Despierta Quisqueya

Por qué República Dominicana ordenó la salida de 21 personas de la embajada de Cuba en Santo Domingo

República Dominicana condenó las declaraciones de Daniel Ortega sobre el fin de las elecciones en Nicaragua y ratificó su defensa del voto libre en las Américas. (Cortesía: Luis Abinader)
República Dominicana condenó las declaraciones de Daniel Ortega sobre el fin de las elecciones en Nicaragua y ratificó su defensa del voto libre en las Américas. (Cortesía: Luis Abinader)

El gobierno de Luis Abinader ordenó este jueves a 21 personas —nueve diplomáticos de la Embajada de Cuba en Santo Domingo y sus respectivos familiares— abandonar la República Dominicana antes del domingo 16 de agosto, según detalló una nota de EFE.

La Cancillería dominicana no explicó los motivos, aunque invocó el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas para respaldar la medida.

La expulsión se produce después de varios gestos de distancia con La Habana. En mayo, el presidente calificó a Cuba de país que “obviamente no es un Estado democrático”; en julio, República Dominicana se abstuvo en la votación de la ONU sobre el embargo estadounidense a la isla, que terminó con 136 votos a favor de la resolución contra las sanciones y 30 abstenciones.

Un año antes, en octubre de 2025, Santo Domingo había excluido al régimen cubano —junto con Nicaragua y Venezuela— de la X Cumbre de las Américas, prevista en Punta Cana, señaló Diario Libre.

La medida dominicana llega en medio de un patrón regional. En marzo, Ecuador declaró persona non grata al embajador cubano Basilio Antonio Gutiérrez García y a toda su misión, con un plazo de 48 horas para salir del país. Cuba respondió con el cierre de su embajada en Quito.

Ese mismo mes, Costa Rica cerró su representación en La Habana y pidió retirar a su personal diplomático de San José, con lo que redujo el vínculo al nivel consular.

Más recientemente, el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció el 26 de julio que, al asumir el cargo el 7 de agosto, rompería relaciones con Cuba y Nicaragua. REUTERS/Jose Vargas

El expresidente costarricense Rodrigo Chaves declaró en esa oportunidad que su gobierno no reconoce la legitimidad del régimen cubano.

Más recientemente, el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció el 26 de julio que, al asumir el cargo el 7 de agosto, rompería relaciones con Cuba y Nicaragua.

“En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías”, declaró en una transmisión por sus redes sociales, según informó EFE.

El plan contempla además el cierre de 14 embajadas y 15 consulados en otros países, aunque con esos Estados Colombia mantiene representación concurrente; con La Habana y Managua, la ruptura es total.

El antecedente de la relación bilateral arroja perspectiva sobre el momento actual. Cuba y la República Dominicana rompieron vínculos el 26 de junio de 1959, en plena confrontación entre la Revolución cubana de Fidel Castro y la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

Fue La Habana quien formalizó la ruptura, agravada por el ataque a la embajada cubana en Ciudad Trujillo y por las expediciones de Constanza, Maimón y Estero Hondo, organizadas desde territorio cubano para intentar derrocar al régimen dominicano.

Un hombre pasa en un bicitaxi junto a unos coches antiguos aparcados que suelen utilizarse para el transporte público, mientras Cuba abre con cautela su sector energético a la inversión privada, desde que Estados Unidos impuso un bloqueo petrolero contra el Gobierno de la isla, aunque autorizó a las empresas estadounidenses a exportar combustible a empresas privadas, en La Habana, Cuba, el 21 de julio de 2026. REUTERS/Norlys Pérez

La normalización tardó casi 39 años. En junio de 1997, ambos países suscribieron un memorando consular y migratorio, paso previo al restablecimiento de relaciones plenas, que entró en vigor el 16 de abril de 1998. Ese mismo año, Castro visitó República Dominicana. Hasta esta semana, el propio Mirex describía los lazos bilaterales como “cimentados en profundos vínculos históricos, culturales y de solidaridad”.

La Cancillería aún no ha emitido el comunicado oficial que se esperaba para este jueves.

El silencio sobre las causas formales contrasta con la claridad del patrón: cada uno de los países que ha tomado medidas contra Cuba en 2026 lo ha hecho en un contexto de alineamiento con Washington, y el régimen cubano ha respondido en todos los casos calificando las decisiones de “arbitrarias” e “injustificadas” y atribuyéndolas a presiones de Estados Unidos.


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