El gerente de Mastercard para República Dominicana y Haití, Tomás Alonso, señaló que, aunque el efectivo continúa desempeñando un papel importante en República Dominicana, los consumidores muestran cada vez mayor interés en las herramientas digitales de pago.
Indicó que el 51 % de las personas utiliza regularmente tarjetas de débito, principalmente para compras de supermercado (24 %), compras en línea (22 %) y pagos de servicios (22 %).
No obstante, explicó que el 63 % de los consumidores se ve obligado a usar efectivo al menos una vez al mes, pese a preferir opciones digitales. Agregó que, aunque el efectivo no es la primera preferencia de pago, el 46% todavía lo utiliza diariamente.
Asimismo, destacó que el 84 % de los encuestados afirma sentirse más seguro cargando menos efectivo.
El ejecutivo de Mastercard también indicó que solo el 6% de los pequeños comercios en República Dominicana cuenta con soluciones POS, lo que equivale a apenas 19 terminales por cada 1,000 habitantes.
Añadió que el 86 % de los dominicanos desea que más comercios y personas acepten pagos digitales, mientras que el 88 % considera necesario mejorar el acceso a este tipo de opciones.
Alonso sostuvo que los principales sectores con oportunidades para expandir los pagos digitales incluyen las pequeñas y medianas empresas (pymes), el transporte, la vivienda y el turismo.
El ejecutivo afirmó que el país aún tiene potencial para ampliar la adopción de nuevas tecnologías y fortalecer el uso de los pagos digitales en la vida cotidiana.
Durante la presentación de un estudio sobre digitalización e inclusión financiera en República Dominicana, Alonso explicó que el país muestra una base sólida para seguir expandiendo los pagos digitales, aunque persisten retos relacionados con el uso del efectivo y la confianza de los consumidores en las nuevas herramientas tecnológicas.
De acuerdo con el informe Global Findex 2025 del Banco Mundial, el 65 % de los adultos dominicanos posee una cuenta financiera, lo que representa un aumento de 14 puntos porcentuales frente al 51 % registrado en 2021.
Sin embargo, el estudio señala que el efectivo todavía representa aproximadamente el 68 % del gasto cotidiano de los consumidores, mientras que un 61 % asegura que se ve obligado a utilizar efectivo al menos una vez al mes, aun cuando preferiría pagar de forma digital.
Asimismo, el 76 % de los encuestados indicó que necesita comprender claramente cómo funciona un nuevo método de pago antes de adoptarlo.
Alonso sostuvo que, aunque existe una fuerte confianza en las herramientas bancarias tradicionales, la familiaridad con las nuevas soluciones digitales continúa siendo limitada.
Indicó además que las restricciones en la aceptación de pagos digitales por parte de algunos comercios obligan a muchos consumidores a regresar al efectivo, situación que ralentiza el avance hacia una mayor integración de los pagos digitales en el día a día.
