Despierta Quisqueya

El Banco Nacional de Cuba tendrá que pagar 24 millones por daños al fondo de inversión CRF

El Tribunal Mercantil de Londres sentenció al Banco Nacional de Cuba (BNC, actual Banco Central de Cuba) a pagar 18.123.883 libras esterlinas (24.435.525 dólares) al fondo de inversión CRF I por daños y costes derivados de la demanda interpuesta por ese grupo contra la entidad financiera estatal por una millonaria deuda que se remonta a tiempos de Fidel Castro.

De acuerdo con el veredicto, emitido por el juez Andrew Baker el pasado 10 de julio tras la solicitud de CRF de sentenciar en rebeldía a la parte cubana, este deriva de una evaluación de los daños y los costes del proceso legal sostenido desde 2020 por ese grupo de inversores.

Según la sentencia, "el demandado deberá pagar al demandante la suma total de 18.034.078 libras esterlinas (que comprende los daños y perjuicios (…) y los costes (…) en un plazo de 14 días desde la notificación de esta orden".

La parte cubana no presentó ninguna alegación a la demanda, añade el documento judicial.

Se trata esta de la quinta victoria judicial consecutiva del grupo, que antes se impuso en el Tribunal Superior de Londres en juicio ordinario, más en la apelación presentada por el régimen cubano, luego en el Tribunal de Apelación, y cuando en 2025 la Corte Suprema del Reino Unido rechazó el último intento del BNC de cuestionar su posición legal.

CRF I, integrado por inversores privados y creado a raíz de que Raúl Castro comenzó a renegociar la deuda externa cubana que Fidel Castro había considerado impagable e incobrable en 1986, tiene una cartera de bonos de deuda cubana vencida que en 2017 ascendía a 1.200 millones de euros (1.300 millones de dólares al cambio actual), de los que ha empezado a reclamar una parte por la vía judicial. Está considerado el mayor tenedor de deuda cubana.

David Charters, presidente de CRF I, apuntó en una declaración posterior que, "a diferencia de las decisiones anteriores, que establecieron de forma concluyente la legitimidad de CRF como acreedora legítima del BNC y su derecho a reclamar la deuda, esta es una sentencia monetaria cuantificada contra el BNC".

Recordó Charters que desde 2013 el fondo de inversión, con sede en Islas Caimán, intenta negociar con La Habana y el BNC "para resolver la deuda comercial pendiente de Cuba en condiciones justas para los acreedores, comercialmente realistas para Cuba y capaces de respaldar el eventual regreso del país a los mercados financieros internacionales".

Según él, CRF I ha sugerido varias vías de solución al régimen cubano, "incluyendo propuestas formales de reestructuración y, más recientemente, un acercamiento directo por escrito al presidente Miguel Díaz-Canel el 22 de junio de 2026″.

"En esa carta, enviada antes de que se obtuviera la última sentencia, el CRF propuso discusiones confidenciales y expuso posibles soluciones, incluyendo instrumentos vinculados al crecimiento, acuerdos de deuda por capital y otras estructuras diseñadas para preservar la liquidez a corto plazo de Cuba. Cuba y el BNC no respondieron", señaló.

De manera que, ante esa actitud, "CRF no tuvo otra alternativa realista que seguir protegiendo sus derechos a través de los tribunales ingleses".

Añadió Charters que esta sentencia "representa un desarrollo significativo" del litigio. "Sigue a una serie constante de decisiones a favor de CRF, incluyendo la sentencia del Tribunal Mercantil, la decisión unánime del Tribunal de Apelación y la negativa a la autorización para apelar ante el Tribunal Supremo del Reino Unido. CRF ha actuado con paciencia, responsabilidad y constancia durante todo este proceso".

Anticipó que el grupo de inversores, al que La Habana califica en su propaganda como "fondo buitre", proseguirá "con sus reclamaciones restantes" y se dispone a "solicitar más sentencias cuando sea necesario. Sin embargo, el litigio nunca ha sido el resultado preferido por CRF. Una resolución negociada sigue siendo posible, pero ahora requiere un compromiso serio y constructivo de Cuba y el BNC".

"Hemos observado el tono más progresista y pragmático de las recientes propuestas de Cuba sobre la reforma económica, la inversión extranjera, el capital privado y la modernización del sistema financiero. Esos desarrollos son potencialmente importantes. Un compromiso creíble con los acreedores comerciales reconocidos sería una demostración práctica de que Cuba pretende traducir los anuncios de reforma en un cambio duradero de enfoque económico", señaló.

También apuntó que una reestructuración de la deuda de La Habana "podría resolver las reclamaciones de CRF preservando la liquidez inmediata de Cuba, mejorando la confianza entre acreedores e inversores internacionales y apoyando la inversión y el crecimiento que Cuba necesita urgentemente".

Por ello, el grupo se dice dispuesto a "reunirse con representantes del Gobierno cubano y del BNC con poca antelación, en un lugar neutral mutuamente aceptable, y para discutir términos comercialmente realistas. Esa oportunidad sigue abierta. Al mismo tiempo, los procedimientos legales de CRF continuarán, a menos que se acuerde una resolución negociada creíble".

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