En las primeras horas de este jueves, el Comité Electoral informó que se contabilizaron los resultados de 11.855 colegios electorales, con un total de 5.191.912 votantes, mientras continúa el recuento de los sufragios emitidos mediante el sistema de “doble sobre”

El primer ministro Benjamin Netanyahu encamina su continuidad al frente del Gobierno israelí después de un desempeño electoral mejor al previsto por las encuestas, que colocó a su bloque de derecha, ultraderecha y partidos ultraortodoxos con 53 escaños por encima de la oposición liderada por el ex jefe militar Gadi Eisenkot, pese a no alcanzar la mayoría absoluta en la Knesset.
La oposición reúne hasta el momento 67 bancas, según el recuento de votos que alcanzó el 94,4% de las mesas escrutadas. De ese total, el bloque liderado por el ex comandante castrense concentra 48 escaños, mientras que los partidos de mayoría árabe suman 19.
Los datos mantienen abierta la definición sobre la formación del próximo Gobierno, ya que los aliados de Netanyahu están por debajo de los 61 legisladores necesarios para llevar la mayoría a la Knesset y formar una administración sin la necesidad de negociar con la oposición.
La Comisión Central Electoral inició a primera hora de este jueves el escrutinio de los sufragios emitidos fuera de los centros de votación, conocidos en Israel como “dobles sobres”. Ese recuento incluye votos de personas que no sufragaron en su mesa electoral asignada y puede modificar la distribución final de escaños.
A continuación el minuto a minuto con las noticias más importantes sobre las elecciones en Israel:
La Lista Conjunta árabe, formación integrada por palestinos ciudadanos de Israel, aseguró este jueves que está “dispuesta” a asociarse con el bloque opositor de derecha sionista israelí para facilitar un Gobierno sin el actual primer ministro, Benjamin Netanyahu.
El líder de Balad criticó a Netanyahu
El presidente de Balad, Sami Abou Shehadeh, acusó al primer ministro Benjamin Netanyahu y a sus aliados de sentar las bases para rechazar los resultados de las elecciones del martes mediante acusaciones infundadas de injerencia extranjera y soborno electoral, con el objetivo de aumentar la participación de los votantes árabes.
“Netanyahu y sus socios son personas peligrosas que están construyendo una narrativa para justificar su negativa a aceptar los resultados de una de las elecciones más decisivas que este país ha visto en décadas”, afirmó Abu Shehadeh, cuyo partido forma parte de la Lista Conjunta, pero a quien el Comité Electoral Central le prohibió presentarse como candidato y que no entrará en la próxima Knesset.
“En cualquier democracia que funcione, quienes pierden unas elecciones asumen la responsabilidad y vuelven a casa. En Israel, el bando perdedor inventa una calumnia racista y pide a los organismos de seguridad que utilicen la fuerza para anular los resultados electorales”, comentó.
Las elecciones en Israel pueden llevar a un callejón sin salida. Según los resultados preliminares, con el 85,6% de los votos escrutados, el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu obtiene 53 bancas, la oposición liderada por Gadi Eisenkot, 48, y los partidos árabes, 19. Ninguno de los dos principales bloques alcanza por sí solo los 61 escaños que garantizan la mayoría absoluta en la Knesset, el Parlamento israelí.
El Comité Central de Elecciones pidió al Shin Bet que investigue las acusaciones de injerencia extranjera
El juez Noam Sohlberg, presidente del Comité Central de Elecciones, solicitó al jefe del Shin Bet, David Zini, que investigue las acusaciones de injerencia extranjera en las elecciones del martes.
“Se me han comunicado serias sospechas sobre una influencia indebida en las elecciones, ejercida mediante financiación proporcionada por entidades extranjeras que actúan en contra de los intereses israelíes”, indicó Sohlberg.
“Si bien no puedo dar fe del contenido de estas sospechas, considero que, dado que involucran a entidades extranjeras, existe la obligación de investigarlas a fondo”, completó.
Ben Gvir pidió el arresto de líderes de partidos árabes
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, pidió el arresto de los líderes de partidos árabes, que obtuvieron fuertes avances en las elecciones legislativas de esta semana.
La agencia de seguridad Shin Bet “debe ordenar, esta misma mañana, los arrestos de los líderes de los partidos árabes sospechosos de estar implicados en el dinero qatarí”, escribió el ministro en X.
Las declaraciones hacen referencia a afirmaciones lanzadas sin pruebas por varios ministros según las cuales los partidos áraboisraelíes recibieron dinero de Qatar, país donde vive la cúpula del movimiento islamista palestino Hamas.
Yair Golan descartó formar una coalición con Netanyahu
El líder del Partido Demócrata israelí, Yair Golan, rechazó la posibilidad de formar un Gobierno de unidad con el Likud y el primer ministro Benjamin Netanyahu, al sostener que los intentos anteriores de ese tipo “fracasaron estrepitosamente”.
En una entrevista con la radio pública Kan, Golan afirmó que el premier “será enviado a casa” tras el recuento de los comicios y agregó que “no se puede negociar con él”.
El dirigente de izquierda, cuyo partido obtendría ocho escaños una vez que concluya el recuento, anunció después que mantendrá reuniones con líderes de las demás fuerzas del bloque opositor.
“El pueblo se ha pronunciado. Sesenta y siete escaños han exigido un cambio, una clara mayoría de la ciudadanía israelí”, escribió Golan en su cuenta de X. “No escatimaré esfuerzos, trabajaré incansablemente y haré todo lo necesario para materializar la voluntad de los votantes y lograr la formación de un gobierno de cambio y rescate para Israel”, añadió.
Las FDI transportaron por vía aérea urnas militares a la Knesset por inundaciones
Decenas de urnas electorales instaladas en bases militares del sur de Israel fueron trasladadas en helicóptero hasta la Knesset, en Jerusalén, después de que graves inundaciones bloquearan rutas de la zona de Eilat y Arava.
Las lluvias intensas que afectaron el sur del país durante la jornada electoral interrumpieron el acceso principal a Eilat, la ciudad más meridional de Israel.
Ante el cierre de carreteras, la Fuerza Aérea israelí trasladó por vía aérea las urnas ubicadas en instalaciones militares de la región.
“El operativo de transporte especial tenía como objetivo garantizar que las urnas llegaran a la Knesset a tiempo para que la Comisión Electoral Central pudiera realizar el recuento de votos”, indicaron las Fuerzas Armadas.
Los electores hablaron, pero no formaron gobierno, al menos no todavía. Viene lo que ha venido siempre, una negociación, siempre difícil. Y los israelíes están acostumbrados, lo que no quiere decir que les guste.
La policía desestima la afirmación del Likud de que las elecciones fueron “robadas” por partidos árabes
La Policía de Israel rechazó las acusaciones del Likud, el partido del primer ministro Benjamín Netanyahu, sobre un supuesto fraude electoral atribuido a los partidos árabes. Una fuente policial declaró a medios en hebreo que “la jornada electoral transcurrió con muy pocos incidentes irregulares que afecten a la integridad de los comicios”, incluso en comparación con elecciones anteriores.
“No existen pruebas que respalden estas afirmaciones, ni basadas en investigaciones ni en información de inteligencia”, añadió la fuente, en referencia a las denuncias del Likud.
Un funcionario del Comité Electoral Central también desestimó el sábado las acusaciones de fraude. El recuento de votos continuaba este domingo.
Los partidos árabes obtenían 19 escaños en los comicios del martes, tras una participación elevada de la comunidad árabe.
Medios hebreos informaron antes de las elecciones que el Likud planeaba cuestionar los resultados en zonas árabes y sostener que los comicios habían sido “robados” si Netanyahu no lograba imponerse. Según esas publicaciones, el partido preparó denuncias y alegaciones de fraude antes de la votación.
El Comité Electoral informó la cantidad de votos contabilizados hasta este jueves por la madrugada
El organismo electoral israelí informó que se han contabilizado los resultados de 11.855 colegios electorales, donde votaron 5.191.912 personas.