Trae Young venía de meter 8 puntos en el primer partido en Miami y de perder 10 balones, récord en su carrera, en el segundo. Pero hoy, a la hora de la verdad, cuando Jimmy Butler falló un tiro en suspensión para poner a los Heat tres arriba a falta de 12 segundos y los Hawks cogieron el rebote defensivo no hubo ninguna duda de a quién había que darle el balón. El base hizo la transición rápida, se plantó en la zona del rival y soltó una bomba que acabó entrando después de botar varias veces en el aro. Faltaban 4,4 segundos y el partido era de Atlanta. Y Young se convertía en el único jugador junto a LeBron James en meter más de una canasta en los últimos 10 segundos de playoffs para poner a su equipo por delante en la últimas cinco temporadas.

El encuentro, tercero de la serie, era vital para los de Atlanta. Después de dejar unas sensaciones muy malas en Miami, donde parecieron infinitamente inferiores a su rival, otra derrota en el primer encuentro en casa les habría dejado 3-0 abajo en la eliminatoria y con opciones prácticamente nulas de pasar de ronda. El partido, que empezó 45 minutos tarde por un paquete sospechoso en las afueras del pabellón (afortunadamente no fue nada), no tuvo nada que ver con los dos anteriores desde el principio. Los Hawks jugaron de tú a tú a los Heat y durante buena parte del duelo estuvieron por delante. Era un escenario nuevo hasta que en el tercer cuarto todo pareció acabarse. A falta de 8 minutos para el final de ese parcial, y después de que DeAndre Hunter metiera un triple que ponía a los locales 68-63, los visitantes iban a sacar el rodillo para lograr un parcial de 0-21 que dejaba en silencio una grada que hasta ese momento no daba tregua.

P.J. Tucker iba a ser el líder de ese parcial con 8 puntos, aunque su tarea principal, como en los dos primeros partidos fue la de defender/sacar del partido a Trae Young. Lo había conseguido dos veces, pero no hubo una tercera. El base estrella, junto a los únicos tres suplentes que jugaron en Atlanta y que iban a disputar el último cuarto al completo (Bogdanovic, Wright y Okongwu) iban a conseguir darle la vuelta el marcador. Además, los Heat jugaron todo el final de partido sin Kyle Lowry, que se marchó lesionado de la parte de atrás del muslo. Su posible baja da aún más aire a unos Hawks que supieron defender la última jugada, otra vez con Butler fallando el tiro, esta vez un triple muy forzado sobre la bocina, con Hunter totalmente encima de él. El escolta de Miami venía de su mejor anotación en playoffs con Miami (45), pero hoy no pudo dar el partido a los suyos.

Para Atlanta ya van 21 victorias en los últimos 24 encuentros como local y si gana el próximo partido será su séptimo triunfo consecutivo en un cuarto encuentro de playoffs en casa. El de hoy lo lograron después de remontar una desventaja de 16 tantos, la tercera más grande para la franquicia en los últimos 25 años de eliminatorias por el título (las dos más grandes fueron el años pasado ante los Sixers). Y Tare Young se ha convertido en el segundo jugador en la historia en lograr 500 puntos y 150 asistencias en sus primeros 20 partidos de playoffs después de Oscar Robertson. Los Hawks no están muertos. Trae Young no va a dejar que los maten tan fácilmente. 

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