Estos Grizzlies sí son los que hemos visto con tanto tino en la fase regular. Más puntos por su parte y menos por la del rival. El primer encuentro de la serie había supuesto demasiada agitación para un conjunto que no la rehuye pero que no podía soportar otro día como ése. Los Timberwolves habían conquistado el FedEx Forum con soltura y diversión, dos de las claves que han impulsado a los de Memphis durante un año de récord. El segundo fue otra historia. Algún pequeño cambio, más acierto de Ja Morant y la capacidad de cortar las alas a Edwards o Beasley. Con ello mejoraron la fórmula y amarraron el primer punto en la serie para empatar la misma. El encuentro acabó 124-96

Los locales sabían también del primer compromiso que dejar a su contrincante por encima de los cuarenta puntos en la manga de apertura había sido un error mayúsculo. Ambos equipos jugaron un baloncesto tosco en esos compases iniciales. El juego se paró excesivamente y, con ello, las fuerzas quedaron equilibradas y los Wolves no sorprendieron como lo hicieron el pasado sábado. Las faltas afectaron al juego interior de los Grizz, Jenkins hizo un ajuste metiendo a Xavier Tillman después de que no viera pista en el partido anterior y todo comenzó a fluir. No hubo descargo para la malísima selección de tiro de los visitantes, que fueron secando ellos mismos su lluvia de puntos al no acertar con las posiciones y leyendo la defensa de los otros. El lema de Memphis durante los últimos quince años cobró sentido y fue desde ahí, cerrando el grifo del otro equipo, como se despegaron en el marcador. En el segundo cuarto se juntaron dos parciales, el primero de 11-2 y el último de 11-5, para elevar a más de diez la ventaja al descanso.

Los visitantes reaccionaron, cómo no iban a hacerlo después de un cuarto tan desacertado, pero no llegaron al nivel de confianza del día pasado y se toparon con que la alegría había vuelto al juego de los Grizzlies. Con Morant (23+9+10) acertado, metiendo un par de triples en el tercero para sumar más y más diferencia con el rival, se dio otro gran parcial, ahí de 25-9, para amputar definitivamente las opciones de victoria del cuadro que dirige Chris Finch. En el tercer periodo llegaría al +27 y en el cuarto se conseguiría el +30 para tener total placidez a la hora de cerrar el resultado. Towns (15), por ejemplo, estuvo bien defendido y Reid (12) tomó la alternativa que no se necesitó en el primero para pelear como pívot en el día mágico de Tillman (13). Edwards (20) siguió con desparpajo pero no con tanto acierto pese a terminar como máximo anotador de su equipo. Muy diferente el estilo mostrado por los dos si comparamos el choque de hace unos días y el de este martes. Empate en una serie que viaja a Mineápolis para sus dos siguientes citas.

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