Cuando se trata del Botox, sus aplicaciones van más allá de la estética, ya que también posee importantes beneficios terapéuticos y funcionales, así lo destacó el doctor Faroche Melgen, oftalmólogo, especialista en oculoplastia, conocido como “Dr. Botox”, durante su conferencia “La magia del Botox”, en la que abordó la toxina botulínica desde una perspectiva médica, técnica y especializada.
En su exposición, el especialista destacó que la toxina botulínica no solo tiene aplicaciones estéticas, sino también importantes usos terapéuticos en distintas áreas de la medicina, incluyendo neurología, oftalmología y rehabilitación muscular.
El especialista explicó que la toxina botulínica actúa inhibiendo la liberación de acetilcolina, sustancia responsable de la contracción muscular, permitiendo relajar determinados músculos y reducir espasmos, arrugas y otros trastornos funcionales.
El doctor Melgen relató que su interés en el Botox surgió durante su formación en oculoplastia en Estados Unidos, motivado por la experiencia de su madre, quien padecía hemiespasmo facial y debía viajar fuera del país para recibir tratamiento debido a que en República Dominicana aún no existía acceso a la toxina botulínica.
El especialista señaló que lleva más de 25 años aplicando toxina botulínica tanto en tratamientos funcionales como estéticos y explicó que entre las condiciones médicas en las que se utiliza figuran el blefaroespasmo, hemiespasmo facial, distonías cervicales, bruxismo, hiperhidrosis, migrañas, retracción palpebral y espasticidad muscular.
Asimismo, explicó que en estética facial el procedimiento ayuda a suavizar líneas de expresión y prevenir arrugas cuando se aplica de manera adecuada y natural.
“El objetivo no es cambiar la expresión del rostro, sino mantener una apariencia natural y armónica”, afirmó.
Durante la conferencia, el especialista insistió en la importancia de que la aplicación de toxina botulínica sea realizada únicamente por médicos entrenados y con conocimiento anatómico, para evitar complicaciones como caída de párpados, asimetrías faciales o dificultades musculares.
“Cuando el Botox se aplica incorrectamente pueden producirse efectos adversos importantes. Por eso debe ser manejado por profesionales capacitados”, advirtió.
El doctor Melgen también abordó aspectos técnicos relacionados con la preparación, conservación y dosificación de la toxina botulínica, así como la necesidad de realizar evaluaciones individualizadas en cada paciente.
La conferencia formó parte de la agenda científica de la segunda edición del congreso “Medicina de Prevención e Innovación”, actividad organizada por MedicalNet para promover la actualización médica multidisciplinaria y el intercambio de conocimientos entre especialistas de distintas áreas de la salud, en el marco de la celebración de su 20 aniversario.
