
En febrero de 2009, Hugo Chávez ordenó meterlo preso por amenazar de muerte al empresario Marcel Granier. Y este miércoles 13 de mayo, frente a la alcaldesa chavista de Caracas Carmen Meléndez, el cabildo de la capital venezolana lo condecoró.
El Concejo Municipal de Caracas entregó un “reconocimiento” a Valentín Santana, líder del colectivo La Piedrita, quien en distintos momentos a lo largo de estos 27 años de chavismo se ha mostrado en videos portando fusiles de guerra, y ha jurado defender con las armas a la revolución bolivariana.
“Un reconocimiento al compañero Valentín Santana, líder popular y revolucionario, que desde hace más de 40 años viene trabajando y haciendo revolución desde las bases”, celebró en sus redes el llamado Frente Sergio Rodríguez, que agrupa a diversas organizaciones que militan en el oficialismo.
En principio, el término “colectivo” se refería a distintos grupos sociales que hacen vida en ciertas zonas populares; sin embargo, con el tiempo se ha convertido en el nombre que identifica a los grupos paramilitares que respaldan al gobierno.
Defensores de Derechos Humanos han documentado extensamente que estos colectivos han sido utilizados por las autoridades para reprimir protestas ciudadanas convocadas por la oposición, siendo presuntamente responsables de la muerte de decenas de manifestantes.
“Grupos de civiles armados durante las manifestaciones actuaban y disparaban sin que los cuerpos de seguridad se los impidiese, incluso estando a solo metros de ellos”, reseñó la Misión de Determinación de los Hechos de Naciones Unidas sobre las protestas que siguieron a los comicios presidenciales del 28 de julio de 2024, cuando el Consejo Nacional Electoral proclamó ganador a Nicolás Maduro sin mostrar las actas de escrutinio.
La alianza entre el gobierno y los colectivos siempre ha tenido momentos de tensión. “Él (Santana) dice ser jefe de un grupo llamado La Piedrita, y él dice que le lanzaron bombas lacrimógenas a no sé quién y dice algo muy grave, que si ellos consiguen a una persona lo van a matar (…) Esa persona debe ser detenida porque es un delito estar amenazando de muerte a nadie, ni tomar la justicia por su propia mano”, alertó Chávez hace 17 años.
El difunto comandante llegó a tachar de “criminal” a Santana y manifestó: “Tengo la firme sospecha de que son agentes contrarrevolucionarios. Dicen apoyar a Chávez, pero están apuñalando a Chávez por la espalda”.
No obstante, luego el propio Santana aparecía sonriente con ministros y altos funcionarios. Además, su grupo opera en el sector 23 de Enero, a escasos metros del palacio presidencial de Miraflores.
En el acto del Concejo Municipal de Caracas compartió distinción con el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Pedro Infante, el diputado y miembro de la dirección del Partido Socialista Unido de Venezuela, Pedro Carreño, y la alcaldesa Meléndez.
El acto de la cámara caraqueña tenía como fin conmemorar los 12 años de la muerte del teniente coronel Eliézer Otaiza, antiguo jefe de la policía política asesinado en 2014 y que en enero de 2002 acuñó la expresión “estado general de sospecha” para relacionar a la oposición con movimientos desestabilizadores.
