Volodimir Zelensky evalúa el relevo del jefe del Ejército ucraniano mientras las protestas por el cese del ministro de Defensa Mijailo Fedórov, de 35 años, cumplen su quinto día consecutivo en decenas de ciudades del país.
El presidente ucraniano se reunió este lunes con seis generales y un coronel considerados como posibles sucesores del comandante en jefe Oleksandr Sirski, según informaron medios ucranianos y fuentes de la Oficina Presidencial al portal Liga.net. Entre los candidatos figuran el general Mijailo Drapati, comandante de las Fuerzas Conjuntas, y el jefe adjunto del Estado Mayor, Volodímir Gorbatiuk. Ambos pertenecen a una generación más joven de oficiales cuyas carreras se forjaron en combate contra las fuerzas rusas.
Las mismas fuentes indicaron que Zelensky examina a unos 11 oficiales como potenciales reemplazos para Sirski, quien ocupa el cargo desde febrero de 2024. El asesor presidencial Serguí Sternenko anticipó que la decisión sobre el futuro del comandante en jefe podría conocerse este martes.
Las manifestaciones surgieron de forma espontánea el jueves pasado, tras la destitución de Fedórov en el marco de una reorganización del Gobierno. El propio exministro afirmó que sus desavenencias con Sirski motivaron su cese: según su versión, el comandante en jefe habría planteado un ultimátum a Zelensky para forzar su salida. Una encuesta de la empresa Gradus mostró que el 61% de los ucranianos se opone a la destitución de Fedórov.
Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, han recorrido las calles de Kiev y otras ciudades con pancartas improvisadas y entonando el himno nacional, pese a los ataques aéreos nocturnos rusos. “Esto continuará el tiempo que sea necesario; terminará cuando nuestro presidente nos dé una respuesta”, declaró a la AFP la manifestante Irina Kostiuk.
Los métodos de Sirski han concentrado el rechazo de sectores civiles, militares y legislativos. El vicecomandante del Regimiento Azov, Bogdán Krotévich, denunció que el supuesto énfasis del comandante en los asaltos de infantería ha costado “miles de vidas perdidas” en el frente. El analista político Anatoli Oktisiuk advirtió que Sirski “se convirtió en rehén de la situación” y que cuanto más tiempo lo mantenga Zelensky en el cargo, “más profundo será el conflicto social y político”.
El veterano Dmitró Koziatinski, uno de los coorganizadores de las protestas en Kiev, anunció el lanzamiento de una “protesta general indefinida” si Sirski no es destituido antes del viernes 24 de julio y Fedórov no es nominado como ministro de Defensa. La exigencia central de las movilizaciones es la continuación de las reformas militares que el exministro impulsaba y que lo enfrentaron con frecuencia al estamento castrense.
Pese al clima de tensión, varios altos mandos respaldaron públicamente al comandante cuestionado. El general Anatoli Krivonozhko, jefe de la Fuerza Aérea, se sumó a los comandantes de las Fuerzas de Asalto Aéreo y la Armada para reconocer la contribución de Fedórov a la modernización del Ejército y pedir que se rebajen las tensiones. “Confrontación abierta y una situación interna tensa en el país socava la confianza en el liderazgo militar y político”, subrayó Krivonozhko.
El analista Volodimir Fesenko precisó que Zelensky “busca una solución que refleje un cambio en el liderazgo militar, pero que mantenga rasgos similares a los de Sirski: lealtad, ausencia de ambiciones políticas y respeto dentro de las Fuerzas Armadas”. El jefe de gabinete presidencial, Kyrylo Budanov, llamó a la unidad y prometió “una respuesta constructiva” a las protestas. “Las opiniones del público han sido escuchadas”, afirmó.
Zelensky reconoció haber hablado “extensamente” con Fedórov durante el fin de semana. Una fuente cercana al exministro confirmó a Reuters que ambos discutieron “otros roles”, aunque Fedórov solo estaría dispuesto a regresar como titular de Defensa. Medios ucranianos reportaron que se le habrían ofrecido cargos vinculados a tecnología e innovación militar.
El propio Fedórov publicó en sus redes sociales que “ciertamente va a haber cambios” y que “existe un diálogo”. Un comunicado de la Universidad Católica de Ucrania señaló que “un Estado democrático no puede responder a un conflicto sistémico eliminando a uno de sus participantes sin explicar las razones, la responsabilidad de las partes y cuál es el plan de acción futuro”. El portavoz de la Presidencia indicó que no se esperaba una decisión para este lunes.
(Con información de AFP, EFE y Reuters)