Despierta Quisqueya

Trump anuncia un acuerdo para “el desarme total” de Hamás

La Junta de Paz —el organismo para supervisar la aplicación del alto el fuego en Gaza acordado en octubre— ha desvelado este viernes un esperado acuerdo para el desarme de Hamás y otras facciones armadas palestinas. Según el pacto, que aún carece de calendario, Hamás entregaría gradualmente sus armas al Comité Nacional, el panel de tecnócratas palestinos que entraría finalmente para asumir la administración del día a día en la Franja, en sustitución del movimiento islamista que la gobierna desde 2007. Israel, que no se ha pronunciado al respecto durante todo el viernes, tendría que respetar los compromisos que viene incumpliendo, incluido el de dejar de bombardear Gaza. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien anunció inicialmente el pacto el jueves, aseguró estar “muy contento” con el acuerdo y tener un “entendimiento” al respecto con el Gobierno de Benjamín Netanyahu.

La Junta de Paz ha hecho pública la denominada hoja de ruta, que señala que “Israel deberá cumplir íntegramente, sin demora, todos los compromisos pendientes […] en particular el cese de las operaciones militares” y que el paso a la siguiente fase, la del desarme, “depende de la finalización verificada de los compromisos de la previa”, de lo que se encargará un comité de verificación.

Hamás ha subrayado en un comunicado que la entrega de sus armas pesadas está “vinculada y condicionada al cese de toda forma de agresión, la retirada de [las tropas israelíes de] Gaza, la entrada del Comité Nacional, el despliegue de fuerzas de protección internacionales, la disolución de las bandas armadas y milicias formadas por la ocupación [israelí] y la reconstrucción, así como la garantía del derecho a la autodeterminación, el establecimiento de un Estado palestino independiente y la protección de los derechos de los ciudadanos”. “Si Israel no cumple el acuerdo, nosotros tampoco lo cumpliremos”, ha resumido un miembro del equipo negociador de Hamás, Ghazi Hamad.

Netanyahu guarda silencio sobre el acuerdo e Israel ha entrado ya en la jornada sabática, en la que no suele emitir comunicados. Solo ha dado a conocer su postura a través de una fuente política bajo anonimato, que apunta que no habrá retirada sin un “desarme genuino” previo de Hamás. Sí se ha pronunciado su ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir. “Solo se habla con los nazis a través de las miras telescópicas”, ha escrito en la red social X, al calificar el acuerdo de “inaceptable” y reiterar que la “única solución” pasa por la limpieza étnica de Gaza, enunciada bajo el eufemismo de emigración voluntaria.

Al mediodía de este viernes, horas después del anuncio del acuerdo, el ejército israelí ha vuelto a lanzar un bombardeo aéreo y abrir fuego de artillería en Gaza, causando un muerto y varios heridos, según los servicios médicos.

Meses de negociaciones

Al firmar en octubre el acuerdo de tregua impulsado por el presidente estadounidense, Hamás se comprometió a entregar progresivamente las armas. Pero llevaba meses rechazando el pacto anunciado este jueves, pese a las presiones y a las amenazas de una nueva ofensiva terrestre de Israel.

El movimiento islamista exigía a los mediadores que obligasen antes a Israel a detener los incumplimientos de la primera fase del alto el fuego que efectúa a diario desde el momento en que Hamás le entregó los últimos rehenes de su ataque masivo de octubre de 2023.

Es el caso de los bombardeos, que siguen siendo diarios, con seis muertos solo este jueves, dos de ellos niños. El ejército ha incrementado la parte de la Franja que controla, ampliándola unilateralmente hasta superar el 60%, y sigue limitando la entrada de ayuda humanitaria o casas prefabricadas, tiendas de campaña o maquinaria para retirar los escombros o restaurar el servicio de recogida de basuras, agua o electricidad. Los gazatíes siguen cocinando con fuego u otros ingenios.

Por eso el pacto se basa en avances paralelos. “La implementación y la verificación tienen que sea reales”, ha subrayado el Alto Representante de la Junta de Paz, Nickolay Mladenov, al anunciar un acuerdo que, según admite, pensó “en varios momentos” de bloqueo que nunca llegaría a buen puerto. El acuerdo nace de conversaciones en El Cairo entre mediadores y líderes de Hamás. Estados Unidos, Egipto, Qatar, Turquía y Emiratos Árabes Unidos han participado en el proceso durante meses.

Trump ha definido el acuerdo como “histórico” y como “un paso crucial para que Gaza sea finalmente gobernada por un nuevo Gobierno palestino que trabaje en estrecha colaboración con la Junta de Paz para ayudar al pueblo palestino”, señaló. “Al mismo tiempo, Israel tendrá la seguridad que merece, sin que Gaza se utilice ya como base para ataques terroristas”, ha añadido.

En Israel ya se veía con desconfianza el documento horas antes de su anuncio, cuando comenzaron a filtrarse sus términos. Más aún en un momento en el que la guerra de Irán ha alejado a Trump y Netanyahu y tres días después de que mantuviesen una reunión bajo un insólito secretismo y sin comparecer ante la prensa.

Una fuente oficial israelí ya adelantó entonces que su país “exige el desarme completo de Hamás, incluida la retirada de armas de Gaza y la desmilitarización total de la Franja como condición previa para cualquier proceso”. “El documento no ofrece una respuesta satisfactoria a estas demandas e Israel ha comunicado sus objeciones”, había agregado la fuente. Bajo el actual pacto, las armas de Hamás permanecerán en Gaza, custodiadas por un Gobierno de tecnócratas palestinos. El Gobierno de Benjamín Netanyahu viene rechazado retirar sus tropas sin la plena “desmilitarización” de Gaza, bloqueando el proceso en la práctica. De hecho, el primer ministro israelí anunció públicamente en mayo haber ordenado a las tropas avanzar hasta controlar el 70% de Gaza, pese a suponer una vulneración del pacto.

Dos semanas

El acuerdo estipula que el desarme debe prepararse en un plazo de 14 días, “con posibles prórrogas sujetas a la aprobación de un organismo de verificación internacional y al acuerdo de todas las partes”.

La primera condición para avanzar será un cese completo de las operaciones militares y el cumplimiento de las obligaciones previstas en el acuerdo de alto el fuego.

Entrará entonces el comité tecnocrático palestino, cuyos miembros siguen en El Cairo a la espera de la luz verde de Israel. Este viernes, ha manifestado “su plena disposición para asumir sus responsabilidades en la administración de Gaza”. “El principal desafío reside en traducir los acuerdos alcanzados en logros tangibles que impacten positivamente en la vida de los ciudadanos”, ha señalado el comité.

El mes pasado, el Gobierno de Hamás anunció su disolución para darle paso, pero nunca sucedió, a falta de un marco como el que plantea el nuevo acuerdo. También lo hará la Fuerza Internacional de Estabilización, unas tropas multinacionales que se han venido gestando estos meses.

Se iniciaría entonces el desmantelamiento y almacenamiento de armamento pesado, túneles y centros de producción militar, con la supervisión de un Comité Internacional de Verificación.

Trump habló de fases “cuidadosamente estructuradas” y de “un hito importante” en la puesta en marcha de su plan de 20 puntos para llevar la paz a Gaza. “Colaborará con una nueva fuerza policial palestina para asumir la responsabilidad de garantizar la seguridad de Gaza para sus residentes y sus vecinos”, escribió.

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