La reciente decisión sobre lano participación de España en el Festival de Eurovisiónha generado un debate en el sector cultural y, aunque hay muchas personalidades que coinciden, no siempre es así. Una de ellas ha sido Alaska que ha subrayando la importancia de separar la música de la política internacional. Además de analizar el papel que deben jugar los certámenes nacionales en el actual panorama mediático.
Una corriente de opinión que solicita medidas de presión sobre el festival de Eurovisión y donde la artista se mostró tajante durante su entrevista en la Cadena SER. "Yo es que estoy en contra de todos los boicots, me da igual los que sean y contra quién y con qué sean. Aunque esté yo super a favor de lo que tú estás argumentando, yo no entiendo el boicot, me parece una forma de exclusión", afirmó Alaska, marcando una clara distancia con el movimiento de protesta secundado por otros profesionales del sector.
Para la intérprete, la esencia del evento debe permanecer ligada estrictamente a su origen creativo para evitar su desnaturalización institucional. "Para mí es un festival de música, lo será siempre, entonces yo lo lamento como fan que disfruta con un festival de música, entonces no puedo pensar en otra cosa", explicó, añadiendo posteriormente una reflexión crítica sobre el enfoque del concurso: "Si ustedes quieren hacer un festival de las Naciones Unidas musicales, háganlo, pero para mí es un festival de música".

Alaska en una de sus últimas participaciones en Pasapalabra
El Benidorm Fest como plataforma musical independiente
La posible desvinculación de Eurovisión plantea dudas sobre la continuidad de formatos como el Benidorm Fest, que nació con el objetivo de seleccionar al representante español. Alaska defendió la supervivencia de este certamen por su valor intrínseco, independientemente de su conexión con el concurso europeo. "Yo creo que estaría muy bien, no sé, porque podríamos tener un festival al margen de todo. Yo sé que me encantaría que siguiera existiendo. Su razón de ser era elegir un representante para Eurovisión, pero bueno, podría funcionar de forma independiente", argumentó la artista.
Finalmente, propuso una evolución del formato hacia un modelo de televisión que recupere la presencia de la música en directo de forma recurrente. "Los experimentos anteriores de televisión de los años 60 y 70 se extinguían, una vez que se elegía ya no tenía ningún sentido. ¿Pero por qué no un programa musical semanal? No hace falta que sea un concurso, no hace falta que… ¿no? Un programa musical semanal donde todo el mundo pudiera ir, eso sería maravilloso", concluyó, apostando por la creación de espacios que prioricen el talento sobre la competición.
