martes, junio 30, 2026

Tenemos que hablar de los festivales

Más para leer

Actualizado

No hay nada que asocie ms al verano que un festival de msica. El verano es de los festivales. Tambin de los helados de chocolate (y ahora de los de pistacho). Yo siempre digo que no volver a caer en la trampa de un festival, pero ah voy otra vez de cabeza. Y no soy la nica. Creo que todos tenemos una relacin txica con los festivales.

Como ahora mismo importa ms estar en un sitio que lo que ocurra en ese sitio, parece que hemos pasado por alto todo lo malo que hay en un festival, que es mucho: nos da igual que no vayamos a ver a ningn grupo en condiciones o que a veces no nos d tiempo a escuchar ni un par de canciones de nuestros grupos favoritos porque toquen a la vez o que no podamos ni movernos. Nos da igual el calor (y si no que se lo digan a la gente que va a los Monegros a bailar techno o a la que pilla una ola de calor en pleno Snar). De hecho, creo que un festival es el nico sitio donde a la gente se la suda, nunca mejor dicho, todo lo que acabar sudando. Da igual que la vuelta a casa sea un infierno (como pasa en el Mad Cool). Como en las relaciones txicas, nos olvidamos de todo, porque pensamos que este ao por fin ser mejor, habr ido a terapia de festivales y habr cambiado.

Todos, incluido Pedro Snchez, vamos a un festi pensando que estamos en Woodstock, pero en realidad estamos en un centro comercial gigante turbocapitalista. Donde pagamos seis euros por una cerveza y 12 por una copa, como si no hubiramos pagado ya ms de 100 euros por entrada (que eso, en cualquier sitio, debera darte derecho a barra libre como mnimo y a un masaje). De esa vida contracultural festivalera de los aos 70 ya no queda nada. Incluso los festivales independientes, rurales y autogestionados, estn siendo turistificados e intagrameados. Mi regla es: todo lo que pueda convertirse en una storie de Instagram y atraer influencers o reelificarse nunca ser contracultura.

Nos hemos acostumbrado a consumir conciertos fast food a precio de caviar, sin darnos cuenta de que lo importante de un festival, lo que nos hace volver otro ao es todo lo que no es el festival: es la compaa con la que vamos y la aventura. Entonces, me pregunto, por qu no volvemos a la poca en la que nos montbamos una fiestilla con nuestros amigos y con los amigos de nuestros amigos, una acampada en el monte o en cualquier casa alquilada con un par de altavoces? Si de lo que se trata es de bailar y de pasar tiempo de calidad con nuestros amigos, para qu necesitamos una estructura gigante que nos devore?


source

Relacionados

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Actualidad