Tras dos fechas en las que 24,686 personas presenciaron en el Estadio Quisqueya una descarga ofensiva de 32 imparables, vivieron momentos imborrables y confirmaron la buena forma del grupo, el equipo dominicano se instaló el miércoles en Miami para este viernes comenzar su aventura en un Clásico Mundial de Béisbol donde llegan con la etiqueta de favorito.
Del empate 4-4 ante Detroit en el segundo choque la afición y jugadores disfrutó a un Juan Soto que tiene un romance con el recinto que ya alucina el público con verlo en la Lidom y Albert Pujols pudo hacer rotaciones necesarias.
Sin embargo, tras concluir el choque se conoció la información de que Jeremy Peña se lastimó un dedo de una mano y se someterá a una resonancia magnética para conocer el nivel de gravedad y si disputa el evento.
El miércoles ni se pasó el rodillo del martes, ni se ganó el partido, pero igual sobró emoción, hubo batazos que paró a los fanáticos de sus asientos, se creó un ambiente que hizo sentir que el precio de las boletas valió la pena.
