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Arancel de EE.UU. pone bajo presión las exportaciones dominicanas de equipos médicos

SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD.- El nuevo arancel de 12.5 % anunciado por la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre las exportaciones dominicanas hacia ese mercado genera preocupación en uno de los sectores más estratégicos de las zonas francas: la fabricación de equipos y dispositivos médicos.

De acuerdo con un análisis de impacto comercial realizado por la firma consultora Naut & Associates, los instrumentos y aparatos médicos figuran entre los principales productos afectados por la medida. También aparecen en la lista los aparatos de electrodiagnóstico y preparaciones farmacéuticas, renglones vinculados al ecosistema de manufactura médica y sanitaria del país.

Aunque los dispositivos médicos son uno de los sectores más expuestos en términos de valor exportado, el informe señala que gran parte de esta industria opera bajo esquemas de manufactura por contrato para multinacionales con plantas en distintos países. Esto podría facilitar que parte del nuevo costo sea absorbido o redistribuido dentro de las cadenas corporativas de suministro.

Sin embargo, el riesgo principal estaría en el mediano plazo. Si la brecha arancelaria se mantiene, nuevas líneas de producción podrían relocalizarse hacia países con menores tasas, como México u otras jurisdicciones con arancel de 10 %, advierte el análisis.

La diferencia de 2.5 puntos porcentuales frente a competidores directos coloca a República Dominicana en una posición menos favorable para atraer nuevas inversiones en manufactura médica, especialmente en un sector donde las decisiones de expansión suelen depender de costos, estabilidad regulatoria, logística y acceso preferencial a mercados.

El informe también identifica riesgos de segundo orden, entre ellos la posible desviación de inversión extranjera directa hacia zonas francas de países con menor carga arancelaria y la presión sobre el empleo formal en subsectores como dispositivos médicos y confecciones, que concentran una parte importante de la ocupación directa dentro del régimen de zonas francas.

Otro punto sensible es la exposición reputacional y de cumplimiento. Según Naut & Associates, República Dominicana quedó incluida junto a otras economías señaladas por Estados Unidos por no imponer ni aplicar de forma efectiva una prohibición sobre bienes producidos con trabajo forzado. Esto podría provocar mayor escrutinio de compradores estadounidenses y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, más allá del impacto estrictamente arancelario.

La consultora sostiene que la ausencia de un anexo de exenciones específico para República Dominicana agrava la situación. A diferencia de países como Guatemala y El Salvador, que obtuvieron exclusiones puntuales y una tasa preferencial de 10 %, el país no recibió concesiones adaptadas a su canasta exportadora.

Para el sector de equipos médicos, esto significa que las empresas deberán evaluar con mayor detalle sus estructuras de costos, contratos de exportación, márgenes operativos y capacidad de negociación con sus matrices o compradores en Estados Unidos.

El arancel adicional entró en vigencia el 24 de julio de 2026 y aplica sobre bienes originarios de República Dominicana. La medida surge tras investigaciones bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.

Ante el escenario, sectores empresariales han llamado a actuar con cautela, mantener el diálogo y definir una estrategia público-privada que proteja la competitividad nacional.

En el caso de los dispositivos médicos, el reto es mayor: preservar uno de los segmentos industriales más dinámicos del país y evitar que el nuevo costo arancelario afecte futuras decisiones de inversión.


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