Enrique Bunbury apostó nuevamente por la música de raíz y el folclore latinoamericano en su nuevo álbum De Un Siglo Anterior, con el que el músico español cierra una etapa explorativa antes de volver al rock, el género musical que lo ha encumbrado como una de sus más grandes figuras en el mundo hispano.
“Es mi etapa más folclorista y más tradicional”, dice Bunbury a Billboard Español en Ciudad de México, donde habló del LP estrenado en plataformas digitales el viernes pasado (17 de abril).
Lanzado bajo Warner Music España, el álbum da continuidad a ritmos de tradición latinoamericana como el bolero y el tango que un año antes introdujo en el álbum Cuentas Pendientes (2025), pero ahora con líricas introspectivas que exploran los cambios que suceden en el mundo en este nuevo siglo, en plena era de las redes sociales.
“Estos dos discos forman parte de una era o una etapa conjunta”, explica. “Creo que mantener vivos estos géneros tradicionales, que son atemporales en sí mismos, es algo que es hermoso cuando se mira hacia el cancionero ya existente”.
De Un Siglo Anterior se grabó en el estudio Desierto Casa/Estudio, en el Desierto de los Leones, en Ciudad de México, y contiene una decena de canciones donde Bunbury lleva el folclor a adoptar diferentes formas, como la zamba, la ranchera, el tango, el son y ritmos peruanos, en piezas como “Un brindis al sol”, “La voz”, “La cima”, “Peor que como estamos – es difícil ya que estemos” y el track que da título al álbum, “De un siglo anterior”.
Para el músico, una de las canciones más simbólicas en su nuevo LP es “La voz”, un bolero jazzístico donde el otrora líder de la desaparecida agrupación Héroes del Silencio expone el problema que enfrentó en 2022 con sus cuerdas vocales, causado por una intolerancia al glicol, componente principal del humo artificial usado en conciertos.
“Creía que ya no continuaría cantando”, recuerda. “Esta canción hace, por un lado, referencia a ese momento, como referencia a la pérdida de ese poder de comunicación y también habla lateralmente de los amigos perdidos”.
En ese mismo tono introspectivo se refiere a “De un siglo anterior”, que habla en un tono nostálgico sobre cómo “a veces echamos de menos el pasado, y qué consideramos una pérdida con respecto a la evolución tecnológica de los tiempos. Hacia dónde nos lleva el nuevo siglo y el nuevo milenio, y cosas que podríamos recuperar del siglo anterior”.
Otros de los tracks que hacen parte del álbum son “En el arcén”, “Zamba para olvidar” y “La cima”, en la que Bunbury aborda el tema de la fama y el éxito comparándolos con el Everest y otras grandes montañas.
Para este proyecto, el artista reunió al mismo equipo de Cuentas Pendientes, incluida la banda de músicos con los mexicanos Luri Molina y el percusionista Johnny Molina, el equipo técnico y hasta la cocinera.
“Disfrutamos mucho de la experiencia humana de estar juntos y de grabar, y de conocernos y de conversar”, dice el cantautor y productor. “De manera que cuando terminé el disco pasado pensé: ‘Me gustaría encontrar otro proyecto para realizar con este equipo’. Y me puse a componer algunas canciones para este disco y fue la cosa súper rápida”.
Con este nuevo LP bajo el brazo, Bunbury saldrá de gira por América Latina, Estados Unidos y España. La serie de shows, llamada Nuevas Mutaciones, comenzará en México, en Puebla de Zaragoza, el 10 de octubre, y culminará en España en su ciudad natal, Zaragoza, el 12 de diciembre. En Ciudad de México, el tour marcará su regreso al emblemático Auditorio Nacional después de casi una década, con shows programados para el 12, 15, 17 y 19 de octubre.
Aunque ha pisado grandes escenarios en México, incluido el Zócalo en un evento en apoyo a los damnificados del terremoto que sacudió el centro del país en 2017, Bunbury no pierde la esperanza de volver solo a ese icónico y majestuoso escenario. “Me gustaría hacer uno solo y que además fuera gratuito”, expresó. “Eso estaría muy bien”.
