El domingo (19:00, hora española) los playoffs 2022 abrirán lo que tiene que ser una de sus batallas clave. El campeón, Milwaukee Bucks, visita al gran aspirante, el equipo más en forma de la NBA: Boston Celtics. Será en el Garden, y ahora quizá algunos en Wisconsin se acuerden de aquel último partido de regular season en el que ni compitieron para que así fuera. Los Bucks prefirieron jugar ahora sin factor y evitar a unos Nets que, como un decorado de cartón piedra, cayeron por su propio peso (4-0) en cuanto los Celtics aplicaron un poco de presión.

La serie llega marcada, claro, más por la baja de Khris Middleton que por ese recuerdo de lo que sucedió hace unos días, claro. En el camino a repetir título, siempre extremadamente tortuoso, los Bucks sabían que tendrían que sortear el Este más potente de los últimos años. Pero no esperaban que, desde el último cuarto del segundo partido de primera ronda, les iba a tocar remar sin Middleton, un jugador esencial, el gran escudero de Giannis Antetokounmpo desde 2013. Desde que llegó a la NBA. La primera sensación es de serie grande, trascendente. Y parece difícil que no veamos al que la gane como el gran favorito al título, con permiso en todo caso de Phoenix Suns, que también maniobra entre su cuota de problemas y está a punto de recuperar a Devin Booker. Ahora las preguntas son obvias: ¿tendrán los Bucks a Middleton de vuelta en algún punto de la serie? Y, claro, ¿cuánto van a sentir su ausencia ahora que el nivel de su rival se va a disparar hasta la estratosfera?

Veremos. Porque, al menos, los de Budenholzer se han dado un baño de autoestima contra Chicago Bulls. Desde el fatídico segundo partido, en el que perdieron a Middleton y el factor cancha después de no haber brillado tampoco en el primero, han sumado tres victorias sin fallo (4-1) por una diferencia total de 70 puntos (23,3 de media). Ganaron los dos partidos de Chicago sin grandes problemas (o sin ninguno, más bien) y dominaron el quinto (116-100) en una demostración de energía que aplanó a su rival desde el primer cuarto: 34-18… y 49-20, después de un parcial de 23-2, antes de llegar al ecuador del segundo. Desde ahí, los Bulls descontaron hasta un -11 tras el descanso, pero los Bucks no sintieron ningún tipo de aprensión ni duda. Los Celtics ganaron 4-0, ellos han ganado 4-1. Ahora viene el acto central, el duelo que enviará a uno de vacaciones demasiado pronto.

Antetokounmpo jugó 30 minutos y acabó con 33 puntos y 9 rebotes. Jrue Holiday sumó 10 puntos y 9 asistencias y por dentro, Portis acabó con 14 y 17 rebotes y Brook Lopez con 12+5. Los puntos que no pone Middleton los siguen metiendo entre Grayson Allen (13) y Connaugthon (20). Con un 9/15 en triples entre los dos. Los Bucks han hecho su terapia, han agrupado sus fuerzas y están todo lo listos que se puede estar con una baja tan sensible como la de Middleton. Ahora, a jugar.

Los Bulls se van de vacaciones. Nadie les quitará su extraordinaria primera mitad de temporada. Ni su regreso a playoffs cinco años después. Pero la acumulación de lesiones y problemas físicos les han dejado bajo mínimos. No ahora, desde hace semanas. Ya estaban sin Lonzo Ball y a este quinto partido, que olía a eliminación mucho antes del salto inicial, llegaron también sin Alex Caruso y sin un Zach LaVine que entró en los protocolos COVID y que ha vivido los primeros playoffs de su carrera (ocho años después) lastrado por problemas de rodilla. Ante ese panorama, DeMar DeRozan estaba muy solo y fue perseguido constantemente por la defensa de los Bucks (acabó con 11 puntos). Patrick Williams sumó 23 y Vucevic, 19 con 16 rebotes y 6 asistencias. Ha sido un mal final para un muy buen año en Chicago, uno que tiene que servir como semilla. Ahora les toca ver desde fuera como se decide el anillo. En series como la que arranca el domingo: Boston Celtics-Milwaukee Bucks. El campeón contra la gran amenaza. Difícil pedir más.

source

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here