Durante décadas, el glaciar Perito Moreno fue una gran anomalía climática y el orgullo de la Patagonia, puesto que mientras los hielos de todo el mundo menguaban inexorablemente, el gigante argentino se mantenía estable. Sin embargo, esto ha dejado de ser así, puesto que las imágenes satelitales más recientes y una avalancha de nueva literatura científica confirman que el glaciar ha entrado en una fase de retroceso acelerado y pérdida de masa.
La voz de alarma. La tecnología satelital se ha convertido en nuestra mejor herramienta para constatar la salud de las masas de hielo a las que no tenemos acceso de una manera fácil. Pero además de darnos buenas noticias, también puede darnos un gran cambio de paradigma, como ocurrió el 30 de junio de 2026 cuando la web de Copernicus publicó como 'imagen del día' una captura satelital que comparaba el estado actual del glaciar con su situación en 2016.
Esta imagen es sin duda clave, puesto que hace evidente a simple vista el cambio radical que ha vivido el glaciar.
Un trabajo conjunto. Esta imagen a priori fue conseguida por el satélite Sentinel-2, pero la realidad es que no trabaja solo. Aquí la monitorización del Perito Moreno se ha apoyado en programas de la Agencia Espacial Europea y en un seguimiento exhaustivo que utiliza misiones como Landsat, CryoSat, Sentinel-1, ASTER, e incluso satélites históricos como Corona y KH-9. Todo este arsenal orbital ha permitido reconstruir las últimas tres décadas del glaciar.
Su colapso. De repente hemos visto cómo Perito Moreno ha comenzado a desintegrarse después de varios años aguantando perfectamente. Y la razón para esto la encontramos en un estudio publicado este mismo año que sitúa el inicio del cambio en el año 2018.
Aquí los científicos han podido ver que la culpa la tiene una pérdida de apoyo físico, puesto que el glaciar se ha desconectado de una morrena sumergida, es decir, una acumulación de sedimentos y rocas bajo el agua que funcionaba como barrera estabilizadora para la enorme pared de hielo. Al perder este "freno" natural, el glaciar ha acelerado su flujo y ha comenzado a desmoronarse como el resto.
En cifras. Tras analizar casi 30 años de imágenes, se ha podido ver claramente que el peor registro histórico se vio en 2025, cuando se habían perdido ya unos 385 metros de hielo. Además, diferentes estudios apuntan a que el glaciar ha experimentado un retroceso extremo de más de 800 metros.
El fin de la excepción. El caso del Perito Moreno ilustra a la perfección los mensajes y advertencias generales que la ONU ha estado emitiendo sobre el derretimiento acelerado de los glaciares a nivel global y el inminente riesgo hídrico. Aunque la ONU habla del contexto general, el caso particular de la Patagonia demuestra que ni siquiera los glaciares que creíamos más "blindados" pueden escapar ya al calentamiento global.
Imagen | Copernicus
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