Despierta Quisqueya

"Muchos pacientes con VIH viajan a otras provincias por temor a ser identificados"

SANTIAGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- Aunque el tratamiento contra el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) está disponible de forma gratuita en 14 Servicios de Atención Integral (SAI) del Cibao Norte, el miedo a la discriminación continúa empujando a muchos pacientes a recorrer largas distancias para recibir atención médica.

Así lo afirmó Josué Caminero, coordinador regional del programa de VIH del Servicio Nacional de Salud (SNS), quien explicó que el temor a ser identificados por vecinos o conocidos sigue siendo una de las principales barreras para acceder a los servicios de salud.

"Tenemos pacientes que son, por ejemplo, del Ensanche Libertad y no necesariamente van a tratarse allí por el temor de que alguien los conozca. Van a Puerto Plata, a Moca, hasta Higüey", declaró Caminero en entrevista con Listín Diario.

De acuerdo con el especialista, la región del Cibao cuenta con alrededor de 13,000 usuarios distribuidos en 14 Servicios de Atención Integral. Puerto Plata concentra la mayor cantidad de pacientes en seguimiento, con cerca de 3,000 personas, mientras que el Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, en Santiago, atiende a 2,358 usuarios.

El VIH dejó de ser una sentencia de muerte

Caminero explicó que los avances científicos han transformado por completo el tratamiento de la infección, que hoy es considerada una condición crónica controlable cuando el paciente mantiene una adecuada adherencia a los medicamentos.

"Conozco pacientes con VIH positivo de más de 30 años que llevan una vida normal. Hoy tú vives con VIH igual que una persona vive con hipertensión o diabetes, siempre que haga su tratamiento", sostuvo.

Recordó que hace dos décadas los tratamientos disponibles generaban importantes efectos secundarios, mientras que en la actualidad existen esquemas terapéuticos mucho más seguros y, en muchos casos, de una sola dosis diaria.

"Antes había pacientes que tomaban tres, cuatro o cinco pastillas al día. Hoy existen tratamientos de dosis única que protegen mejor la función renal y hepática", explicó.

Atención gratuita y seguimiento especializado

Una vez confirmado el diagnóstico, los pacientes son referidos a los Servicios de Atención Integral, donde reciben sin costo medicamentos antirretrovirales, consultas médicas, seguimiento especializado, apoyo psicológico, consejería y, en algunos casos, asistencia alimentaria.

El médico indicó que el país mantiene un suministro estable de antirretrovirales y que los tratamientos son personalizados según las condiciones de salud de cada paciente.

No obstante, señaló que el indicador más importante no es únicamente la cantidad de personas en tratamiento, sino cuántas logran alcanzar una carga viral indetectable.

"La adherencia al tratamiento es la clave. Si el paciente cumple con sus medicamentos, llega un momento en que la carga viral es indetectable y ya no transmite el virus", afirmó.

Este principio, conocido internacionalmente como "Indetectable = Intransmisible" (I=I), está respaldado por organismos científicos y programas internacionales de lucha contra el VIH. Las personas que mantienen una carga viral indetectable mediante tratamiento no transmiten el virus por vía sexual.

La tuberculosis sigue siendo la principal amenaza

El especialista explicó que la tuberculosis continúa siendo la enfermedad oportunista más frecuente entre las personas con VIH debido al debilitamiento del sistema inmunológico.

Por ello, todos los pacientes son evaluados desde el momento del diagnóstico para descartar esta infección e iniciar tratamiento inmediato cuando sea necesario.

Persisten los mitos

Pese a los avances médicos, Caminero considera que la desinformación sigue alimentando el rechazo hacia quienes viven con VIH.

Aclaró que el virus no se transmite por compartir cubiertos, vasos, toallas, piscinas o mediante el contacto cotidiano.

"Tú puedes compartir un plato, una cuchara, una toalla, bañarte en una piscina. No hay riesgo de contagio", precisó.

Asimismo, explicó que un beso no constituye un mecanismo habitual de transmisión y que solo podrían existir riesgos en circunstancias muy específicas relacionadas con la presencia de sangre en ambas personas.

El mayor reto es acabar con el estigma

Para el especialista, el desafío actual ya no radica en la disponibilidad de medicamentos, sino en lograr que la población comprenda qué es realmente el VIH y abandone los prejuicios que aún rodean la infección.

Mientras el sistema público dispone de tratamiento gratuito, seguimiento especializado y medicamentos que permiten controlar eficazmente el virus, numerosos pacientes siguen ocultando su diagnóstico o trasladándose a otras provincias por miedo a ser discriminados.

"Lo importante es que la gente entienda qué es realmente el VIH, cómo se transmite y cómo no se transmite. Solo así podremos reducir el estigma y lograr que más personas busquen atención a tiempo", concluyó Caminero.


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