Fin de trayecto para Denver Nuggets. El equipo de las Rocosas ha protagonizado una temporada complicadísima. Jamal Murray se lesionó el pasado abril y, pese a constantes rumores sobre su regreso, no ha jugado en toda el curso y se ha perdido los últimos dos playoffs completos, 2021 y 2022. Michael Porter Jr cayó fulminado en noviembre, después de solo nueve partidos de regular season, y tampoco ha podido regresar tras pasar por el quirófano por un problema en la espalda, un asunto especialmente delicado para el alero. Sin dos de sus tres mejores jugadores, los Nuggets resistieron por encima del play in (sextos del Oeste, 48 victorias), gracias básicamente a la magia de Nikola Jokic, que tiene todas las papeletas para ganar su segundo MVP consecutivo.

En playoffs, los Nuggets hicieron todo lo que pudieron y pelearon hasta el final, pero la realidad fue tozuda en su serie contra los Warriors cerrada con un 4-1 para los de la Bahía. Se acaba la temporada de un equipo que ahora tendrá que tomar decisiones. Acaban contrato JaMychal Green (tiene una player option de más de 8 millones, así que en este caso decide él), DeMarcus Cousins, Austin Rivers, Bryn Forbes… y Facundo Campazzo. El base argentino ha completado las dos temporadas por las que firmó con los Nuggets a cambio de unos 6,4 millones de dólares (6,2 garantizados y algunos extras). Ahora será agente libre. Si el equipo le extiende una qualifying offer de 4 millones de dólares, restringido. Si no lo hace, y todo apunta que no lo hará, el base será libre a todos los efectos para elegir destino.

Con la qualyfing, su destino no dependería de él. Los Nuggets podrían igualar cualquier oferta por él y retenerlo o, si no las hay, mantenerlo la próxima temporada por esos 4 millones. Parece obvio que el futuro de Campazzo, en todo caso, no está en los Nuggets. En playoffs no ha llegado a 14 minutos total en pista, en cinco partidos. Michael Malone, su entrenador, habló de usar su energía como arma cuando la serie viajó con 2-0 de San Francisco a Colorado, pero apenas tuvo presencia tampoco en esos dos partidos de los Nuggets como locales. Y en el quinto no llegó a cuatro minutos. Un contraste claro con sus playoffs 2021: 27 minutos de media a través de dos eliminatorias con 9,3 puntos, 3 rebotes y 4,1 asistencias por partido.

Ni más ni menos, la inercia de una temporada en la que Campazzo fue perdiendo protagonismo hasta quedar esencialmente fuera de la rotación después de unos primeros meses de competición en los que en Denver se debatió sin parar sobre la segunda unidad y los problemas de los quintetos sin Nikola Jokic en pista. En enero, jugó 16 partidos, en 13 al menos 19 minutos. Y promedió 20,8 con 5,7 puntos y 4,6 asistencias. Después, ocho partidos en febrero con 14,3 minutos, cinco en marzo con solo uno de más de seis minutos y dos en abril, antes de los playoffs. Y eso, mala señal, en un equipo sin su base titular, Jamal Murray, y que también perdió en la rotación exterior a PJ Dozier, traspasado en enero. En el último partido, a la postre, de la serie contra los Warriors, ni siquiera la lesión de Austin Rivers y el agotamiento obvio de los principales de la rotación dio más espacio a Campazzo.

Ahora llega un verano incierto con una hoja de ruta clara: Facundo Campazzo quiere seguir en la NBA. Es su sueño, fue su gran apuesta y no quiere renunciar a ella. Tiene 31 años y sabe que si se va, no habrá viaje de regreso a EE UU. En su entorno aseguran que están tranquilos, que pese a sus problemas de esta temporada habrá opciones en la NBA. Importa lo deportivo, pero también lo económico. Está pagando a plazos una cláusula de 6 millones de euros para dejar el Real Madrid, la más alta del baloncesto europeo. Su salario de esta temporada, descontados impuestos, rozaba los 2 millones. Así que en sus cuentas está también buscar la mejor opción posible desde ese punto de vista… pero siempre en la NBA.

¿Si no? Entonces sí que se planteará la opción de regresar al Real Madrid. El club blanco tiene que renovar su batería exterior (bases y escoltas) pero sabe que la opción Facu es complicada. Él deja la puerta abierta cada vez que tiene ocasión, pero siempre con la certeza de que su plan A es la NBA. Hace unos días habló de nuevo de ello para los medios oficiales de la Liga: “No sé qué pasará. Yo quiero seguir en la NBA todo lo que pueda. Lo que me dejen mi físico y mi talento. Después, ya veremos. El Real Madrid siempre ha sido como mi casa, así que podría volver si ellos me quieren. Pero por ahora estoy tranquilo, ya me entrará la ansiedad en un par de meses”.

En la misma entrevista, reconoce que es muy especial para él jugar delante de familiares: “Valoro mucho cuando vienen a verme. Mi primo se puso a llorar cuando me vio jugar. Mi madre estaba muy emocionada. Lo disfruto mucho, cada día desde que me levanto. La NBA hace que disfrutes de todo”. Y habló de cómo ha tenido que adaptar su juego en EE UU: “En mi carrera, siempre había sido el base con la bola en las manos. Aquí he tenido que correr mucho más. Nuestro base es el pívot (Nikola Jokic). Así que intento mejorar en cosas como mi movilidad sin el balón. Y creo que he mejorada con respecto a la primera temporada”.

Y reconoce, por último, que no es fácil perder el sitio en la rotación aunque no se desespera: “No estoy mal. Adoro jugar, pero también quiero aprender. Eso intento, aprender. Ver el lado bueno de las cosas, convertir todo en un aprendizaje constante. Quiero jugar, pero si no quiero estar listo, trabajar para estar preparado cuando se presente la ocasión. Al no jugar, entreno más. Hago tres contra tres con asistentes y los otros que jugadores que no tienen minutos. Al principio me daba más pereza, pero ahora me divierto, voy mejorando, compito. Me lo pasó mejor. Intento estar feliz, de buen humor, en buena forma física. No ver solo lo malo. Estoy en la NBA, que es lo que quería. Trato de poner mi energía en lo que puedo controlar y llevarlo de la mejor manera posible».

source

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here