemia de la COVID-19 para los Juegos de Tokio, y ha implementado un redimensionamiento metodológico y logístico. Miranda destacó el “alto componente de innovación y ciencia” incorporado a la preparación, así como las alianzas con organismos e instituciones para sortear las dificultades.
“El primer gran logro —afirmó— es haber logrado clasificar 506 atletas, en 37 deportes y 43 disciplinas, superando la delegación de San Salvador 2023”. Este resultado, insistió, adquiere mayor valor por las circunstancias en que se alcanzó.
Objetivos claros: Podio regional y proyección olímpica
Los objetivos de la delegación cubana para Santo Domingo 2026 se mantienen en la línea trazada para el cuadrienio: figurar entre los tres primeros países del medallero, evaluar las reservas deportivas con miras a Los Ángeles 2028 y al ciclo de 2032, y lograr la mayor cantidad posible de clasificaciones directas a los Juegos Panamericanos. En esta edición, 19 deportes otorgarán plazas para Lima.
“Es una gran oportunidad”, enfatizó Miranda, “para lograr un mayor número de clasificaciones en deportes importantes, a pesar de las complejidades logísticas”.
Los Juegos se inaugurarán el 24 de julio, aunque algunas disciplinas, como el polo acuático, comenzarán el día 20, por lo que los primeros contingentes viajarán desde el 19. La clausura está prevista para el 8 de agosto. El programa incluye 501 pruebas —45 más que en El Salvador— y 56 disciplinas deportivas, distribuidas en cinco sedes principales, con el centro olímpico como escenario central.
Cuba concentrará su delegación en el área metropolitana y el centro olímpico Juan Pablo Duarte, mientras que el fútbol competirá en Santiago de los Caballeros y el remo y canotaje en Barahona.
La delegación cubana presenta una edad promedio de 25 años. Solo el 32 % de los atletas tiene experiencia previa en Juegos Centroamericanos, lo que evidencia la apuesta por el relevo generacional. Los 506 deportistas representan a todas las provincias del país y a 103 municipios, y Cuba estará presente en el 72,3 % de las pruebas convocadas (362 de 501).
Entre las figuras destacadas, María Félix Arriaga, medallista de oro en lanzamiento de desvío en San Salvador 2023, declaró: “Nos estamos esforzando y entrenando duro para alcanzar los mejores resultados. Las competencias nunca son fáciles, siempre tenemos rivales fuertes”, en alusión a las competidoras de Venezuela y República Dominicana.
Ciencia y metodología: Respaldo a la preparación
Oscar Nuevo Reyes, director técnico metodológico de Alto Rendimiento del INDER, coincidió en que “la primera medalla de oro de estos Juegos, aún sin comenzar, es lograr 506 atletas clasificados”. Reconoció que las circunstancias han sido las más adversas para el deporte de alto rendimiento en Cuba, y valoró como “satisfactorio” el desempeño de entrenadores, comisiones nacionales y todo el personal vinculado a la preparación.
El plan de trabajo se articula en cuatro dimensiones: trabajo político-ideológico y formación de valores; soporte logístico e innovación deportiva; gestión de necesidades materiales y financieras; y un sistema de control técnico-metodológico basado en la automatización y la inteligencia artificial, mediante el proyecto IAD Sport.
Tras los Juegos Panamericanos Junior de Asunción, en septiembre pasado, comenzó el ciclo de preparación. Se presentaron 102 planes de entrenamiento, de los cuales se aprobaron 97 (95 %). En enero de 2026 se sumaron 27 planes adicionales, con especial énfasis en el atletismo, que diseñó 14 pruebas con proyección de medallas.
Se realizaron seis chequeos de preparación y rendimiento. La evaluación final, cerrada el 24 y 26 de junio, arrojó que dos deportes —voleibol de playa y taekwondo— obtuvieron la calificación de Muy Bien; 27 deportes, Bien; seis, Regular; y solo uno, Mal: los clavados, aunque sus dos principales figuras, Anisley García y Frank Abel, se preparan en Canadá. El 85 % de las evaluaciones fueron positivas.
Nuevo Reyes subrayó el uso de tecnología e innovación, con la determinación de indicadores de rendimiento por deporte y la automatización del control a través de la plataforma DEPORT, que incorpora inteligencia deportiva.
El directivo alertó sobre el fortalecimiento de los principales rivales regionales. México, según declaraciones de su Comité Olímpico, ha invertido más de 200 millones de dólares en su preparación, con el objetivo de recuperar la hegemonía que ostentó hasta 1966 y que Cuba mantuvo desde 1970 hasta 2014. Colombia, por su parte, ha mejorado en atletismo, pesas y ciclismo, con apoyo privado. República Dominicana, como anfitriona, aprovechará sus ventajas de sede y cuenta con potencial en béisbol, voleibol, taekwondo, karate, lucha, boxeo y atletismo; en El Salvador 2023 obtuvo 25 títulos.
No obstante, Cuba mantiene su liderazgo histórico con 1925 medallas de oro en la historia de los Juegos, cifra que lo convierte en el país más laureado y con más ediciones ganadas. Esa tradición, dijo Nuevo Reyes, “es una fortaleza que lleva nuestra delegación para luchar por buenos resultados”.
Proyecciones y deportes estratégicos
Entre los deportes con mayores opciones de aportar al medallero cubano sobresalen el atletismo —con una proyección de 29 medallas (12 de oro)—, los deportes de combate (boxeo, lucha, judo, taekwondo) y las disciplinas de precisión, fuerza rápida y resistencia (tiro, canotaje, levantamiento de pesas, remo).
Se han elaborado tres versiones de pronósticos, basadas en estudios de rivales y actuaciones recientes. La evaluación general indica que el 80,5 % de las preparaciones ha sido positivo, lo que respalda la confianza en el desempeño de la delegación.
Ante las limitaciones, el INDER aplicó la llamada “matriz de cuadrantes”, que define siete deportes en el primer cuadrante: aquellos que aportan la mayor cantidad de medallas en juegos regionales y, además, títulos olímpicos. Estos son boxeo, lucha, judo, canotaje, atletismo, levantamiento de pesas y taekwondo.
Dichas disciplinas recibieron mayor protección y seguimiento en cuanto a aseguramientos técnicos, logísticos y cumplimiento de la ruta crítica, aunque no se logró el 100 % de lo planificado en salidas al exterior y bases de entrenamiento.
Las semanas previas a la salida hacia Santo Domingo se aprovecharán para corregir deficiencias detectadas en competencias preparatorias y ajustar los últimos detalles de la preparación. “Tenemos ventanas de tres o cuatro semanas que nos permiten todavía terminar la preparación con un alto estándar”, concluyó Nuevo Reyes.
