José Manuel Calderón, una de las leyendas de nuestro baloncesto y de los Toronto Raptors, participó en un vídeo del canal de YouTube Drafteados, en el que habló sobre su etapa en la NBA y comentó alguna jugada con “historia”.

Una de las anécdotas que recuerda Calderón es mientras militaba en los Raptors. El 11 de noviembre de 2008 se enfrentaron a los Boston Celtics en el Garden. En una jugada, Kevin Garnett mete un tiro de dos. Tras anotar, Toronto saca de fondo y recibe José. La estrella de los Celtics, que ya tenía fama de buscar “las cosquillas”, aplaudió en la cara del español. “Calde” decidió retarle botando, se fue de él y dio un pase abierto para conseguir un triple. Como era de esperar lo celebró en la cara de el de verde. Obviamente, hubo tensión.

Así lo explicaba el “8”: “Hay un cambio y me toca a mí la rotación. Salto a puntear el tiro y Garnett mete la canasta. Un tiro de dos. Tras eso viene hacia mí y me aplaude en la cara. En mi cabeza dije ‘quien es este tío’, lo pensé, no se lo dije. Empecé a botar, le encare y vino la ayuda. Asistencia fácil en el triple y lo celebre en su cara.

Parece mentira pero con acciones como esa, en las que demuestras donde están tus límites o como reaccionas ante la presión, te acabas ganando el respeto, y así fue. “Desde ese día cambia la relación. Es como que te ganas un poco el respeto. Noté un cambio en él, en la forma de saludarte al principio del partido”, comentaba “Calde”.

Otro de los temas que salió durante la charla fue el lapsus que tuvo JR Smith durante el primer partido contra Golden State Warriors en las Finales de 2018. Quedaban 4,7 segundos para el final e iban empate a 107. George Hill falla el tiro libre y JR coge el rebote. Para la sorpresa de todos, hasta la de sus defensores, no tiró, dejó que pasase el tiempo y dio un pase en el último segundo. LeBron desesperado y él completamente desorientado.

Calderón intentó explicar lo sucedido, aunque nadie lo sabe realmente: “En ese momento piensas que estás uno arriba en vez de empate. Porque si no, lo lógico sería tirar al coger el rebote. Tras eso, en el tiempo muerto, nadie sabia qué hacer. Nos mirábamos entre nosotros pensando ‘que ha pasado aquí, no me lo creo’. Nadie lo entendía. Nos quedamos en shock. Todo el mundo se fue decepcionado. No por la jugada, era por la oportunidad perdida. Ese partido hubiese cambiado mucho las cosas. Ahí perdimos la eliminatoria, por supuesto.

Pero… ¿Por qué iban a perder la eliminatoria si era el primer partido? Tiene su explicación. LeBron, tras la derrota en la prórroga, no pudo aguantar la rabia. “Llegamos al vestuario y había una pizarra blanca. Cabreo monumental y puñetazo (LeBron). Se rompió la mano aunque la gente se enteró mucho más tarde”, apuntaba el español.

En los siguientes partidos se le notó lastrado y casi no podía tirar desde el perímetro porque le dolía. A pesar de que en el vestuario hicieron un pacto de no decir nada, la prensa se enteró tras el tercer partido. Eso terminaría desembocando en una estrepitosa derrota por 4-0 en las Finales.

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