Hace pocas semanas, la Procuraduría reveló un preocupante informe que puso sobre la mesa las graves fallas que se estarían presentando en la Aeronáutica Civil y su impacto en la seguridad aérea en Colombia. El documento dejó en evidencia que el funcionamiento estaría centrado en la reacción y no en la planificación.
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SEMANA conoció por fuentes internas de la Aerocivil que esta situación se estaría agravando por imposiciones lideradas por los sindicatos, entre ellos el de controladores aéreos, con inasistencias a los turnos de trabajo y barreras impenetrables que evitarían el ingreso de personal retirado del sector defensa para llegar a estos cargos, a pesar de la necesidad de personal urgente.
Esa carencia es de vieja data y quedó en evidencia con el estudio que la Aerocivil hizo en 2018, y que concluyó que Colombia debía tener 799 controladores aéreos para la época. En la actualidad hay 715 nombrados, 84 vacantes y por lo menos 50 de los vinculados no tendrían certificado médico ni de inglés para trabajar. Para 2018, el aeropuerto El Dorado, en Bogotá, movía cerca de 30 millones de pasajeros anuales. Hoy esa cifra supera los 50 millones de viajeros, por lo que, según expertos, el número de funcionarios debería incrementar a cerca de 1.400.
Durante la administración del actual director de la Aerocivil, Luis Martínez, se han presentado graves incidentes aéreos, sin que haya cuestionamientos de los sindicatos. Foto: CARLOS JULIO MARTÎNEZ-SEMANA/STOCK/: @LuisChimenty
En el rosario de peticiones de los sindicatos de los controladores aéreos que resultan imposiciones, han solicitado que se actualice ese estudio para aumentar la capacidad de personal, pero con condiciones “especiales” que los favorecen solo a ellos. Algo que no es nuevo, ya que se estarían aplicando las exigencias sin criterios técnicos que las justifiquen.
Una de las medidas sería disminuir los turnos de trabajo por “sobrecarga laboral”, como alertó la Procuraduría. Sin embargo, SEMANA conoció que los controladores actuales piden reducir las jornadas, pero no estarían cumpliendo con los turnos establecidos y sí estarían ganando millonarios sobresueldos.
La denuncia, con documentos en mano, advierte que los controladores estarían imponiendo en cargos a familiares. Incluso tendrían diseñados procesos de incorporación que obstaculizarían el ingreso de nuevo personal. Este es el argumento por el cual está bloqueada la inclusión de personal retirado del sector defensa, como se ha intentado hacer.
Controladores sin control
El país cuenta con 46 torres de control que opera la Aeronáutica Civil, dependiendo del aeropuerto, la capacidad de tránsito aéreo, el flujo y otros factores.

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Estas variables permiten a la entidad definir la carga de trabajo y la cantidad de controladores que deben estar coordinando la operación, tanto en aire como en pistas. El trabajo de los funcionarios cambia según la región; por ejemplo, en zonas como Florencia, la demanda es mucho menor que en Barranquilla.
La torre de control que mayor personal requiere es la de El Dorado, que solo el año pasado registró cerca de 350.000 vuelos, según su página web. Este nivel de tráfico obliga a que en cada puesto de trabajo haya por lo menos tres controladores: uno operando, otro respaldando y un tercero que debería estar descansando en la torre. En la cabina de mando de la capital hay cinco puestos, lo que sería un total de 15 funcionarios por turno.
Marcha de sindicatos de trabajadores. Foto: GUILLERMO TORRES-SEMANA
SEMANA conoció las minutas de ingresos y salidas de funcionarios de la torre de control de El Dorado durante más de seis meses de 2025. Estos documentos dejan en evidencia el grave incumplimiento de los turnos y la falta de respaldo ante cualquier eventualidad, lo que pone en riesgo la vida de los viajeros.
Estudios internacionales han establecido que para ese tipo de funciones se deben realizar turnos que no superen las ocho horas para manejar la fatiga, pues es crucial mantener la capacidad de gestionar de forma segura un gran número de aviones. En Colombia esa regla quedó establecida en seis horas. Pero no se cumple; los operadores se la pasan por la faja.
Las minutas en Bogotá, que registran los ingresos y salidas con huella y torniquete, demuestran lo contrario. Las pruebas revelan que en algunos turnos, especialmente los de la noche, no se estaría cumpliendo con el requisito de seguridad operacional establecido para que un puesto de trabajo tenga al titular, al respaldo y al que está descansando.
Los sindicatos de la Aerocivil, en especial el de controladores aéreos, tienen tanto poder que pueden paralizar la operación aérea en el país. Foto: https://clate.net/
Esta revista obtuvo un documento que devela cómo, en los turnos de la noche, que inician a las 6:00 p. m. y finalizan a las 6:00 a. m., lo que representaría un doble turno, los controladores ajustan sus horarios de ingresos y salida para trabajar solo cuatro horas continuas. Esto significa que no cuenta ni con respaldo ni con el funcionario descansando en la torre. Solo una persona quedaría al frente de semejante responsabilidad.
A pesar de que no estarían cumpliendo, sí estarían recibiendo millonarias remuneraciones adicionales establecidas en el Decreto 0315 de marzo de 2026, que estableció un sobresueldo del 154 por ciento para funcionarios que operan en Bogotá.

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Un controlador grado 21 tiene salario fijo por más de 7 millones de pesos, pero estaría recibiendo una bonificación por más de 11 millones y un sueldo total que llega a los casi 20 millones de pesos.
Un caso insólito
Uno de los casos que ha llamado la atención es el de Irina Lara, expresidenta de la Asociación Colombiana de Controladores Aéreos, quien en julio del año pasado justificó que un joven de 18 años, sin licencia, operara la torre de control.
Las minutas de ingreso a la Aerocivil no dejan dudas: los controladores aéreos no están cumpliendo con sus turnos y ponen en riesgo la seguridad de los vuelos y pasajeros. Además, reciben “sobresueldos” sin cumplir su labor. Foto: SUMINISTRADAS A SEMANA API
El caso de Lara resulta vergonzoso. Según los registros de la Aerocivil, ganaba en promedio 18 millones de pesos mensuales con las prebendas por el cargo de controladora. Sin embargo, no tenía certificado médico de salud para cumplir esa función y se blindaba con el fuero sindical para apartarse de su labor.
Entre enero y septiembre del año pasado debió trabajar cerca de 1.200 horas y no sumó más de 30. Lo que sí se dio fue el pago oportuno de su salario y los sobresueldos que le aseguraron la jugosa remuneración sin cumplir su labor.
SEMANA conoció un cuadro interno de la Aerocivil que refleja cómo, por lo menos, 70 controladores tendrían vínculos familiares como esposos, primos, hermanos y padres e hijos, lo que dejaría en evidencia el posible favorecimiento y conflicto de interés en la selección.
Documentos en poder de SEMANA. Foto: SUMINISTRADAS A SEMANA API
En ese registro aparecen repetidos apellidos como Córdoba, Araújo, Díaz, Torres, Guerrero, Vargas, Riaño, Palacios, Romero, Sánchez y Rangel. Lo grave del asunto es que esos mismos controladores aéreos programan sus turnos, se reparten las horas extras y definen los dominicales y festivos.
Exigencias por las nubes
En negociaciones sindicales, los controladores han propuesto limitar a 35 años la edad de ingreso, no vincular personal retirado de la fuerza pública y que el único curso válido para ejercer sea el del Centro de Estudios Aeronáuticos. Aunque esas medidas han sido solo propuestas, controladores sindicalizados las estarían aplicando sin que estén establecidas en la norma.
Esa situación ha ocasionado que personas aptas y preparadas para suplir la necesidad de controladores en el país no puedan acceder. Los aspirantes al curso básico de control también se han encontrado con limitantes establecidas en las convocatorias de ingreso, como la exigencia de tener certificaciones de inglés válidas únicamente en cinco instituciones.
En negociaciones sindicales, los controladores han propuesto limitar a 35 años la edad de ingreso, no vincular personal retirado de la fuerza pública y que el único curso válido para ejercer sea el del Centro de Estudios Aeronáuticos. Foto: SUMINISTRADAS A SEMANA API
SEMANA se contactó con la Aerocivil para tener una respuesta frente a estas denuncias internas que se han venido generando en la entidad, pero por la densidad de la información, se comprometieron a enviar la respuesta oficial a este artículo el próximo martes 19 de mayo.
